Luego de un resurgir, algunas décadas atrás, los V8 vuelven a estar en retirada. Por un lado, los asedian las normas anticontaminación, por el otro, la electrificación. Cada vez son menos los proyectos de motores grandes (y de combustión en general) pero en EE.UU. aún hay espacio para los seis cilindros biturbo y GM analiza desarrollar uno nuevo.

Ford usa un 3.5 bi turbonaftero, ya sea solo, o con un motor eléctrico, como en la F-150 Hybrid de entrega 436 cv y 772 Nm que nos alucinó durante la prueba de Motor1 Argentina. Stellantis presentó hace muy poco el Hurricane, un bi turbonaftero con la peculiaridad de que sus seis cilindros están en línea. GM ya tiene el 2.7 turbonaftero de cuatro cilindros cuyo torque de 583 Nm queda muy cerca del 6.2 V8 con 623 Nm, pero consumiendo, pesando y ocupando menos espacio.

Según los especialistas de GMauthority, los norteamericanos seguirían su política llamada Cylinder Set Strategy (CSS) que busca optimizar el desarrollo y la producción de motores a través de economías de escala. En ningún lugar se habla de la configuración del motor, pero si se tratara de compartir componentes, entonces GM podría seguir los pasos de Stellantis y crear un seis en línea sumando dos cilindros al 2.7L para una capacidad final en torno de los 4.0 litros

General Motors ya tiene dos V6 bi turbonafteros, uno de 3.0L con potencias de 335 a 404 cv y otro de 3.6 litros que va de 420 a 472 caballos. Ambos impulsores ocupan funciones dentro de Cadillac. Se espera que la nueva unidad tenga destino dentro de pick-ups y SUVs grandes, y casi seguramente tome el lugar de los V8 menos eficientes, dejando las variantes más poderosas para versiones extremas o deportivos. Esperemos que así sea, y que el V8 siga rugiendo mucho tiempo más.

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