Por Facundo García.

Barras y estrellas. Los seleccionadores suelen decir que es “un lindo problema” cuando tienen para elegir más de un jugador bueno por puesto. Y Estados Unidos es un verdadero problemón. En cualquier país, dejar afuera del once titular a figuras como Dodge Challenger, Ford GT, Ford Mustang, Chevolet Camaro, Ram 1500 y Chrysler 300 es un escándalo, pero en esta selección es tan normal como clavarse un pancho nivel 10 de colesterol. 

Siempre fiel a la idea de que los equipos se arman de atrás para adelante, en el arco nos representará la Ford Ranger (saber más). Es un referente con mucha historia, sobrada experiencia y, como si fuera poco, se sometió recientemente a una renovación muy completa. Con la nueva generación, parece un jugador totalmente nuevo. Todavía no la vimos en juego, pero dicen que quedó casi como el Diego en la previa del Mundial ´94.

El mensaje de la línea de tres abajo está muy claro: #NoPasarán. GMC Hummer EV, Chevrolet Silverado EV (saber más) y Ford F-150 (saber más) son tres defensores fieles a la histórica filosofía norteamericana de jugadores enormes, en un combinación que incluye las más modernas tecnologías de propulsión, que servirán para tener aire limpio hasta el último minuto. La F-150 ya tiene versión a baterías -la Lightning– pero después de tantos años liderando al equipo, la trasdicional versión a gasolina se merecía jugar un último mundial. 

En el medio, la banda derecha la hará el Tesla Model S. Al Mundial 2018 lo llevé como una apuesta y respondió con creces. Ahora ya está afianzado adentro y afuera de la cancha, pese a que de vez en cuando lo llaman a revisión por problemas físicos. Ya pasó aquello de criticar a los autos eléctricos por su supuesta lentitud y falta de potencia, ¿no?

Sin saber qué llevará el resto de los seleccionados, no me tiembla el pulso en afirmar que tenemos el mejor doble cinco del mundial: Ford Bronco (leer crítica) y Jeep Wrangler (leer crítica). ¿Se imaginan a un coreanito intentando pasar por ahí? ¡Je! Ni siquiera los alemanes con sus marcas de lujo y esos AMG instagramers saldrán sin raspones en la carrocería. A nadie en este equipo se le van a caer los anillos por ensuciar un poquito el juego en la mitad de la cancha.

La banda izquierda estará a cargo del Chevrolet Cruze (leer crítica), uno que le agrada a la mayoría y conserva un estilo clásico. Considerando el nivel de sus compañeros, podríamos decir que es nuestro “jugador del pueblo”. Hay fuertes rumores sobre su retiro, pero su representante lo niega de manera rotunda. Por las dudas, lo llevamos para que tenga su último Mundial. “Cuando el río suena, agua trae”, dice el refrán. Hubieron declaraciones “casi” oficiales que lo dan por discontinuado a partir del año que viene. Ojalá tenga muchos años por delante, ya que quedan muy pocos como él.

Unos metros por delante del doble 5, en posición de “10”, me la jugué por el Ford Mustang Mach-E (saber más). Los periodistas dicen que ésta es la inclusión más polémica, sobre todo porque cuando apareció le rompió el corazón a más de un purista del Mustang a combustión interna, pero con el tiempo se fue ganando el favor del público. El juego en la delantera será explosivo: bochazo al Hennessey Venom 5 para que acelere hasta el área y habilite al Cadillac Escalade. Intentaremos aprovechar que el hiperdeportivo tarda apenas 2,6 segundos para llegar a los 100 km/h y así dejar pintado a cualquier potencia que se cruce en el camino. Y para definir, el enorme SUV al que le sobra fuerza y elegancia para definir. Tenemos fe en que será nuestro gordo Ronaldo (el verdadero Ronaldo, claro): esos kilitos de más no le impedirán moverse con soltura en el área y mandarla a guardar.


Los jugadores.
El Equipo estadounidense.
La "data".

El Capitán

¿Hace falta aclarar que es la F-150 es el símbolo de la industria automotriz estadounidense Seguro no tiene el glamour de otros autos icónicos born in the USA, como el Mustang, el Corvette, el Challenger o hasta alguno de los nuevos Tesla. Pero la F-150 representa a la América Profunda, la del pollo frito y las rutas interminables, la del trabajo duro, la que vota a Trump, la que cree que tener armas es un derecho sagrado... Básicamente, lo que muchos llaman “el verdadero Estados Unidos”. Pero, más allá de las consideraciones políticas y culturales, lo cierto es que la F150 viene siendo el producto más exitoso que ha dado EE.UU. desde el Ford T. Son más de 35 millones de unidades fabricadas desde 1948, el 95% de las cuales se han vendido al norte del Río Grande.

Es así, la gran pickup de Ford sigue manteniendo los valores más distintivos del diseño americano: tamaño, potencia y fortaleza. Son todos atributos que suman, y mucho, a la hora de hacerse calzarse la cinta de capitán.

Esta última generación de la F-150 –la catorceava– fue presentada en 2021. Si bien no cambió mucho su aspecto físico con respecto al modelo al que reemplazó, toda la plataforma es nueva. Incluso tiene una versión derivada eléctrica, la F-150 Lightning. Probablemente en algunos años, la versión “normal” le ceda a esta última la capitanía, cuando los motores a combustión interna estén prohibidos. Pero hasta ese entonces, los autos del equipo estadounidense se van a encolumnar detrás de los caños de escape de la intimidante F-150, que van a seguir escupiendo orgullosamente CO2 por varios años más.

F.G.

El capitán de estados Unidos: Ford F-150
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