Manejar el auto de nuestros sueños puede ser algo muy difícil y costoso. Y salvo que tengamos de un living lo suficientemente grande para estacionarlo, no podremos apreciarlo como nos gustaría. Por eso, los autos a escala son ideales y alcanza con tener simplemente una repisa.

Mañana es nochebuena y por eso aprovechamos para dejarle un pedido, varios en realidad, a Papá Noel: nuestros autos favoritos en miniatura. Esta carta en forma de nota la escribimos con todo cariño. Además, nos portamos muy bien durante el año… a nuestro modo.


Juan Pablo Estevez – Toleman TG-184

Desde chico fui fanático de los autos en miniatura y el primero que tuve fue un Batimóvilque me regaló mi abuelo Frankie: era el que usaba Michael Keaton en la primera gran entrega que dirigió Tim Burton. A partir de ahí fui coleccionando varios, pero tengo uno pendiente que me encantaría tener: la réplica en miniatura de la colección Salvat del Toleman TG-184 con el que Ayrton Senna logró el histórico segundo puesto en Mónaco ´84, bajo condiciones climáticas adversas. Mi amigo Jaime Mayo, quien organiza esta nota "coral" tiene en sus repisas una gran colección Salvat de este rubro. Capaz un día que me invite a tomar una cerveza tomo prestado al Toleman sin que se de cuenta.... [Nota de Jaime: la cerveza la tomamos en un bar]


Paul Szebesta – Renault Mégane III R.S

Los autitos estuvieron durante toda mi infancia muy presentes, sobre todo porque ya había muchos en mi casa gracias a mi hermano mayor, y obviamente continúa la tradición. Por su puesto que muchas veces casi me mata por romper varios de los que eran de él. Algunos los deformamos nosotros a propósito para simular choques. La máquina de coser que tenía mi abuela era de esas que tienen un pedal, que suben una varilla y hacen girar una rueda. Cualquier similitud con un motor es pura coincidencia. La cosa es que ese pedal en su punto más cercano al piso, dejaba un espacio perfecto para deformar los autos sin destruirlos totalmente. Perdón Jaime, me fui por las ramas… En mi mueble principal tengo los autos más importantes de Fast And Furious hechos por Hot Wheels. En compañía de tres Fiat Uno ASM hechos con Pep reciclado y pintados como los que corrí yo. Pero a este mueble le falta un Renault Mégane III R.S. Ya tengo un lindo cuadro con una foto de Hernando Pollicelli a la llanta y logo de la que probamos en Ranking Motor1. Me faltaría tener una a escala. Dale Papa Noel, me porté muy bien este año.


Orly Cristófalo - Peugeot 205 Turbo 16 EVO 2 Scalextric

Confieso que fue la vez que más me costó decidir en estas notas grupales. Es UN solo auto. Jaime, tu maldad es infinita. ¿Cómo nos vas a pedir un solo auto a escala a fanáticos de los autos? Dejando de lado ese tema que trataré algún día cuando tenga psicólogo, tardé mucho en decidir hasta que me incliné por algo que me diera más que la satisfacción de tenerlo en una vitrina. Me gustan los autos para ser usados, reales y a escala, y eso me ayudó a decidirme: Peugeot 205 Turbo 16 EVO 2 para Scalextric. Lo mejor de dos mundos: de los autos a escala y del Scalextric. El de la foto es de la versión inglesa, no compatible con la francesa devenida en española, pero hay también compatibles con SCX. Para los que no conocen, hace un largo tiempo que Scalextric (UK), no es lo mismo que SCX (España). Incluso la versión española también tiene dos tipos de autos diferentes con distintos sistemas de guías. Lo único cierto en todo esto es que espero que Papá Noel se cope y me lo traiga. Si no, voy a tener más para contarle a mi psicólogo cuando tenga uno.


Carlos Alfredo Pereyra - Spinner Blade Runner police car

Si bien existieron modelos 1:1 de este exótico auto que vuela en la película de Ridley Scott, solo eran réplicas para escenas de acción, donde rodaban a bajas velocidades o estaban estacionados. Este diseño de Syd Mead, clásico/retrofuturista impactó y sigue impactando a quien lo vea por primera vez. A mí me sigue fascinando. La idea de que sea un aerovehículo le aporta una cuota extra de alta tecnología, situada en una enorme máquina que está detrás del cockpit, el cual es otra maravilla de interiorismo y complejidad. El ritual para ponerse a los mandos (Edward James Olmos) y los lugares por donde vuelan (sin dejar de lado la impresionante secuencia de despegue desde el barrio chino) son imágenes imborrables desde ese lejano 1982, cuando las aprecié por primera vez.


Leandro Valente – Homeromovil

Soy (muy) simpsoniano, y dentro del panteón de ideas y conceptos de Sprinfield hay muchos autos, de los cuales una parte importante se ha convertido en versiones a escala. Mi preferido probablemente sea el inexplicable homeromóvil, del capítulo "Oh Brother, Where Art Thou?”, de la segunda temporada de la serie, pero no puedo olvidarme del sedán color rosa de la familia, el infame Cañonero, las barredoras de nieve, o el Titán de Titanes (o la humilde casa rodante que pudo comprar Homero), y por supuesto de Bandido, el auto de Serpiente que solo usa premium maestro! Cualquiera que aparezca bajo mi arbolito me hará feliz, y será una oportunidad para charlar con mis hijos sobre ese capítulo, o con mi sobrino que es un fanático de los hot-wheels. ¡Felices fiestas y feliz año para todos!


Carlos Cristófalo - Peugeot Quasar

Me encantan los autitos en escala. Debe ser porque son más baratos, más fáciles de mantener y ocupan menos espacio que los verdaderos. En la Vitrina de Autoblog me di el gusto de armar mi garage soñado (ver nota), pero todavía me falta uno. Siempre digo que mi auto favorito es el Peugeot 205 Turbo 16 (leer historia) [el 205 cala hondo en los Cristófalo], por eso en la vitrina lo tengo en varias versiones y escalas. Sin embargo, nunca pude conseguir su derivado más exótico: el Peugeot Quasar. Fue un extraño y futurista concept de los años '80, que tenía la misma mecánica del auto de rally. Tenía un diseño galáctico, pero lo más alucinante estaba en la parte trasera: el motor del Grupo B a la vista, rodeado por una escultura de escapes cromados. Hasta hace unos años tuve un velerito: era un Pandora 23 y se llamaba "Quasar". Tuve la suerte de ver el Peugeot Quasar original en persona en el Museo de Francia (ver nota), pero nunca pude conseguir el modelo en escala. Se agradecerán pistas y datos en los comentarios de acá abajo. ¡Y feliz Navidad!


Luciano Salseduc – EVs argentinos

Tito, por las calles de Bahía Blanca.

*Aclaración: Tito en tamaño real.

Queridos Jaime y Papá Noel: Les cuento que durante en este último año en InsideEVs me tocó entrevistar a los referentes de Coradir (ver nota), Sero Electric (ver nota), Volt Motors (ver nota) y Daymak (ver nota). Y se podría decir que a los autitos eléctricos nacionales les tomé cariño: Por eso, aprovechando esta fecha especial y también a modo de reconocimiento hacia ellos, me gustaría tener la primera colección completa de los autos EV fabricados en Argentina. Papá Noel, por las dudas y hablando en criollo para que no te confundas, su tamaño real no es tan grande (podés chequearlo en la foto). ¡Aunque bueno, si me traés los “verdaderos” también me conformo! Y ya que estamos aprovecho... no sé cómo estarán los renos y si ya necesitás cambiarlos, llegado el caso te recomiendo que consideres alguna opción híbrida o eléctrica. Vas ahorrar en consumo y mantenimiento ¡No te vas a arrepentir!


Jaime Mayo – BMW 3.0 CSL (Batimovil)

Lo que más me gusta de los autos a escala es que los podés mirar de todos los ángulos que quieras solo sosteniéndolos en tu mano, por eso me gustan las miniaturas de modelos con muchos detalles, especialmente los de competición con muchos detalles técnicos. Y si voy a tener uno de esos lo mejor es que sea de esas bestias de los 70s, Grupos B, 2, o de carreras de Resistencia. Hay de todo ahí, pero creo que el BMW 3.0 CLS, conocido como Batimovil, conjuga perfectamente la elegancia del diseño de calle con la exuberancia de las carreras de la época… Y como una cosa lleva a la otra, ya que estamos, me encantaría un lindo Batimovil de la serie de los 60s y ¡Felices fiestas!


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