Fue uno de los autos más curiosos y llamativos de Autoclásica 2022 (ver cobertura completa). Hasta el jueves pasado, pocos sabían de su existencia. Después de casi seis años de trabajo en silencio, el arquitecto Marcelo Zalcwas presentó su espectacular Zalcwas Tributo: un deportivo artesanal argentino, construido en los talleres de Llenderoso Clásicos en San Fernando.

Se trata de un sport tipo Barchetta: biplaza, con motor delantero, tracción trasera y sin ningún tipo de techo o parabrisas. Tiene un motor de Chevrolet Corvette C4 (V8 de 5.7 litros), al que se le cambió el carburador por un sistema de inyección electrónica. Desarrolla 460 caballos que no tendrán problemas para mover a este auto de apenas 1.300 kilos, construido sobre un chasis tubular de acero y carrocería en fibra de vidrio (con refuerzos en fibra de carbono).

Motor1 Argentina entrevistó al arquitecto Marcelo Zalcwas en Autoclásica 2022 y el diálogo completo se reproduce a continuación.

-¿Cómo nació la idea del Zalcwas Tributo?

-Expongo mis autos en Autoclásica desde hace muchos años y, por mi doble condición de arquitecto y fanático de los fierros, siempre tuve la inquietud de crear un auto propio, diseñado a mi gusto personal. En Autoclásica 2017 exhibí una carrocería con estructura de alambres, que anticipaba algo de ese proyecto, que fue avanzando de a poco. Y decidí encararlo a fondo cuando empezó la pandemia.

-¿Cómo definiría al Zalcwas Tributo?

-Siempre me gustaron los autos de los años ’50 y ’60. En mi opinión, los deportivos de esa época son los más lindos y puros en cuanto a sensaciones de manejo. La idea del Tributo fue rescatar algo de la esencia de esa época dorada de la industria, cuando los autos eran agresivos y potentes, que exigían ser manejados con el viento en la cara y sin ayudas electrónicas.

-En el diseño del Tributo se adivinan homenajes a diferentes autos deportivos de distintas épocas, ¿podría ayudarnos a identificar a esas fuentes de inspiración?

-Es cierto, el capot tiene una toma de aire tipo Naca inspirada en la Ferrari 275. Los faros recuerdan a las formas del Porsche 911. Las branquias laterales tienen algo de los Mercedes-Benz SL y la parrilla recuerda a algunos Aston Martin.

-Si bien es un homenaje al espíritu de los años ’50 y ’60, el Tributo parece tener varias piezas de autos de competición modernos.

-Sí, la técnica de construcción es muy similar a la seguida por los Turismo de Carretera modernos. Elegí ese camino porque hay muchas piezas disponibles. El chasis tubular, el arco de seguridad, los frenos, las parrillas de suspensión, la pedalera, la dirección y el instrumental son todos derivados del TC.

-¿Planea venderlo o fabricar alguna serie limitada?

-En estos cinco días de Autoclásica me ofrecieron dos veces comprarlo. Las dos personas eran visitantes llegados desde Brasil, que quedaron encantados con el concepto del Tributo. La verdad es que el auto lo fabriqué para mí mismo. Existe la posibilidad de homologarlo bajo la nueva Ley de Autos Artesanales, porque el auto cumple con todos los requisitos que exige esa normativa, pero aún no lo decidí. Es un auto diseñado y construido a mi propio gusto. Nunca pensé que podría llegar a gustarle a otras personas. Además, Argentina es un país imprevisible. No sé si me animaría a encarar un proyecto de producción, aunque sea en pequeña serie.

-El domingo de la premiación, el Zalcwas Tributo recibió el “Trofeo Jorge Ferreyra Basso”, en homenaje al recordado diseñador y artista que falleció en la pandemia (leer más). ¿Lo sorprendió este reconocimiento?

-Sí, no me lo esperaba, porque esta categoría de premiación es nueva. No existía hasta ahora. Pensaba que tal vez podía obtener alguna mención en la categoría “Artesanías Argentinas”, pero me sorprendió que eligieran mi auto para homenajear a Jorge. A Ferreyra Basso lo conocía mucho. Sería exagerado decir que éramos amigos, pero sí charlamos de autos muchas veces, cuando coincidimos en las 1000 Millas Sport de Bariloche. Teníamos un gusto por los autos muy parecido. “El auto es para el disfrute”, decía Jorge. Y eso mismo pensé al crear el Tributo.

-¿Qué planes tiene para el Tributo de ahora en más?

-Lo voy a manejar, lo voy a disfrutar. Es un auto que no tiene control de tracción, no tiene frenos ABS, no tiene parabrisas y no tiene techo. No está pensado para batir récords: es un auto lleno de sensaciones, pensado para disfrutar la experiencia del manejo. La idea es contagiar la pasión y el sentimiento de que hay que tener sueños y proyectos, que con mucho trabajo y esfuerzo, es posibles llevarlos adelante y concretarlos.

Entrevista de C.C.

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El Zalcwas Tributo fue una de las sorpresas de Autoclásica 2022.

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Fue creado por el arquitecto y coleccionista de autos, Marcelo Zalcwas.

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Es una Barchetta diseñada y fabricada en Argentina, con motor de Chevrolet Corvette.

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Es un V8 5.4 litros del Corvette C4, al que se le cambió el carburador por una inyección electrónica.

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Es un biplaza sin parabrisas ni ningúna clase de techo.

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Marcelo Zalcwas lo diseñó como un homenaje a los deportivos clásicos de los años '50 y '60.

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"Es un testimonio de esos años extraordinarios para el automovilismo".

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Los créditos de todas las personas que trabajaron en el proyecto. Y la declaración de principios del Zalcwas Tributo. Click en la imagen para ampliarla.

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El jurado de Autoclásica 2022 creó una nueva categoría para distinguir al Zalcwas Tributo: el "Premio Jorge Ferreyra Basso".

Adiós a Jorge Ferreyra Basso: falleció el diseñador y artista plástico

Jorge Ferreyra Basso, artista, diseñador y apasionado por los autos, falleció por Covid-19 en marzo de 2021 (leer despedida).


VIDEO: Así suena el Zalcwas Tributo (2:10)

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