Si somos tan fanáticos como para fijarnos que marca y modelo manejaban o usaban en determinada serie o película, imagínate cómo nos alegramos cuando los autos tienen un rol protagónico del otro lado de la pantalla. Por eso, agarramos el balde de pochoclos y nos metemos de lleno con los autos que marcaron nuestra infancia. En esta nota algunos (porque son muchos) de nuestros favoritos. ¿Cuáles son los tuyos?


Leo Valente - El “Countach” de Automan

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Un holograma creado casi por casualidad por el nerdo Walter Nebicher, se convierte en su aliado para combatir el crimen de Los Angeles, con la ayuda de su inestimable cursor. Un verdadero androide digital mucho antes de la realidad aumentada o el metaverso, podía crear objetos sintéticos para el cumplimiento de su misión, ninguno tan recordado como el auto de clarísima inspiración en el célebre Lambo. Su mayor particularidad como objeto digital es que no debía responder a todas las normas de la física y podía, entre otras cosas, doblar a cerradísimos 90 grados en las esquinas, lo que tenía claros efectos en la humanidad de sus pasajeros físicos. El auto digital, perfecto, técnicamente alimentado por electricidad (como toda computadora) y un pedazo del futuro que admiraba en la pantalla de la tele con mis escasos 5 o 6 añitos…


Carlos Cristófalo - "Comandos Azules" (Dodge GTX V8 vs. Toyota Celica)

La película "Comandos Azules" contaba la historia de un comando parapolicial que perseguía a un grupo de terroristas. En la Argentina de 1980, las reminiscencias en el guión a la "Guerra Sucia" entre la dictadura militar y las bandas guerrilleras eran demasiado evidentes. Sin embargo, cuando la vi en el "Cine California" de Béccar, a mis siete años, sólo pude reparar en las escenas de acción.

Los que saben de películas dicen que "Comandos Azules" tiene la mejor escena de persecución de autos de la historia del cine argentino. Y la podés ver completa acá arriba, por si querés corroborarlo. En una época donde no era fácil distinguir a los "buenos" de los "malos", confieso que en mi ingenuidad nunca supe qué auto me gustaba más: si la Dodge GTX V8 de los "malos" o la Toyota Celica de los "buenos". Aprovecho este espacio para agradecerle a Orly, que era el "adulto responsable" que me acompañaba y aguantaba gritando adentro del cine (como correspondía al hermanito chiquito e insoportable que supe ser).


Orly Cristófalo – Mach 5 de Meteoro

Mach 5

Cuando Jaime mandó el mail con la consigna de esta nueva nota grupal, lo primero que pensé fue “ojalá CC no se me haya adelantado”. Y no, esta vez le gané y puedo gritar a los cuatro vientos que el Mach 5 de Meteoro es el mejor auto de película o serie de la historia. ¿No están de acuerdo? Paso a convencerlos.

El Orly que les escribe es ese que jugaba con autitos en la casa de la calle Suipacha, en Beccar. Sí, el mismo que agarraba una tiza para marcar caminos y calles en el piso del patio y así tener un escenario donde jugar. Todo era genial hasta que un día la televisión le mostró a Orly una serie animada que se llamaba Meteoro y trataba sobre ¡carreras de autos!.

El protagonista manejaba un dos puertas sin techo pero con un volante multifunción mucho antes que los volantes multifunción llegaran a los autos de calle. Tenía 7 teclas y cada una de ellas una letra y función diferente. Así el Mach 5 podía cortar árboles, saltar obstáculos, enviar un pájaro cámara, cerrar el techo y convertirse en submarino, además de a prueba de balas. ¡Hasta podía recubrir los neumáticos con una especie de grip especial!

Antes de que Jaime me reprima porque el auto que elegí es de dibujos animados, muchos años más tarde, un Orly ya padre disfrutó junto a sus hijos de la versión en celuloide de Meteoro, realizada con humanos y el mejor auto del mundo: el Mach 5.


Luciano Salseduc - "Kitt, el auto fantástico"

coche-fantastico

Ni bien me enteré la consigna para esta nota, en mi cara se dibujó una sonrisa. Un poco nostálgica, pero sonrisa al fin. Mi conexión con el mundo de los autos se dio desde chiquito. Entre otras cosas, teníamos con mi hermano la colección de Matchbox (y otros también), la estación de servicio de YPF, disfrutábamos de ver la Fórmula Uno de los 90 los domingos a la mañana con mi tío y nos llamaban la atención aquellas películas, series o dibujitos que tuviesen un auto como protagonista. Una de ellas era “El Auto Fantástico”.

Y la anécdota viene por acá. Al margen de la computadora que hablaba, su inteligencia práctica y otras grandes características futuristas para la época, me encapriché tanto con la luz roja que tenía el frente del Pontiac Firebird que lo volví loco a mi viejo y quería que su auto tenga una. Después de varias negativas, un día la Renault 18 break de la familia apareció imitando a Kitt con unas luces instaladas en la parrilla, al mejor estilo actual de una tira de led. Aunque sin tantos poderes: no pudo vencer a los insultos de mi vieja. Las cosas un padre hace por su hijo son inolvidables.  


Jaime Mayo - Batimóvil

Batimovil 89

Hay tantas opciones para elegir, pero yo me quedo con una que tiene trucos al nivel del Mach 5 y que tuvo presencia en TV y en cine. De todas me quedo con el que manejaba Adam West en la psicodélica versión de los 60s y con el del Batman de Tim Burton que apareció en 1989 y repitió en 1992.

El primero de mis dos Batimóviles apareció en 1966, y estaba basado en un Lincoln Futura de 1955 cuyo nombre ya explica lo que representaba, a tal nivel que cuando el pequeño Jaime veía la serie ya era viejísimo, y sin embargo seguía siendo de avanzada. Todo era genial, no solo los chiches, también estaban la cabina doble, los tres escapes y el reactor trasero. En el caso del Batimovil “de Burton” era como un caza sobre ruedas con trompa aerodinámica, turbina, cabina de corrediza, pero que corría por las calles. ¡Fabuloso!


Carlos Alfredo Pereyra - Plymouth Fury 1958 Christine

Plymouth Fury 1958 Christine

Psicópata enfermo de celos, desde que es terminado de ensamblar y sin haber recorrido un metro este Plymouth ya produce daño a quienes osan manchar su tapicería o no respetar su elegancia. Basada en un libro de Stephen King, la película fue dirigida por John Carpenter en 1983. Espectaculares efectos especiales y un comportamiento del protagonista humano Arnold (un genial Keith Gordon), que pasa de ser un flacucho ninguneado, a tener la novia más linda y codiciada, además del mejor auto (al cual rescató del abandono y del olvido). Todo parece ir sobre ruedas, pero se suscita la natural competencia por el amor y la dedicación de un Arnold cada vez más alterado. Deberemos ver hasta el final de la peli para saber quién prevalecerá.

Cuando se estrenó yo cursaba la secundaria de mecánica automotriz; imposible no sentirme identificado. Increíble película sobre la vida de adolescentes y sobre la cultura de los autos. Para ver más de una vez.


Paul "Coloflow" Szebesta - Dodge Charger 69 de Rápido y Furioso

Rapido y furioso

Pero qué fácil lo pusiste esta vez mi querido Jaime. Dodge Charger 69', Fast 1, Dominic Toretto a bordo. No sé qué escena me excitó más: si la que sale haciendo willy en la picada contra el Supra (foto) o cuando le disparan a Jesse y Dom se sube todo enojado para ir a buscar a Johnny Tran y su primo por las calles de Los Ángeles. Más allá de eso, hay varios fakes en la película. Se usaron varios Chargers para las diferentes escenas, y el de la picada en realidad es un 70' con piezas de otros autos. Incluso es falso el supercargador que está sobre el capot. Son los 900 caballos de fuerza más mentirosos de la historia del cine, pero “ese monstruo jamás ha visto unas luces traseras”.


Juan Pablo Estévez - Aston Martin DB5 James Bond

 

Desde chico miré la saga de películas de James Bond y siempre me llamó la atención el Aston Martin DB5, por su diseño elegante y que a mi juicio nunca pasa de moda: es una coupé hermosa que en los ´60 aceleraba de 0 a 100 km/h en apenas 8 segundos y que alcanzaba una velocidad máxima de 223 km/h, números más que interesantes para su época. Tanto es el arraigo de este modelo que el espía británico de ficción creado por Ian Fleming lo utilizó en seis películas y lo condujeron actores destacados como Sean Connery, Pierce Brosnan y Daniel Craig, quien actualmente es productor y tiene los derechos de Bond. En la última película que aparece el DB5 es No Time To Die (2021); para ver el detalle de las restantes, click acá


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