En Twitter nos encontramos con un hilo muy interesante que armó el usuario Coronas de Laurel, en el que aborda la temática de marcas muy reconocidas en la industria del automóvil que también estuvieron en la Fórmula 1 equipando con sus motores a distintos equipos.

En la publicación se aprecia un Top 10 en el que se recuerda cuántos Grandes Premios corrió cada marca y también se cuenta su historia dentro de la Máxima. Un ejemplo: Bugatti es la que menos corrió, con apenas un GP, y también figuran Aston Martin, Fiat y Peugeot, por citar algunos ejemplos. Este es su repaso.


 Bugatti - 1 GP 

Bugatti es una de las marcas más importantes de autos deportivos del mundo y hoy en día los fanáticos del nicho la aman, porque es una de las pocas que le ha dicho que no a las SUV y a los autos eléctricos (ver más). En el pasado supo tener un gran paso por el deporte motor, fundamentalmente en las décadas de 1920 y 1930, aunque luego de un tiempo se retiró de esa esfera. 

Hasta 1956 cuando se propuso competir en la Fórmula 1 en el Gran Premio de Francia, que por ese entonces se disputaba en Reims. Para ello sumaron al reconocido diseñador Gioacchino Colombo y al piloto Maurice Trintignant, aunque clasificaron 18° y tuvieron que abandonar la carrera por un problema en el acelerador. Luego, la marca analizó la viabilidad económica del proyecto y lo descartó, para nunca más volver a competir en la F1. 

Fiat - 1 GP 

En el Gran Premio de Suiza 1950 se inscribió un monoplaza con motor Fiat, aunque no llegó a disputar la competencia. Donde sí llegó a correr fue en la carrera de San Remo, que no era puntuable en esa temporada: igualmente no le fue bien, porque tuvo que abandonar en la primera vuelta por problemas en el conducto de aceite. 

El constructor encargado de este auto se llamaba Società Valdostana Automobili y originalmente se dedicó a armar monoplazas para la Fórmula 3 antes de incursionar en la Máxima. El motor Fiat que equipo al mencionado auto era de 1.500 cc y cuatro cilindros en línea, sobrealimentado. SVA terminó desapareciendo en 1951. 

Jaguar - 1 GP

Muchos se acordarán del equipo Jaguar que participó de la Fórmula 1 a principios de los 2000, pero lo cierto es que utilizaba motores Ford Cosworth y no cuenta para esta nota. Hay que remontarse a 1950 para ver a la marca británica como motorista de la Máxima y la historia es muy particular. 

Sucede que un piloto particular, el italiano Clemente Biondetti, participó del GP de Italia 1950 con una Ferrari 166S equipada con un motor Jaguar, aunque terminaría abandonando la competencia. También se registró un caso en las 500 Millas de Indianápolis 1957 cuando el piloto Danny Kladis se inscribió con un Mercedes W154 de 1938 con un motor Jaguar de 6 cilindros en línea, aunque no logró clasificar a la carrera. 

Aston Martin - 6 GPs

Todos sabemos que actualmente Aston Martin forma parte de la parrilla de la Fórmula 1 y que incluso cuenta entre sus filas con el bicampeón del mundo Fernando Alonso, pero lo cierto es que lo hace como constructor y no como motorista, porque lleva unidades de potencia que le provee Mercedes-AMG. 

Igualmente, la marca británica estuvo como motorista entre los años 1959 y 1960: se inscribió en seis Grandes Premios, aunque solamente llegó a disputar cinco. Aston Martin llegó a la Máxima luego de haber ganado Las 24 Horas de Le Mans, pero su rendimiento fue malo: lo máximo que consiguieron fueron dos sextos puestos antes de retirarse de la F1.

Porsche - 6 GPs

La marca de Stuttgart tuvo un aceptable paso por la Fórmula 1 en los ´60 e incluso fue campeona en los '80 con McLaren con la denominación del motor TAG-Porsche, sin embargo lo que se cuenta en este artículo es su efímero paso por la Máxima en la década del '90 en la que proveyó al equipo Footwork (más conocido como Arrows). 

El recuerdo no es el mejor, porque Porsche construyó un motor V12 grande y pesado por lo que la escudería se vio obligada a rediseñar su monoplaza para que pueda alojarlo. Luego de seis Grandes Premios, a los que no clasificó en dos oportunidades, Footwork decidió romper su contrato con la marca alemana. Ahora hay rumores de que Porsche podría volver a la Máxima como motorista, aunque se cayó la opción más firme que tenía con Red Bull Racing.

Subaru - 8 GPs

La marca japonesa ingresó a competir en la Fórmula 1 en 1990 comprando el 51% del paquete accionario de la escuderia Coloni, que no se destacaba por tener grandes resultados. El motor V12 que diseñó Subaru apenas cabía en el monoplaza y le incrementó de manera considerable su peso. 

Luego de ocho GPs en los que nunca lograron pasar la etapa de preclasificación y ver el desastre en el que se habían metido, los japoneses decidieron venderle el equipo de nuevo a Enzo Coloni y retirarse de la F1.

Lancia - 9 GPs

En 1953 se inscribió un auto con motor Lancia en el Gran Premio de Alemania, pero no fue hasta el año siguiente cuando se vio al equipo de fábrica de la marca italiana participar en la Fórmula 1: para eso fichó a Alberto Ascari, que venía de ser bicampeón del mundo con Scuderia Ferrari. 

Ascari corrió en las temporadas 1954 y 1955 con Lancia y el auto mostró ser veloz, aunque muy poco eficaz. El principio del fin fue cuando el piloto italiano se mató en Monza probando un auto para Ferrari y Lancia se quedó sin su estrella: eso, sumado a problemas económicos, provocó que decidiera vender todos sus autos al Cavallino Rampante.  

Lamborghini - 80 GPs

La marca italiana, de la cual se acaba de estrenar una película en los cines contando la historia de su creador (más info acá) debutó en la F1 como motorista del equipo Larousse en 1989 sin demasiado éxito, aunque en la temporada siguiente -en la que también motorizaron a Lotus- lograrían su único podio con Aguri Suzuki en el JP de Japón. 

Ya en 1991 también construyeron un chasis, aunque nunca quisieron que se los considerara como un equipo de fábrica y compitieron bajo el pseudónimo Modena Team, sin lograr puntuar en ningún Gran Premio del calendario.

Lamborghini también motorizó a equipos como Ligier, Minardi y se retiró de la competición con Larousse en 1993, aunque en ese momento también sonó para proveerle unidades de potencia a McLaren, que no estaba atravesando un gran momento deportivo en ese momento y derivó en la partida de Ayrton Senna a Williams. 

Yamaha - 130 GPs

Yamaha está muy asociada al mundo de las motos, pero también se animó a construir motores para la F1: debutó en 1989 con el equipo Zakspeed, clasificando a la parrilla en dos ocasiones. Tras este primer año de poco éxito, volvieron a suministrar motores a partir de 1991 al equipo Brabham, y en 1992 al equipo Jordan. En 1993 pasaron a proveer unidades de potencia al equipo Tyrrell, en el que permanecieron cuatro temporadas y lograron un podio en el GP de España 1994. 

1997 sería su último año en la categoría, motorizando al equipo Arrows. En esa temporada fue cuando estuvieron más cerca de lograr la victoria con Damon Hill en Hungría, pero se tuvieron que conformar con ser segundos. La marca desaparecería de la F1 a finales de aquella temporada.

Peugeot - 155 GPs

La marca francesa debutó en la Fórmula 1 suministrando motores a McLaren en la temporada 1994 en la que el equipo británico cosechó ocho podios sin ningún triunfo, motivo por el que descartó a Peugeot como motorista al final del año, que pasó a proveer de unidades de potencia al equipo de Eddie Jordan. 

Con Jordan compitió de 1995 a 1997 y logró cinco podios, aunque nunca un triunfo. Luego de su paso por la escudería irlandesa, Peugeot recaló en el equipo Prost, aunque con magros resultados: apenas un punto en la temporada 1998 y nueve unidades en 1999. En el 2000, tras muy malos resultados, Peugeot se terminó retirando de la F1.


 
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