El piloto monegasco Charles Leclerc, que arrancó la temporada de Fórmula 1 mostrando un gran nivel y es el líder del campeonato tras su triunfo de hoy en Australia, es un apasionado de los autos deportivos y se destaca por tener un garage con modelos Ferrari de los más selectos y cotizados. 

Una de sus gemas es la Ferrari GTC 4 Lusso: su motor V12 de 6.3 Litros entrega 690 CV de potencia y 702 Nm de torque. Acelera de 0 a 100 km/h en 3.5 segundos y tiene una velocidad máxima de 345 kilómetros por hora. Su valor de mercado está tasado en 300 mil dólares (en Europa). 

Otro de los modelos destacados es la SF90 Stradale, que tiene un potente motor biturbo V8 de 4.0 Litros y combinado a las tres unidades de potencia eléctrica que también trae, entrega la monstruosa cifra de 986 CV y 799 de torque. Acelera de 0 a 100 Km/h en 2 segundos y su velocidad máxima es de 340 kilómetros por hora. Es el auto más caro de su garage: está tasado en 700 mil dólares.

La Portofino del piloto monegasco ostenta un motor V8 de 3.9 Litros que entrega 612 CV y 760 Nm. Acelera de 0 a 100 Km/h en 3.1 segundos y su velocidad máxima es de 320 kilómetros por hora. Su valor de mercado ronda los 230 mil dólares.

Uno de los modelos más codiciados de Leclerc es la Ferrari 488 Pista Spider: está impulsada por un motor V8 biturbo que genera 721 CV y 770 Nm. Acelera de 0 a 100 Km/h en 2.8 segundos y su velocidad máxima es de 350 kilómetros por hora. Su tasación de mercado ronda los 450 mil dólares. 

Bonus Track: el monoplaza con el que ganó en Monza   

Ferrari le regaló a Charles Leclerc el monoplaza con el que ganó su primera carrera.
Ferrari le regaló a Charles Leclerc el monoplaza con el que ganó en Spa-Francorchamps y en Monza en 2019.

Uno de los autos más queridos por Charles Leclerc es la Ferrari SF90 con la que ganó sus dos primeras carreras de Spa-Francorchamps y Monza en 2019. Ambos triunfos fueron muy especiales porque se produjeron luego del fallecimiento de su amigo, Antoine Hubert, y en la meca del automovilismo italiano, respectivamente. 

El propio Leclerc agradeció el regalo a Ferrari en sus redes sociales y después confesó que no tenía lugar para guardarlo en su casa, por lo que le dio la SF90 en custodia al príncipe Alberto de Mónaco, quien lo exhibió junto a su colección privada de autos de alta gama.  


Galería: Garage de Ferrari de Leclerc

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