En Punta del Este y posando junto a su Lamborghini Huracán, el empresario periodístico Constancio Vigil (85 años) brindó una extensa entrevista al diario La Nación, donde habló de su trayectoria y de su nueva vida en Uruguay. Vigil fue presidente de Editorial Atlántida, la empresa que publicó algunas de las revistas más populares de la Argentina (El Gráfico, Gente, Billiken, Para Ti). En los años '90, sus negocios se extendieron a la televisión, cuando compró Canal 11 (al que transformó en Telefé).

En aquellos años, Vigil era uno de los empresarios más poderosos de la Argentina, pero había algo que no podía hacer: manejar un auto importado de manera legal en nuestro país. La importación estaba cerrada. Por eso, recurrió a una verdadera truchada: utilizó el certificado de discapacidad de Juan Albarracín, un hombre que había perdido una pierna al ser arrollado por un tren, para poder ingresar al país un Mercedes-Benz con permiso para lisiados.

Por supuesto, no fue el único. Cuando la Justicia detuvo en 1991 al empresario José "Cacho" Steimberg, dueño del concesionario que importaba autos con documentación de discapacitados, en la movida también cayeron el actor Ricardo Darín (Nissan Pathfinder), el empresario periodístico Julio Ramos (Mercedes-Benz)y la vedette Susana Giménez. En el caso de Su, el escándalo fue mayúsculo: intentó esconder su Mercedes-Benz con papeles de discapacitado hasta que la policía lo encontró escondido en un granero de la ciudad de... Mercedes.

A pesar de que la causa tuvo más de 300 procesados, Constancio Vigil fue el único que fue condenado por la Corte Suprema de Justicia. Aún hoy se declara inocente y eso es lo que contó, junto a su Huracán en Uruguay, en estos párrafos de la entrevista con La Nación.

-Cuénteme el tema del auto.

-Tengo la oportunidad a través de Cacho Steimberg, que fue quien armó eso [la importación de autos de alta gama que eximía de impuestos a los discapacitados]. Cuando se arma el despelote escondo el Mercedes y me compro otro exactamente igual. Cuando llegó la gente de la Aduana a comprobar, vieron que no era el que buscaban, lo cual fue una gran desilusión para los tipos. Fui el único condenado por la Suprema Corte de Justicia del menemismo. ¡Me condenó a mí que era íntimo amigo de Menem! Para mí, fue Ramón Hernández y esa gente que no querían que yo quedara tan limpio porque ellos estaban todos sucios.

-Pero la importación de esos autos, con eximición de impuestos, era exclusivamente para discapacitados…

-Trajeron autos Susana Giménez y 300 más, pero yo fui el único condenado por la Corte de Menem por contrabando. A partir de ese momento todo lo que traía lo declaraba porque si me agarraban otra vez iba preso.

-Pero no estaba bien eso…

-Por supuesto que no estaba bien, pero en ese momento todo el mundo lo hacía. Salían avisos en el diario.

-¿Habló con el presidente Menem de este tema?

-Nunca, pero sí con Eduardo, su hermano.

Todos los autos secuestrados en la causa de los "autos truchos" fueron subastados por el Fisco y se recaudaron 200 mil dólares, que se destinaron a un fondo para “catástrofes meteorológicas que afecten a las provincias”. Poco después, el entonces presidente Carlos Menem, amigo íntimo de Vigil, tomó la decisión de abrir las importaciones de autos en la Argentina (leer historia).

Constancio Vigil en Punta del Este, en la puerta de su casa de Manantiales y junto a su Lamborghini Huracán.
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Susana Giménez intentó ocultar en un granero su Mercedes-Benz 500 SEC importado con licencia para discapacitados.


VIDEO: 1991 - El secuestro del Mercedes-Benz de Susana Giménez

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