Texto de Norberto Lema

Podríamos arrancar esta segunda nota (ver primera acá), con la llegada del helicóptero Bell UH1H Huey II y el Willys MA colgando con arneses a un campo de Cardales, pero sería empezar la historia por un final espectacular que tiene casi 10 años de historia detrás. Veamos.

En el año 2011 llegué al estacionamiento del segundo subsuelo de la entonces Daimler-Chrysler en Puerto Madero a retirar un Mercedes Benz Clase C para testear para el suplemento Autos del diario BAE Negocios, del cual era editor, redactor y fotógrafo al mismo tiempo.

En el fondo y con poca luz alrededor vi que había mal estacionado y con una funda un pequeño vehículo que me llamó la atención por algunos detalles. Cubiertas antiguas de taco militar, una llanta metálica que me era muy familiar, y algo que ya me dio la certeza de con qué automóvil me iba a encontrar: una punta de palier flotante y una mancha de aceite justo debajo del cárter del motor.

Indudablemente debajo de esa funda había un Jeep que no sobrepasaba el año 1946 de fabricación, según contaba esa punta de eje. Dejé el Clase C en marcha antes de salir y me acerqué. Supuse que, si me veían por las cámaras internas, sería muy fácil de explicar mis ganas de levantar esa funda. Fui hacia delante de ese vehículo, esperando encontrar un MB o raramente un GPW, mismo vehículo gemelo, pero fabricado por Ford.

La sorpresa que bordeó el infarto fue ver esa parrilla con enrejado y ese capot particular, de decía que ni siquiera era un Jeep MB Slat Grill, sino un Willys MA.

Unos días después al devolver ese Mercedes, preguntamos a Moira Dillon, que por esos años estaba al frente de la oficina de prensa de la marca Jeep dentro del consorcio Daimler-Chrysler, de donde había salido esa rarísima unidad. “¿Viste que increíble ese Jeep? Lo cambiamos mano a mano por un Wrangler 0 kilómetro. Creo que salimos perdiendo, pero es un vehículo raro que valía la pena”, me dijo, a lo cual mi contestación fue rápida, y creo, certera: “No perdieron dinero, ese vehículo en buen estado sale 10 Wrangler, como mínimo”

Por varios meses las salidas del Willys MA fueron pocas y ya por esos años necesitaba varios ajustes y un mantenimiento que una empresa que ya acostumbraba a sostener vehículos que superaban 20 veces al Apolo 11 en lo que electrónica refiere, no le podían dar por un tema de tiempos e infraestructura.

En 2015 hicimos el primer encuentro de la agrupación creada por mí, Fanáticos del Jeep IKA, en la localidad bonaerense de Ramallo. En ese momento le pedí a Moira si el MA podía estar allí con todos los cuidados del caso. La respuesta fue que sí, y fue ese encuentro de amantes de la marca el único de los cuales el Willys tuvo participación en sus 80 años.

Por muchos meses tuve en mi cabeza la idea de comenzar la restauración de ese vehículo hecha de una manera muy minuciosa y respetando su historia. En 2016 fuimos a ver ese Willys con un gran especialista, Gabriel “Sanders” Chiodi, fanático de estos vehículos y protagonista del Supermarket Run 2021 organizado por Autoblog (ver nota).

Llegamos a un depósito de la empresa Furlong, en la localidad de Pacheco, rodeados de varias pick ups Ram 1500 recién bajadas de los barcos. Con mamelucos incluidos, revisamos de punta a punta la unidad. Estaba muy original, con la pintura de un color que no era el correcto, al igual que las letras, pero con el casco bien conservado. El diagnóstico menos alentador era que su carburador original, marca Carter estaba en un estado deplorable, y que no estaba trabajaba correctamente. Allí verificamos también que la tapa de cilindros no era original. El resto estaba para empezar el trabajo ya.

Pasaron varios meses y varios presupuestos con repuestos originales traídos de EE.UU. incluidos y la respuesta fue siempre la misma por parte de la empresa: “No hay presupuesto”.

El derrotero del MA siguió en parte como el vehículo ícono de algunas presentaciones, pero le faltaba aún esa puesta en valor que merecía. Pasó de estar arrumbado en un depósito a ser parte de una escenografía en stand de Pinamar y Villa Gesell en 2018 con sus ruedas sumergidas en agua durante la exposición. Quienes conocíamos el valor de ese vehículo sufrimos esos tres meses, rezando que los rodamientos de esas ruedas sobrevivieran.

El último embate para restaurar este MA fue en 2019 y 2020. Pandemia mediante ofrecimos hacer una restauración del vehículo con otro histórico fan de Jeep, el ingeniero Florencio Gamallo (colación aparte, tal vez, quien más sepa en Argentina sobre el desarrollo de vehículos eléctricos alimentados a celdas de hidrógeno) y Diego Juan Abal, que aportaría sus conocimientos históricos para la originalidad. Tuvimos nuevamente la negativa de la empresa por falta de fondos para destinar a la puesta en valor, entendible en un contexto complicadísimo. Se incluyó en una segunda fase al conocido diseñador y restaurador Hernán “El Griego” Charalambopoulos. Mismo resultado. Hasta que a mediados de 2021 sonó el teléfono.

¿Una producción de TV?

“Encontramos una gran posibilidad de restaurar este MA. Se va a hacer una producción especial para Discovery Channel entre agosto y noviembre y vos estás adentro”, decía Miguel Silva de Relaciones Externas y Comunicación para la marca Jeep en Stellantis, que además agregó: “El encargado de llevar el Willys en un tráiler, traccionando con la nueva Jeep Gladiator, vas a ser vos. Requiero silencio sepulcral de esto hasta nuevo aviso”.

Creo que hubiera dicho que sí a ese programa si mi función hubiese sido solo mirar o ser aguatero, pero este último dato de transportar el Willys no me dejó dormir por varias noches. Había que llevar el vehículo 300 kilómetros por ruta hasta Carlos Casares, provincia de Buenos Aires mientras se grababa el documental. Demasiadas emociones juntas.

Las preguntas fueron y vinieron, aún no se sabía el nombre de los conductores principales, pero sí el de quién iba a trabajar en el vehículo: Patricio Aguirre Saravia, coleccionista, restaurador y poseedor de excelentes Jeep de colección. Varios de sus vehículos habían pertenecido a Marcelo Muniagurria y a la gran mayoría los había restaurado. Nadie podía ser más indicado que él.

El día llegó. Los designados para la conducción serían la periodista Cata Bonadeo y el actor Federico Amador. Por mi parte, fui a buscar el tráiler con una pick up Jeep Gladiator azul a un galpón semi descubierto en Zárate donde meses antes habíamos inspeccionado el estado del Jeep, que ya acusaba varias lastimaduras de óxido en su chapa y cierto estado de abandono.

Cuando llegamos a las 6:30hs a San Fernando, donde fabricaban los tráilers, me di cuenta que íbamos a estrenar uno para la ocasión. En un momento dejamos a los técnicos trabajar en el enganche mientras el dueño del lugar me comenta que se había comprado hace unos días un Douglas DC3/C47. Sí, ¡un avión de transporte de soldados paracaidistas de la Segunda Guerra Mundial! Y luego me comenta: “¿Querés verlo? Lo tengo en acá al lado”.

Luego de superar el shock de ver un avión de esos desarmado tan de cerca y el comentario de la compra con la misma naturalidad haber adquirido un auto usado, nos llaman los técnicos y nos dicen que a la pick up Jeep le faltaba el enchufe de luces para el tráiler, que podía arrastrar perfectamente al vehículo, pero sin las luces reglamentarias. La decisión era, o paraba el engranaje de la grabación por este problema o me la jugaba y arrancábamos para Zárate. Y por supuesto elegimos la segunda opción.

Llegamos al lugar y ya estaba montado todo el set para comenzar a grabar. Todo arrancó mientras pensaba que tenía que salir para Carlos Casares antes de que la noche me agarrase Salimos tres horas más tarde de lo pactado. Y por supuesto me agarró la noche.

La restauración

Arribado a Carlos Casares conocí a Patricio Aguirre Saravia, una persona muy generosa con sus saberes, quién nos abrió las puertas de su casa para realizar las tomas. Al otro día luego de las grabaciones y de los actings, vino la pregunta hacia el trabajo real: “¿Cómo ves a la unidad?”

“Castigada pero muy recuperable. El carburador no creo que ande y la tapa de cilindros no es original. Pero tengo la esperanza de poder hacer un buen trabajo. Hay mucho laburo por delante”. Los diagnósticos previos habían sido acertados. Y eso no era poco.

Patricio trabajó tres meses a tiempo casi completo en la restauración. Recuperó un guardabarro casi inservible y restauró de una manera sorprendente el instrumental. Recuperó los neumáticos, ajustó la dirección y encontró el tono de pintura original con sus respectivas inscripciones, pero del Ejército Norteamericano. Y, sobre todo, lo más importante: hizo funcionar el viejo carburador Carter descendente, algo que se acercó a lo milagroso.

La llegada

Luego de la grabación en agosto, aproximadamente a principios de octubre, volvió a sonar mi celular. Miguel Silva de nuevo. “Señor, necesito que me junte entre 60 y 80 Jeeps clásicos para la presentación del MA que va a coincidir con el festejo de los 80 años de la marca y la grabación del capítulo final de la saga. Quiero suponer que no va a ser difícil para usted, sabiendo que maneja la agrupación de Jeeps clásicos más grande del mundo”. A estas alturas ya sonaba cual grabación de la serie Misión Imposible y del mensaje que se autodestruía.

Y me agregó un detalle no menor: “El evento va a durar de 12.30 a 14.30 hs. Pero para organizar mejor armate un grupo de Whatsapp con la gente que viene, además, de una planillita de Excel y ya que estás andá anotando…”

En 18 días de mucho trabajo y poco sueño pudimos juntar 60 Jeeps reclutados de las filas de nuestro grupo “Fanáticos del Jeep IKA”, más algunos extra que la marca conseguiría de clientes y los tres vehículos de flota que participaron del programa. El viernes a las 23.45hs incluimos al último Jeep de la lista. La idea fue conseguir unidades que representaran el espíritu de la marca, sin la necesidad de que estén 100% originales.

El eclecticismo y la adaptabilidad mecánica de todos los descendientes del MA también estaría presente.

Y el 23 de octubre a la mañana fueron llegando varios Jeep IKA en todas sus configuraciones, también varios Willys MB y GPW, Cj2 A, CJ3B, el conocido Kaiser M38A1 de Gabriel “Sargento Sanders” Chiodi, un Kaiser M170 ambulancia con sus correspondientes camillas de campaña, Cherokees y Grand Cherokees fabricadas en Argentina y alguna posterior al año 2000. Nuestra “Columna Norte” hizo su recorrido a 50 km/h entre San Isidro y Cardales con 9 máquinas aportantes, incluido mi IKA JA-3UB de 1966.

Promediando las 14.30 y luego de almuerzo con los vehículos formados en el campo de Cardales ya varios estaban con ganas de que el evento no terminara y durase una semana seguida. Y la pregunta era, ¿por qué el Willys no aparecía?

Pronto se escuchó un sonido de helicóptero con esa turbina característica que hemos distinguido en cientos de películas que van desde Apocalypsis Now, pasando por Mash y Rambo, hasta, creo, cualquier película bélica de los años ‘60 hasta hoy. Cientos de celulares en mano comenzaron a grabar una imagen increíble.

El pequeño Willys MA, por primera vez en sus 80 años, había levantado vuelo y venía colgado con arneses para ser depositado en el prístino césped de la estancia dónde estábamos. Hubo lágrimas y emociones de varios que no podían creer lo que estábamos viendo. Un colega periodista me dijo: “Esto se lo mando a una automotriz competidora que cree que tiene el monopolio de los helicópteros en los eventos”.

El Willys finalmente llegó. Con un estado de restauración impecable. En estado de funcionamiento, con ese carburador tocado por la magia de Patricio Aguirre Saravia.

El último capítulo de la saga de “Jeep, 80 años de una leyenda” se terminó de grabar. También nuestro trabajo para llevar gente y Jeeps allí.

Y sobre todo una etapa de 10 años de seguimiento de una unidad, de insistir incansablemente a la automotriz multinacional acerca de por qué este ejemplar merecía volver a sus días de esplendor.

Y logramos finalmente: el Willys MA está como siempre quisimos verlo.

N.L.
En TV: Conductor del Programa Driving Argentina por Red Nacional TVeo Supercanal, Unión Continental Latinoamericana Canal 567 de Cablevisión Flow y Red Patria TV.
En diarios: Sección Automotores Diarios El Libertador de Corrientes / La Voz Del Chaco / Formosa Para Todos/La Vanguardia De Balcarce
En radio: Productor y Conductor de “En El Aire Esta Noche” por Simphony 91.3 FM,
Conductor de “Partida Doble” por Radio UBA 87.9 FM.
(011) 15-4444-7498

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Willys MA: así fue la restauración en Argentina por los 80 años de Jeep
Así subió el Willys MA al tráiler recién estrenado, rumbo al taller de restauración.

Willys MA: así fue la restauración en Argentina por los 80 años de Jeep
Vista desde la cámara de la pick-up Jeep Gladiator que lo remolcó.

Willys MA: así fue la restauración en Argentina por los 80 años de Jeep
Llegada a destino.

Willys MA: así fue la restauración en Argentina por los 80 años de Jeep
Los videos con la restauración completa se pueden ver acá abajo.

Secado completo de la última mano del Green U.S. Army para el Willys.

Willys MA: así fue la restauración en Argentina por los 80 años de Jeep
Todo interior y exterior en el mismo color. En el fondo, el Jeep Kaiser M38A1 custodia el trabajo.

Willys MA: así fue la restauración en Argentina por los 80 años de Jeep
El increíble Jeep MB con cuatro ruedas directrices. Esta unidad pertenecía a Marcelo Muniagurria y hoy está en el garage de Patricio Aguirre Saravia.

Willys MA: así fue la restauración en Argentina por los 80 años de Jeep
El increíble Jeep Willys MB 6x6 para transporte de tropas. Sólo se activa la tracción 6x6 en alta. En baja es 6x4.

Willys MA: así fue la restauración en Argentina por los 80 años de Jeep
Un primigenio Jeep Willys M38 de la Guerra de Corea. Otro ex Muniagurria en poder de Patriciow Aguirre Saravia.

Willys MA: así fue la restauración en Argentina por los 80 años de Jeep
Un Willys CJ3B, un rarísimo MB Slat Grill y uma ambulancia Kaiser M170, próxima candidata a la restauración.

Willys MA: así fue la restauración en Argentina por los 80 años de Jeep
Un Jeep IKA Renault M101 1976 ex infantería de Marina. Fue el primer vehículo familiar de Patricio Aguirre Saravia. Está sin restaurar y es uno de los mas queridos por él.

Willys MA: así fue la restauración en Argentina por los 80 años de Jeep
La tapa de cilindros con la inscripción "Jeep", palabra inexistente en el momento de fabricacion del MA, y que denota que esa pieza fue cambiada en algunas de las etapas operativas de la unidad.

Willys MA: así fue la restauración en Argentina por los 80 años de Jeep
"Ser Jeepero no es fácil, pero es muy placentero", le explicó Lema a los asistentes.

Willys MA: cómo llegó a la Argentina el padre de los todo terreno
Los protagonistas que sumaron al gran espectáculo de la llegada del Willys MA pendiendo de unos arneses del helicóptero.

Willys MA: así fue la restauración en Argentina por los 80 años de Jeep
Los pilotos del Bell UH1H Huey 2 del Ejército Argentino: "Nosotros volamos antes que la Fuerza Aérea en este país", se jactaban.

Willys MA: así fue la restauración en Argentina por los 80 años de Jeep
Encuentro de Jeeperos.

Willys MA: así fue la restauración en Argentina por los 80 años de Jeep
Foto de familia.

Willys MA: así fue la restauración en Argentina por los 80 años de Jeep
El Willys MA flanqueado por el Jeep Kaiser M38A1 de Gabriel "Sargento Sanders" Chiodi y el Jeep IKA JA3-UA de quien suscribe.

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VIDEO: Willys MA – 80 años de una Leyenda (todos los episodios acá)

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Willys MA: cómo llegó a la Argentina el padre de los todo terreno
¿Cómo llegó el Willys MA a la Argentina? Ver primera nota.

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