Por medio de un decreto publicado el sábado pasado, el presidente Alberto Fernández eliminó el beneficio impositivo que tenían los autos de lujo importados y comercializados en Tierra del Fuego. A partir de esta medida, todos los autos que superen los 35 mil dólares de Valor FOB (precio en puerto de origen, antes de contar impuestos aduaneros y otros gravámenes) perderán las ventajas impositivas que tenían hasta ahora.

En la práctica, esto afectará a autos de marcas premium, ya sea modelos de lujo o deportivos. De esta manera, el precio de lista en la isla será muy similar al que tienen en el continente. El resto de los modelos que no superen ese valor seguirán contando con los beneficios habituales.

En el caso de las motos, el beneficio dejará de aplicarse a partir de los 5.000 dólares de Valor FOB, lo cual es probable que abarque a un universo de modelos más amplio que en el caso de los autos.

En los considerandos del decreto presidencial (ver acá) se menciona la necesidad de igualar las condiciones con la Zona Franca Manaos (Brasil), que compite con Tierra del Fuego en términos de comercio regional. Sin embargo, la medida también fue interpretada como un nuevo cepo del Gobierno a las importaciones, en el marco de la escasez de dólares que afectan al Banco Central.

La nueva restricción aduanera para Tierra del Fuego se anunció en la misma semana en que la vicepresidenta Cristina Kirchner inauguró la Zona Franca Santa Cruz, que había impulsado su marido, el fallecido ex mandatario Néstor Kirchner (ver nota). En esa Zona Franca los beneficios impositivos son para vehículos con un Valor FOB máximo de 5.000 dólares (motos), 25 mil dólares (autos) y 40 mil dólares (pick-ups).

Todos los vehículos por debajo de ese valor seguirán manteniendo los siguientes beneficios: estarán exentos de IVA, aranceles aduaneros, Bienes Personales e impuestos internos. Sólo pagarán Ingresos Brutos al gobierno provincial.