Los hatchback son autos muy prácticos, relativamente cortos, tienen buen espacio interior, un acceso grande al área de carga y la posibilidad de ampliarla plegando los asientos posteriores. Sin embargo, los autos de 5 puertas suelen tener un baúl chico y muchas personas o familias necesitan más capacidad. La solución más simple es agregar un tercer volumen al diseño ya existente, pero ahí es donde pueden empezar los problemas.

Debido a proporciones, a que las líneas del auto no fueron pensadas para sumarle un tercer cuerpo, a costos, temas estructurales, o que simplemente le encargaron “derivar” el sedán al equipo B (C o D) de diseño, el resultado puede ser tan práctico para la vida como ofensivo para la vista. En Motor1 Argentina hacemos un repaso de esos sedanes derivados de hatchbacks que pisaron Argentina, y que nunca hubiéramos querido ver.

Leonardo Valente - Mazda 121

Sedanes feos

Siempre debió haber sido un hatchback, tenía el tamaño, las proporciones, el voladizo necesario para tener una 5ta puerta y la versatilidad de sumar al espacio de baúl el espacio sobre la luneta. Pero no, el Mazda 121 DB se empecinó con ese pequeño apéndice de chapa que daba lugar para un baúl diminuto, como para unos bolsitos y nada más.

Me encantan los citycars y los Mazdas, pero a veces las consignas fuerzan las cosas a un lugar en los que el resultado no lleva a ningún lado. Podría haber sido peor, los últimos 121 fueron simplemente Badge Engineerings de los fiesta Mark IV, aunque no de la versión sedán, otro adefesio.

Orlando Cristófalo - Nissan Tiida Sedan

Sedanes feos

¿Qué podía salir de agregarle baúl a un auto poco agraciado como el Nissan Tiida? Nada bueno. Y eso es lo que salió. Seguramente de mecánica sería una genialidad y muy confiable (o no…), pero estéticamente Nissan pifió feo. Ese baúl nunca debió estar ahí. Hasta logró convencerme de que era peor que el espantoso sedan llamado Renault Symbol (acá repartimos a todos lados eh).

El espanto en el Tiida comienza en el parante trasero. Quedó ancho como si fuera hachtback, pero no es hachtback. Hacia abajo y hasta el final de la cola: una enorme superficie de chapa. Como si fuera poco la tapa del baúl termina en sus laterales por encima del guardabarros, creando una extraña superposición de elementos. ¿El baúl resultante? Grande, de buen tamaño pero que ni siquiera lo metía en el Top Ten de ese aspecto. ¿Lo bueno? Alguien se apiadó y lo dio de baja hace unos años. 

Carlos Alfredo Pereyra - Chevrolet Corsa Sedán Diesel

Sedanes feos

Muy triste auto, pero muy noble. Hasta dejarlo bien de mecánica, fue una pesadilla ponerlo en marcha apenas comenzaba el frío. Mi esposa embarazada llegó a tener que ayudar a empujar... Lo odiábamos. Esa aversión se terminaba cuando veíamos que alcanzaba una autonomía imposible y que andaba y andaba. Además, su baúl era enorme, incomparable. Luego todos los otros peros: olor a combustión diésel, calidad de armado Mercosur, pobre equipamiento, tamaño reducido (pero teníamos niños pequeños), seguridad menos que básica.

Nos llevó y nos trajo de vacaciones por todos lados, sirvió de camión de mudanza haciendo varios viajes cargadísimo, transportó cortes de madera cuando hice placares. Nobleza absoluta… pero era horrible y mandaba al subsuelo las hermosas proporciones y líneas del hatchback.

Carlos Cristófalo - Peugeot 207 Compact Sedán

Sedanes feos

Soy fanático de Peugeot. La marca me gusta desde que era chiquito. Lo conté varias veces, pero nunca de manera tan detallada como lo hice en esta nota. Sin embargo, el 207 Compact es un buen ejemplo de que hasta tu marca favorita se puede equivocar bien feo. Por empezar, el hatchback nació como un intento de fraude. No era un 207: era un restyling del 206 para asemejarlo al 207 europeo. En el Viejo Continente se vendió el mismo rediseño, pero fueron más honestos: lo llamaron 206 Plus.

Sobre la base de ese engaño, en Brasil se diseñó un horrendo sedán que nunca debió haber existido. Decir que era desproporcionado, es poco. La parte trasera, con paneles cóncavos y convexos, parecía la materialización del famoso chiste del comercial del 206 original, donde un asiático lo moldeaba a base de sentadillas de elefantes. Por supuesto, el 207 Sedán fue un fracaso en ventas y fue responsable del daño en la imagen de Peugeot en todo el Mercosur. ¿Te parece que estoy exagerando? Pues no. Lo reconoció hasta el CEO global de Peugeot, cuando visitó la Argentina en octubre de 2019. "Con el 207 Compact cometimos un error, que nos costó muy caro", dijo en el francés Jean-Philippe Imparato, en esta conferencia de prensa.

Jaime Mayo – Ford Focus I sedán

Sedanes feos

Hay una lista de menciones (des)Honoríficas más abajo, de todos los modelos ahí nombrados, casi que ninguno me gustó, pero vamos a lo que más me preocupa, el Focus I Sedán. Si hay un auto que todavía hoy admiro y me babeo cuándo lo veo en la calle es el primer Focus. Tremendo trabajo de Ford en su flamante New Edge, líneas cruzadas, guardabarros estrambóticos y luces traseras altas embutidas en el pilar C. El problema llegó en el momento de hacer el sedán, creo que se lo encargaron a alguien que odiaba al diseñador de Hatch. Directamente no coinciden la línea en caída del baúl con la de cintura. El resultado es que el tremendo bodoque de chapa trasero queda como torcido y el auto parece que se quebró en un punto. Me voy a llorar.

Luciano Salseduc – Jetta- Bora (facelift) – Bora HS

Si bien acá no llegó (al menos oficialmente) -y el nombre Jetta fue evitado a toda costa por la marca-, el sedán derivado del Golf nunca fue muy agraciado al menos hasta que estrenó su cuarta generación, nuestro Bora. Pensado para venderse en Europa, el modelo no era sexy, pero si armonioso, hasta que le llegó el rediseño. Ojitos llorosos y faros traseros que parecían los de Vento/Passat, pero en versión low cost (sin el juego de luces LED) rompieron la imagen limpia y deseable del modelo.

La historia no termina acá. Resulta que este sedán, que era el derivado de un hatchback, tuvo a su vez un derivado hatchback, el Bora HS. Imaginate, un BoraGolf para el mercado Chino. Claramente puede entenderse la intención económica de ganar ventas, y mucho más si hablamos del gigante asiático, pero realmente no era necesario. Fue una mojada de oreja a todos los fanáticos del Golf…

Juán Pablo Estevez - Renault Clio 2 Sedán… ¿o Symbol?

Sedanes feos

El Clio 2 era un modelo redondeado, simpático, grande por dentro, aunque no tanto en el baúl. ¿Le agregamos un tercer volumen y es el auto ideal? habrán pensado en Renault. Lo que no pensaron muy ben es como hacerlo, o mejor, no había mucho presupuesto para que quedara decente. No solo las proporciones estaban mal, el pasaje del techo al baúl muestra todo lo que está mal. Lo peor es que conservaron la luneta del hatchback y eso requirió afearlo (aún) más para que calzara.

Renault decidió que podía hacerlo mejor, y entonces llegó el Symbol, que era prácticamente el mismo auto pero con claves de diseño del Laguna II. Un pilar trasero más agraciado, con tercera ventanilla, y un baúl más armonioso sumaban a la estética, pero no alcanzó, cuándo las proporciones están equivocadas es muy difícil que el resto tenga armonía.


Menciones de desHonor de Motor1 Argentina

Afuera de nuestra lista quedaron varios modelos, algunos de ellos son

Peugeot 307 Sedán

Toyota Etios Sedán

C4 Sedán 1º Generación

Voyage / Gol Trend

Chery Fulwin

Ford Orion / Escort

Fiat Duna

Chevrolet Prisma original (Celta)

Chevrolet Astra

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