La aceleración de la transición de los vehículos a combustión hacia los autos 100% eléctricos está transformando la industria automotriz mundial de manera profunda. Y los consumidores de los modelos de los segmentos más pequeños y accesibles parecen ser las primeras víctimas.

Es que la electrificación, por más que todavía parezca lejana en un país como Argentina, está desencadenando una serie de decisiones en las casas matrices que ya impactan en todos los mercados. Está cambiando todo: desde la concepción misma y la forma en que los fabricantes diseñan y desarrollan un auto, hasta la manera en que los clientes los compran, manejan e interactúan con él. Y, en este escenario, algunos países, mercados y fabricantes están mejor preparados para afrontar el cambio que otros.

Esto se nota de manera especial en varios segmentos del mercado. Mientras que las SUVs y los autos de marcan de lujo se están adaptando con rapidez para adoptar la movilidad eléctrica, los autos pequeños (citycars, urbanos y de bajo costo), se enfrentan a nuevos desafíos en materia de costos.

Es una cuestión de "sensibilidad al precio". A pesar de los esfuerzos de los fabricantes, las millonarias inversiones que demanda el desarrollo de estas nuevas generaciones de autos eléctricos obligó a todos a reducir costos y maximizar rentabilidades. Los autos de gama baja fueron, desde siempre, los menos rentables porque la ganancia se obtenía a través de grandes volúmenes de ventas. Pero esos volúmenes ya no existen, porque los principales países compradores de estos vehículos están prohibiendo el uso de motores de combustión interna en su ámbito natural: las ciudades.

Desarrollar autos eléctricos y con las prestaciones mínimas que demandan los consumidores modernos es muy costoso. Por eso, la transformación comenzó en los segmentos de vehículos más exclusivos y costosos, porque el impacto de las baterías es menor en el costo total del vehículo (leer más).

Esta es la razón por la que tanto la industria europea como la americana de automóviles eléctricos empezaron a crecer desde arriba, con modelos de lujo y premium. Y este es el motivo por el cual la oferta en los segmentos inferiores sigue siendo limitada. La víctima más reciente de este ajuste fue el Volkswagen Up! (imagen de portada), que se dejó de fabricar en Europa incluso en su versión eléctrica (leer obituario).


Citycars en Europa, China y Estados Unidos

FUTURO-AUTOS-CHICOS-2

En el primer semestre de 2023, sólo había 18 autos eléctricos pequeños diferentes (Segmentos A y B) disponibles en Europa. En cambio, la oferta en China era casi el doble, con 34 modelos diferentes. En Estados Unidos, sólo había dos: el Chevrolet Bolt EV y el Mini Electric. Estos totales contrastan con la gran cantidad de autos pequeños con motor de combustión disponibles.

El futuro de los autos chicos tiene dos caras. Por un lado, los fabricados en Europa sobrevivirán dependiendo de que bajen los costos de las baterías. Europa es una región cara para producir autos, por lo que cualquier aumento de los costos seguirá perjudicando la viabilidad financiera de los segmentos menos rentables. La fuerte presión de los gobiernos de la región para que se adopte la movilidad eléctrica está obligando a los fabricantes a dejar de producir autos pequeños o a trasladar su producción fuera de Europa.

Por otro lado, a medida que aumenta esta presión sobre los fabricantes europeos, se está convirtiendo en la oportunidad perfecta para que la industria automotriz china llene este vacío. China puede producir autos eléctricos más baratos gracias al fuerte impulso del gobierno y a una mano de obra más competitiva. Un auto pequeño chino es, en promedio, un 58% más barato que los autos chicos no-chinos, que se venden en China: esto significa que tienen potencial para sacudir a los mercados extranjeros.

Los autos urbanos y subcompactos fabricados en Europa están condenados al fracaso mientras se mantengan estas tendencias. Sólo podrían esperarse leves cambios de regulación en torno a la seguridad o a las emisiones o en torno a la carga impositiva, partiendo de la base de que no se pueden reducir los costos laborales europeos. En otras palabras, Europa podrá fabricar autos pequeños sólo si se impusieran restricciones a la venta de estos vehículos procedentes de China.


¿Qué mercados demandan autos chicos?

FUTURO-AUTOS-CHICOS-3

La pregunta que queda por responder es si los fabricantes europeos u occidentales están interesados en producir autos pequeños en el futuro o dejarán este segmento a los fabricantes chinos. Algo que no sería raro, ya que no suelen ser rentables y últimamente muchos de ellos se fabrican en Europa del Este (o incluso fuera de Europa).

Los Segmentos A y B representaron el 23% de las ventas de autos de pasajeros en Europa en 2022, el 51% en India, el 47% en América Latina, el 28% en el Sudeste Asiático-Pacífico y el 38% en África-Oriente Medio. En consecuencia, siguen siendo un segmento importante en términos de volumen.

¿Se rendirá Occidente ante los fabricantes chinos o competirán con ellos, aunque no ganen tanto dinero como en los segmentos superiores? Todo dependerá de cómo reaccionen las normativas de los gobiernos.

J.F.M.

* El autor es especialista en la industria del automóvil en JATO Dynamics.

Enviá tu noticia a novedades@motor1.com