El Plan Canje fue un sistema que impulsaba el desguace de los autos más viejos del parque automotor argentino a cambio de un bono de descuento en la compra de un 0km. Este permitió, en la década del 90, que muchos vehículos usados salieran de circulación. Y realmente funcionó.

Varios años después, más precisamente en 2011, la Cámara del Comercio Automotor (CCA) propuso la reimplantación de un régimen de renovación del parque automotor. Pero rápidamente, desde el Ministerio de Industria, respondieron que el Estado no estaba en condiciones de “financiar el costo fiscal” de la medida, que implicaba eximir del IVA y de las deudas de patentes a quienes dieran de baja un auto viejo para comprar uno nuevo o con menos de diez años de antigüedad (ver más).

En septiembre de 2019, las automotrices agrupadas en ADEFA y los sindicatos, les enviaron a las autoridades de ese entonces, previamente a las elecciones presidenciales, un documento pidiendo reedición del Plan Canje que también incluyó pedidos para descontar de Ganancias la compra de un 0km y otros reclamos de rebajas impositivas (ver más). Alberto Fernández nunca contestó.

Por otro lado, cabe recordar al Plan Canje de Granos, que existe desde hace dos décadas en la Argentina. Se trata de un sistema exclusivo para productores agropecuarios que nació con el “Boom de la Soja”, a comienzos de siglo: la idea básica es que el cliente ahorre impuestos y comisiones bancarias, cambiando los granos de su cosecha por un vehículo 0km (saber más).

El Plan Canje australiano

Denominado “unsafe2safe”, comenzó el año pasado con una prueba piloto en las ciudades de Ballarat y Bendigo y ahora continuará en la región de Victoria con la excepción de Melbourne. Entre los requisitos para aplicar, los solicitantes deben tener entre 18 y 25 años, el auto debe ser modelo 2006 o anterior y también debe tener una calificación ANCAP de una o dos estrellas, o no haber sido calificado por la organización.

El gobierno australiano elegirá aleatoriamente a 150 personas, con el objetivo de llegar a 1.000, que obtendrán acceso a un subsidio de 3.500 dólares estadounidenses para poder usarse en un auto 0Km o usado, que cumpla las siguientes pautas: el vehículo de reemplazo deberá haber sido producido después de 2012, costar menos de 30.000 dólares, no haber sido nunca reparado y tener una calificación ANCAP de, al menos, cuatro estrellas. El auto viejo será triturado.

Todos estos requisitos no son al azar. El Gobierno Australiano busca mejorar la seguridad vial entre los conductores jóvenes en las áreas regionales, quienes son estadísticamente más propensos a los accidentes. Habrá que ver si a futuro, con un mercado “normalizado” sin faltantes ni sobreprecios, será posible volver a implementarlo en Argentina.

Enviá tu noticia a novedades@motor1.com