En junio de 2020, en plena cuarentena cerrada por la pandemia del Coronavirus, las redes sociales viralizaron el video más bizarro que dejó el Covid-19 en Argentina. Un patrullero de la Policía Bonaerense, en plena noche de la localidad de Lomas del Mirador (La Matanza), se puso a jugar con un globo en la calle desierta.

El video fue grabado por los propios vecinos que, encerrados en sus casas, presenciaron el juego protagonizado por el patrullero al mando de un sargento y una oficial: recibieron cinco días de suspensión.

La anécdota se convirtió en arte y acá presentamos los dioramas de Adrián Nayar, más conocido como “Nash”. Su historia completa, en primera persona, se publica más abajo.

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Patrullero vs. Globo: la escena más bizarra de la cuarentena se convirtió en obra de arte
"Pisalo, pisalo..."

Patrullero vs. Globo: la escena más bizarra de la cuarentena se convirtió en obra de arte
"Fallaste..."

Patrullero vs. Globo: la escena más bizarra de la cuarentena se convirtió en obra de arte
"Vamos de nuevo..."

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VIDEO: Patrullero vs. Globo – CrónicaTV (Junio 2020)


 

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ADEMÁS La historia del "Efecto Sucio"


Patrullero vs. Globo: la escena más bizarra de la cuarentena se convirtió en obra de arte

Texto y obras de Adrián Nayar (“Nash”)

Nací en 1992 en Flores, pero pasé toda mi vida en El Palomar, Zona Oeste del Conurbano bonaerense. Toda mi historia comienza cuando era chico y tenía entre 4 o 5 años. A esa edad veía mucho la televisión (Power Ranger, Transformers, Dragon Ball) y en cada propaganda mostraban unos juguetes geniales, que quería pero por una cuestión económica no los podía tener . Entonces tuve una idea: ese muñeco o auto en plastilina. Al principio, no salieron bien, pero después fueron mejorando hasta que llegué a tal punto de que me gustaban más que los originales.

Estudié en el colegio Nuestra Señora de Loreto, ¡cuánto hice renegar a mis maestras y profesores! En sus clases, mientras escuchaba, dibujaba autos, robots y demás en mis hojas, bancos, sillas en todos lados donde los pudieras plasmar.

Algunos me retaban, a otros les gustaban, a tal punto que el personal de maestranza al limpiar el banco o silla donde yo había dibujado (el auto o robot), limpiaban alrededor sin borrar el dibujo. Hoy en día se acuerdan de estas anécdotas cada vez que nos cruzamos, hasta la misma directora Susana Rotta me dijo una vez: “Algún día vas a estudiar para crear autos” Y no se equivocó.

Una vez terminado el secundario, con el título de Bachiller en Ciencias Naturales, mi pasión por los autos y el diseño siguió en pie. Por obvias razones, fui a estudiar Diseño Industrial en el ITM en el 2012. Allí fue donde conocí a un grupo excepcional de profesionales con quienes compartimos una misma pasión y logré encontrar quienes me enseñaron todo lo que era necesario para crear autos.

En 2013, en una de las entregas de trabajos para el profesor Carlos Pereyra (Freddy, editor de Pesadoblog), la consigna del trabajo era hacer un compresor de arrastre a escala, de color amarillo y negro. Después de mucho tiempo de fabricación y diseño, mi proyecto estaba listo para entregarse, pero…

No todo sale como uno lo desea. Había sido una semana donde el clima no había ayudado para nada: el día de la entrega había una humedad de 1.000%. Faltando media hora antes de la entrega, debía ultimar detalles del compresor a escala.

Ayudado por mi abuela Guadalupe, quien lo sostenía mientras yo hacía los retoques finales con acrílico negro, al sacar la cinta divisoria, el color negro se escurrió hacia lo amarillo, por mi error ocasionado por el apuro. En ese momento la desesperación apareció al ver que había quedado todo “sucio” con acrílico negro. Mi abuela me sugirió que lo presentase así, que simulaba haber estado en uso.

Así lo hice, no había tiempo para pintarlo nuevamente, faltando 20 minutos para la entrega. A regañadientes, seguí el consejo de mi abuela y lo presenté. Al llegar a la presentación lo que sucedió fue algo fuera de lo común. Ya que todas las entregas se hacen impecables, flamantes, brillosos, sin ningún tipo de detalle de imperfección (o al menos eso se intenta).

El profesor Pereyra y los demás compañeros quedaron impactados y luego nos reímos de lo que había pasado, pero valoró el esfuerzo, dedicación y el trabajo que había puesto en esa maqueta.

Obviamente, me aprobó: le gustaron los detalles, al margen de lo que había pasado. A partir de ese día nació lo que llamé “Efecto Sucio”. Tiempo después descubriría que había un mundo que nunca me hubiera imaginado que existía, que es el del modelismo y el desgaste.

Después de eso, trate de aprender y perfeccionar eso que llamé “Efecto Sucio”, leyendo, investigando, practicando, usando diferentes técnicas ya que al no tener ningún conocido en el mundo del modelismo tuve que aprender las cosas por mi cuenta.

Este sería el inicio de otro mundillo donde comencé a armar kits de autos en distintas escalas, sin conocimiento previo (“la práctica hace al maestro”), pero con consejos del profesor Pablo Bonetto, con quien compartíamos una misma pasión por los autos sean en escala como los reales.

Lamentablemente no pude terminar la carrera por una cuestión económica, pero estoy inmensamente agradecido a todas esas enseñanzas de unos profesores espectaculares, Pablo Bonetto, Carlos Pereyra, Eduardo Gens y Cristian Paladino. Aprendí muchas cosas que hasta el día de hoy sigo aplicando.

Todo debe continuar y así lo hice, otro mundillo que amo es del coleccionismo, donde conocí mucha gente muy buena, que me abrieron puertas y me ensañaron tips y consejos para lo que sería un proyecto que ya venía con la idea en mente, pero como todo proyecto es difícil dar el primer paso.

Nacimiento de Nash Custom

En lo que respecta a mi mundo laboral, nunca tuve suerte. Tuve muchos trabajos como vender autos y no me pagaban comisión, en una empresa de cable que estaba, cerró por bancarrota.

En el 2018, estaba trabajando en una fábrica de mi amigo José Luis y me llaman de una empresa supuestamente mejor. Renuncié al trabajo de la fábrica con la ilusión de un mejor futuro, pero hasta el día de hoy sigo esperando que me llamen de ese lugar que era “mejor”.

Al quedarme sin el pan y sin la torta lo primero que apareció fue la desesperación y la frustración, pero con el tiempo canalicé mi frustración hacia algo que supiera hacer y eso eran los autos en escala y los dioramas, ya que durante 6 años estuve aprendiendo tanto sea por el ITM o por gente que me daba consejos allí sentí que ese era el impulso para lanzar mi propio proyecto al cual llamé: “Nash Custom & Dioramas”.

Comencé a mostrar mis proyectos que había hecho durante varios años en las redes sociales.

Al cabo de un tiempo llegó mi primer cliente, Ulises Schiavo, con una petición un tanto peculiar y algo que nunca había hecho con un auto a escala, pero él me incentivo a hacerla: ese pedido era una Toyota Hilux de la policía bonaerense con sus años de servicio o como se dice en la jerga, “baqueteada”.

Ese trabajo fue mi primer gran desafío, ya que tenía que aplicar todo lo que sabía y más para hacerla lo suficientemente real.

El resultado de esa Hilux fue más exitoso de lo que esperaba. Luego comencé a ir a exposiciones, donde muchos reconocieron mi trabajo y hay gente que muchos años después siguen reconociéndome por esa famosa Hilux

Después de un año y medio de todo tipo de pedidos (dioramas, autos, etc.,) me di a conocer aún más gracias a las exposiciones. Un día me contactó Roberto Ishkadian para decirme que quería hacerme una nota la cual después saldría en la televisión en el Garage TV (imagínense mis nervios que de un año a otro pase del anonimato a alguien conocido), fue un sueño cumplido para mí. Gracias a él me hice aún más conocido y pude mostrar al mundo mi colección personal de autos y mis trabajos. Este donde este ahora siempre estaré agradecido.

Seguí avanzando ahora con mucha más confianza.

Sobreviviendo en la pandemia

Como todo lo que sube tiene que bajar, en el 2020 como todos sabrán la pandemia llegó y el mundo cambió.

Pensé que todo lo que había logrado se esfumaría, las ventas bajaron, no se podía hacer entregas, las exposiciones se cancelaron, los materiales subieron y tampoco se conseguían.

Entonces pensé, ¿qué hacer? Por casualidad del destino necesitaba un camión ruso, al no poder salir a buscarlo se me ocurrió hacerlo en 3D, por suerte tenía un muchacho (Jorge) que vive cerca de mi casa que hace impresiones en 3D. Le fui con la idea del camión ruso y le pareció muy buena, así que la llevó a cabo. Con el tiempo le fui mostrando mis trabajos, cómo pintaba y los dioramas que hice. Entonces pensamos en hacer algo juntos, ya que sus impresiones eran muy buenas y yo sabía pintar.

La primera impresión que me dio me sirvió de práctica para probar cosas nuevas sobre este tipo de material, que yo no tenía ni idea de cómo trabajarlo, por lo que se me ocurrió mezclar técnicas de modelismo con otras técnicas para eliminar las líneas de impresión.

Nuevamente estaba en un mundo nuevo, las impresiones en 3D. En Nash Custom ahora son sólo autos y dioramas, sino también que gracias a las nuevas tecnologías de las impresiones 3D nos permiten lograr cosas que antes no se podían.

Es así que debía aprender a pintar, rostros humanos, alienígenas, robots, animales, figuras de acción de todo tipo y tamaño.

Otra vez me encontraba frente a algo nuevo, gracias al conocimiento que había adquirido en el ITM de diseño industrial, pude entrar en el mundo de las impresoras 3D.

Ahora la posibilidad era casi infinita, pensar que comencé a fabricar con plastilina los juguetes que no existían y hoy en día la tecnología hizo posible que se pueda hacer casi cualquier idea que se cruce por la cabeza.

Presente, futuro e inspiración

Lo que me inspiró a crear el diorama del Conurbano fue vivir toda mi vida en Zona Oeste, a medida que iba recorriendo distintas partes del mismo vi situaciones insólitas que de alguna forma uno se sentía acostumbrado ante esa situación.

Aparte de esto, tomé de inspiración a Quinquela Martín, que el al vivir en La Boca, en el puerto, pintaba siempre a los hombres trabajando en los barcos. No me comparo con Quinquela, sólo digo que me gustó ese sentimiento de cotidianidad que transmite sus obras.

Algo muy peculiar del conurbano es que tiene muchos matices. Por ejemplo, me pasó una situación que había un Ferrari 458 Italia y atrás había un Fitito impoluto, la gente apreciaba la Ferrari, pero lo que más miraban era el Fitito.

Las personas prefieren cosas que le trae un buen recuerdo, si bien admiran el Ferrari por lo lindo que es, el Fitito tiene eso de auto popular que trae un buen recuerdo: los buenos momentos son más fuertes que la belleza.

En una de las tantas exposiciones se nos dio la consigna de hacer un diorama de un barrio de Buenos Aires. El día de la entrega, al ver los otros trabajos, vimos que hicieron barrios como San Telmo y La Boca. Hicieron algo lindo y limpio, pero nosotros hicimos la realidad: gustó por eso de ver reflejadas las situaciones que se ven a diario en el conurbano hechas en miniatura.

Intento reflejar con el conurbano hasta el más pequeño detalle, inclusive los autos que andan dando vueltas con más de 30 o 40 años de uso o los Mercedes 1114, emblemas de nuestras calles, que siguen dando pelea hasta hoy en día y lo seguirán haciendo.

Es en el día de hoy que sigo pensando cómo seguir ampliando mi proyecto: todo surgió con el fin de reemplazar un trabajo que no se dio y hoy se convirtió en el trabajo que amo y muchos desearían. Continúo aprendiendo cosas nuevas día a día y desafiándome a nuevos proyectos.

Lo más lindo de esto es plasmar las memorias y vivencias de las personas en un modelo que quieren. Por ejemplo, un día vino un hombre que hizo un viaje desde Castelar hasta México durante dos años que había recorrido 70000 km. Otro pedido importante fue la de construir una casa quinta de la abuela de mi cliente a escala, el cual se fue a Estados Unidos con el diorama, y así varios pedidos más que los clientes desean conservar esos buenos recuerdos, aunque sea en miniatura, estas historias son las que da mucho gusto escuchar.

Queda mucho por aprender aun en esta vida, en estos proyectos no todo es color de rosa. Actualmente estoy comenzando a fabricar autos en escala que no hay o que, si bien existen, tienen un costo alto para adquirirlos. En este proceso de fabricación se elabora el auto a partir de planos del vehículo en cuestión y se procede a imprimirlo en 3D en resina. Después de este proceso se comienza a trabajar la pieza ya impresa para darle los mejores acabados. De a poco iremos haciendo más variedad de modelos.

Pensar que todo comenzó fabricando cosas en plastilina, muchos años después puedo fabricar los modelos que a la gente y a mí nos gustan. Seguiré apostando todo a este proyecto para que continúe. Sólo me queda agradecer a mi familia, a la gente por el apoyo de todos estos años.

A.N.

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ADEMÁS En el Instagram de @Nash_Customs92

 

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