En 1998 este cronista emprendió un recorrido en auto de Buenos Aires a Mendoza, y desde ahí a Chile, pasando directo a Valparaíso. Tocó llegar de noche, sin mapas ni GPS, a  esa enorme ciudad recostada sobre más de cuarenta cerros que se desploman en el Pacífico (menuda experiencia vial). Un espectáculo de luces que desaparecían en el mar y un recorrido siempre en bajada, que no terminaba nunca.

Parada obligatoria para las rutas bioceánicas previas al Canal de Panamá, este puerto comercial y militar fue un enclave importante que alcanzó un esplendor y magnificencia allá por la transición de los siglo XIX al XX. De esa época datan los Ascensores de Valparaíso.

En mi paso por esta ciudad, que ese sede legislativa de Chile, recorrí su zona portuaria y naturalmente subí al Ascensor Artillería; cercano al puerto, enclavado (por entonces) en una zona de cabarets, bares y casas de citas de mala muerte. Allí estaba la estación desde donde partían las cabinas desvencijadas, traqueteando por rieles ondulados, lo cual hacía la experiencia de viaje (corto) algo divertido o preocupante, según el pasajero. Desde arriba del cerro había vistas espectaculares, y promesa de excelentes fotos, aunque si un carabinero detectaba que apuntabas la cámara hacia la rada militar, se te acercaba con la sospecha de que eras un espía. Prohibidas las fotos a la flota naval.

 

Pesado del Día

Estos sistemas se desarrollaron como funiculares (hubo treinta en esta ciudad) gracias a la tecnología de los cables trenzados, los cuales permitieron que los ascensores funiculares, o los verticales que hay en cualquier edificio de altos, puedan trepar alturas hasta entonces impensadas.

Valparaíso fue la ciudad con más ascensores instalados del mundo (hoy solo funcionan ocho) pero según puede verse en el video de abajo, fueron y son un símbolo que pervive como patrimonio histórico. Nunca fueron muy bien cuidados ni conservados, pero sin duda son una postal obligada de una ciudad muy particular, que ofrece como opciones para subir a sus alturas otros métodos más convencionales: escaleras (escalas en Chile) o calles serpenteantes y laberínticas que solo pueden ser recorridas por baqueanos en taxis o micros. Recomendamos subir con los pocos ascensores que hay, y bajar a pie por sus ahora coloridas calles y fachadas.

 

Pesado del Día

Ascensor que alguna vez este cronista pudo tripular como pasajero. Atractivo y miedo por dosis iguales.

 

Pesado del Día

Opciones para subir y bajar de los cerros de Valparaíso. Escaleras y funiculares. Ciudad con una pátina del esplendor de otrora. Muy atractiva propuesta turística.

 

La historia de los Ascensores de Valparaíso - Video


 

Un recorrido por Valparaíso - Video