"El Gobierno confirmó que no habrá dólares del Banco Central para ingresar autos importados", publicaron la semana pasada algunos medios afines al Gobierno argentino. "No habrá más dólares para importar autos", añadieron otros.

Estos titulares pusieron en alerta a un mercado automotor argentino donde históricamente más de la mitad de los vehículos que se venden son importados. Y, si bien las noticias son malas para los autos que llegan al país, la comunicación publicada en las últimas horas por el Banco Central no le cierra la puerta a todos los importadores por igual. Por ahora. La realidad es que el panorama en el corto plazo es poco alentador.

El problema, como ya es habitual, es la falta de dólares en las reservas del BCRA. En enero del año pasado, la entidad monetaria estableció que los importadores de autos de lujo deberían procurarse sus propios dólares (a valor blue, paralelo o aportado por sus casas matrices) para traer al país los vehículos que costaran más de 35 mil dólares Valor FOB (precio en puerto de origen, antes de impuestos y fletes). En la práctica, esto impactó en los modelos más exclusivos de los Segmentos E (grande), Segmento F (limousine) y autos deportivos o exóticos.

Es decir, ya hace un año que esos productos de lujo no acceden al dólar oficial vendido por el BCRA. Por ese motivo, sólo se consiguen en el mercado con precio en "dólar billete".

La nueva comunicación del BCRA para el 2022 (descargar completa abajo) bajó aún más esa base imponible. Estableció que ya no se venderán dólares oficiales para los modelos que cuesten más de 25 mil dólares Valor FOB. Son los que tienen precios de venta al público a partir de 65 mil o 70 mil dólares de precio de lista. Las automotrices que quieran traer esos productos al país deberán conseguir los "verdes" en cualquier lado, menos en la ventanilla del BCRA y su sistema "oficial".

Esta nueva base imponible afectará a un universo más amplio de marcas y modelos. Ya no sólo impactará en los autos de lujo, sino que también afectará a modelos del Segmento D (mediano), incluyendo a sedanes y SUVs de varias marcas generalistas.

Para poner un ejemplo, si hasta el año pasado había que conseguir "dólares billetes" para importar un BMW Serie 5 o Serie 7, en este 2022 habrá que tenerlos también para traer los Serie 3 o Serie 4. Lo mismo aplica para Audi (afectará desde los A5/Q5 en adelante) y Mercedes-Benz (desde Clase C/GLC), pero también abarca a productos de marcas generalistas (como Kia Sorento o Hyundai Santa Fe). Además, impactaría sobre varios autos híbridos y eléctricos que las marcas estaban comenzando a traer a la Argentina, como los Audi E-Tron y Nissan Leaf (que tiene un Valor FOB de 30 mil dólares).

Al conocerse la comunicación oficial del BCRA, Motor1 Argentina consultó a diferentes ejecutivos de varias marcas para saber cómo impactará esta medida en sus estrategias. A continuación, se publican las respuestas a las preguntas más frecuentes ante este nuevo escenario para los autos importados en Argentina.

-¿Qué significa esta nueva base imponible del BCRA para importar autos en Argentina?

-Desde el año pasado, todos los autos con un precio de 35 mil dólares FOB que llegan importados a la Argentina deben financiarse con dólares propios. Recién 365 días después de la nacionalización del vehículo a través de su correspondiente SIMI, el BCRA se compromete a devolver esos dólares, pero al precio oficial que rija en ese momento. Esto significa que, en el caso de los autos que tengan varios meses de demora para obtener la SIMI, el importador puede llegar a tardar hasta dos o más años para acceder a los dólares del BCRA, con una cotización que hoy nadie puede pronosticar. Con el comienzo del 2022, esta base imponible bajó a 25 mil dólares FOB, afectando a un universo más amplio de marcas y modelos de autos.

-¿Qué cambiará en el mercado argentino a la hora de comercializar esos autos afectados por esta nueva medida?

-En primer lugar, esos modelos ya no se venderán al dólar oficial, porque desde el primer momento fueron importados usando el dólar blue o paralelo. En ese contexto, cada marca deberá decidir qué hace con su gama de modelos: si consigue la financiación de su casa matriz u obtiene los "dólares billete" por parte de los clientes interesados, podrá seguir trayéndolos. Sin embargo, primero deberá conseguir que la fábrica o su cliente le preste el dinero necesario para la operación entre seis meses y un año antes de que el auto finalmente llegue al concesionario.

-¿Hay clientes dispuestos a poner los dólares hasta un año antes de recibir un auto y sin saber cuándo el Gobierno aprobará la SIMI de importación?

-Es muy difícil. Es algo que puede ocurrir en el caso de autos muy lujosos o exclusivos, como una Ferrari o un Porsche. Sin embargo, será más raro que ocurra para un Nissan Leaf o una Kia Sorento. Recordemos que todas las operaciones de compra e importaciones de autos en la Argentina están muy controladas por la AFIP. Ese cliente tiene que estar en condiciones de demostrar que esos "dólares billete" los compró en blanco, en operaciones legales. A eso hay que agregarle otros factores de incertidumbre. Dentro de un año, cuando esa unidad llegue al país, ¿cuánto pagarán de impuestos internos, cuál será la base imponible del "impuesto al lujo"? Y lo más importante: estamos hablando de autos que algunos clientes podían llegar a pagar al dólar oficial de 108 pesos y que tal vez no estén interesados en pagarlos al valor paralelo de más de 200 pesos.

-¿Qué estrategia adoptará cada marca?

-Eso dependerá de cada empresa, del apoyo que reciba de su casa matriz y del interés que tengan sus clientes en cada modelo. Lo más probable es que la gran mayoría de los autos que cuesten más de 25 mil dólares Valor FOB se dejen de ofrecer en la Argentina. Son modelos que hoy tienen precios de lista de 70 mil dólares para arriba.

-¿Entonces esta es una buena noticia para las marcas que importan autos por debajo de los 25 mil dólares FOB?

-Hoy es una buena noticia, porque esos modelos seguirán accediendo al dólar oficial del BCRA. ¿Pero por cuánto tiempo más? Esto es como la crónica de una muerte anunciada: el año pasado fue 35, este año es 25, ¿y el año que viene? ¿Y la aprobación de las SIMI? Porque una cosa es conseguir los dólares del BCRA para traer un auto al oficial. Pero nada de eso sirve si el auto después queda más de un año varado en la Aduana por falta de SIMI, como ya hay muchos casos desde el 2020. Por eso, esta noticia no es buena para nadie. Todo indica que llegará un momento en que no habrá más dólares del BCRA para traer autos al país. ¿Cuánto aguantará esta situación? Nadie lo sabe.

C.C.


ARCHIVO PARA DESCARGAR: Comunicación del Banco Central A7433  

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