En agosto de 2009, un sitio de Blogspot llamado "Argentina Auto Blog" (bisabuelo del actual Motor1 Argentina) publicó la noticia de la llegada del primer Abarth 500 a la Argentina. No era un Abarth cualquiera, sino un ejemplar de la edición limitada "Da Zero a Cento", que celebraba los 100 años del nacimiento de Karl Abarth (ver nota de archivo acá abajo).

Catorce años después, volvimos a tener noticias de ese ejemplar tan especial, que es único en la Argentina. Su actual propietario es el empresario Tomás Grimoldi, director y socio de Seprio, el conocido concesionario Fiat en Rosario (Santa Fe).

En las fotos de esta nota principal y en la nota de archivo de 2009 (más abajo) van a notar que lo único que cambió en el auto fue la patente. Es porque en una primera etapa utilizó patentes intercambiables de Fiat Auto Argentina (leer normativa) y más tarde recibió su matrícula definitiva.

Grimoldi llevó días atrás su Abarth a un evento Track Day Argentina en el autódromo de esa ciudad y así surgió la oportunidad de entrevistarlo, porque además de empresario y dueño de un Abarth muy exclusivo, Grimoldi es un verdadero fanático de los autos: "Mis padres siempre cuentan que mi primera palabra fue 'aito', porque así le decía a los autos". El diálogo completo se reproduce a continuación.

-¿Cómo llegaste a comprar el primer Abarth 500 que llegó a la Argentina?
-En el año 2018, al poco tiempo de haber abierto el concesionario, tuve la oportunidad de conocer a una de las personas mas honorables que había en Fiat en aquel momento, un señor llamado Jorge Rizzuto. En una de nuestras tantas charlas de café (¿viste que entre fanáticos uno busca tener muchas de esas?) me comenta que Fiat había decidido vender algunos autos del presidente de la compañía, Cristiano Rattazzi (leer historia), y entre ellos estaba este vehículo tan especial. No lo dudé un segundo. Entendía que si podía comprarlo, tenía que hacerlo.

-¿Conocías la historia del "Da Zero a Cento" o te enteraste cuando lo viste a la venta?

-En el momento que Jorge me comenta del auto, me explica sobre la información que tenían de que era el único en el continente. Eso hizo que investigara al respecto. Esa noche ya estaba googleando todo lo existiera al respecto.

-¿Cuántos kilómetros tenía la unidad cuando la compraste? Además de Cristiano Rattazzi, ¿el auto tuvo otros dueños?

-Yo el auto se lo compré directamente a Fiat Chrysler Automobiles. En ese momento tenía 46 mil kilómetros, aproximadamente.

-¿Qué uso le das al auto y cuáles son tus planes a futuro con él?

-Al auto le doy un uso variado. A veces lo saco para usarlo unos días. Otras veces lo he usado en track days como auto sustituto, y alguna vez lo he usado para viajar a Buenos Aires. Hoy tiene aproximadamente 54 mil kilómetros, así que puedo decir que nunca estuvo quieto. Mis planes con el auto siguen siendo los mismos, que siga satisfaciendo mis momentos en los cuales un “Hot Hatch” es ideal.

-¿Qué diferencias tiene el "Da Zero a Cento" con respecto a los otros Abarth 500 que llegaron a la Argentina?

-Respecto a otros Abarth 595 que llegaron a Argentina (leer crítica), las diferencias son netamente estéticas y un escape técnicamente diferente. El auto tiene un color especial ("Nuvolari Grey"), algunas insignias que lo identifican adentro y afuera, y una combinación de colores en el interior también exclusiva. Ah, y me olvidaba: tiene una chapa identificando que es el número 50 entre las 100 unidades producidas para todo el mundo.

-¿Qué otros autos tenés en tu colección?

-Mi colección, si se la puede llamar así, es rara y la divido en dos partes. Por un lado, están los autos que están para quedarse conmigo. Esos son: una Volvo 940 Rural (que mi hija de ocho años no me deja vender), un Saab 9000 CSE Turbo Automático (que uso en general en invierno), un BMW 325i Cabrio (1995 con 78 mil kilómetros), un Daewoo Nubira (ex Turismo Endurance, entre otras categorías en las que participó, que uso para los track days), una Jeep Grand Cherokee V8 (1996, que uso para hacer travesías 4x4), otra Volvo Rural (pero 960), una BMW 330 Turbodiesel Rural (de las que se dice que entraron cinco repatriadas), un Alfa Romeo 75 (con swap motor V6 3.0 24 válvulas), un Alfa Romeo GTV (1980, que giró en el pasado en el CAS), un Fiat 1500 (al que le estamos cambiando el motor por un dos litros biálbero), una coupé Fiat 124 y por supuesto, el Abarth. Además, tengo para viajar un Alfa Romeo Giulia 2019 (que reemplazó el uso de la rural BMW). Como verás, mi gusto está más orientado a la década del 90 (mis 15 añitos), pero hay un poco de todo. A su vez, en el garage tenemos otros autos que tal vez en algún momento se vendan o se  cambien por otros: Clio Williams, Porsche 944S, Alfa Romeo Giulia GTV 1750, Jaguar MK1, Alfa Romeo Sprint Veloce (ex TN de Ernesto Bessone), Mazda RX7 (1980), Mercedes Benz 180D, y algunos otros Saab y Volvo.

-¿Qué autos te gustaría sumar a tu colección en el futuro?

-Respecto al futuro, creo que todo garage debe tener un Porsche 993 (si puede ser turbo, mejor) y una Ferrari 355. Y ya soñando con otras posibilidades, un Pagani Zonda, vehículo que considero absolutamente extraordinario. Mis intenciones de hacer crecer el garage están, así que también acepto sugerencias!

Fotos: Ranking Motor1

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Nota de Argentina Auto Blog en Blogspot (28 de agosto de 2009)

Llegó el primer Abarth 500

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Cuando todavía no se terminaron de vender las 90 unidades del 500 1.4 Sport importadas para celebrar los 90 años de Fiat en la Argentina, ya se encuentra en Buenos Aires el primer ejemplar del Abarth 500, la versión más deportiva del premiado Cinquecento.

Tal como se puede ver en las fotos tomadas por el lector Santiago B. en Palermo, no se trata de un Abarth 500 cualquiera: es uno de los escasos 101 ejemplares que se produjeron de la edición limitada “Da Zero a Cento”. Esta serie especial se presentó el año pasado en Europa, como un homenaje por los cien años del nacimiento de Karl Abarth, creador de la legendaria firma de competición que lleva un escorpión como emblema.

El “Da Zero a Cento” se distingue por su color gris “Nuvolari”, con detalles plateados. Su motor es el mismo 1.4 turbo de 160 caballos del Abarth 595 Turismo. La caja de cambios, la amortiguación y los frenos también son del 595.

Por el momento, no existen planes oficiales de comercializar la línea Abarth en la Argentina, menos aún esta edición limitada que ya se agotó. Su presencia en el país sólo se debería a un encargo personal de un encumbrado directivo de Fiat Argentina.

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