Y eso que solo publicamos alguna de ellas. De hecho, todavía no le hemos dado a Sunra la importancia que se merece como líder de patentamientos de vehículos de este tipo en nuestro mercado. Por más que nos resistamos, el cambio ya llegó y hasta en un país como el nuestro ya son parte de nuestra cotidianeidad. Al menos en la ciudad de Buenos Aires las vemos a diario, y seguramente esto ocurra en ciudades como Mendoza, Córdoba, Rosario y alguna más.

Allá por 2018 publicamos la primera nota sobre Cake (ver), una nueva compañía sueca destinada a la fabricación de motos eléctricas. Fue en ocasión de la presentación de su primera, y hasta ahora más famosa, creación: la Cake Kalk. Una moto estilo cross/enduro con un diseño minimalista, bien escandinavo. Una moto que tranquilamente podría venderse como un kit para armar en Ikea.

La compañía sueca acaba de anunciar el cierre de una ronda de inversores en la que lograron levantar 60 millones de dólares que contribuirán a incrementar la capacidad de producción de la empresa y reforzar, a nivel internacional, los puntos de venta y servicio para la marca.

De acuerdo al comunicado de prensa emitido por Cake, el fondeo se instrumentó a través de dos bonos convertibles, instrumentos de deuda financiera que pueden convertirse en acciones de la empresa más adelante, totalizando 14 millones uno y 46 millones el otro.

El grueso del financiamiento vino del fondo de pensiones sueco AMF, mientras el resto del fondeo fue aportado por distintos inversores, liderado por accionistas de Cake como Creandum y Headline. Agradecemos la oportunidad de invertir en una de las compañías más interesantes de suecia en el campo de la electrificación y en una etapa tan temprana, dijo Patricia Hedelius, Portfolio Manager de AMF.

El impulso y el espíritu de avance Cake son impresionantes, como también lo es el plan de crecimiento de la compañía y ofrecer movilidad sustentable. Los productos pueden ser de mucha importancia en la transición hacia una sociedad más sustentable, y el diseño innovador de Cake y un sólido enfoque personalizado han contribuido a un fuerte interés por parte del mercado.

El fondeo será utilizado para escalar las capacidades de producción de Cake, que debería contribuir a que la marca sueca sea más competitiva en materia de precios. Cake también se encuentra en proceso de construir plantas de producción locales en Europa, Estados Unidos y Asia, que no solo deberían reducir sus costos para traer sus productos a estos mercados, sino también ayudar en los objetivos de sustentabilidad de la compañía.

La marca dice que estos Cake Sites consistirán de showrooms, espacios de venta y servicio, y que comenzarán a abrir en estos meses en las principales ciudades. Sabíamos que llegaríamos a un punto en el que encontraríamos vientos de cola más fuertes que los que tuvimos cuando comenzamos en 2016, pero no habíamos ni soñado que las cosas se den a este ritmo, para el bien de la gente, el planeta y nuestro negocio, dijo Stefan Ytterborn, Fundador y CEO de Cake.

Cake ha estado empujando los límites no solo como un operador de negocios sustentables dentro de la industria de las de las dos ruedas, pero también en la definición de lo que es una motocicleta, creando máquinas que se ubican en algún punto entre una moto de tamaño completo, un ciclomotor y hasta una bici eléctrica.

Un maridaje entre el diseño utilitario incondicional y el pensamiento escandinavo, el lineup de Cake incluye las Kalk de calle y off-road, la urbana utilitaria ultra versátil Ösa y el nuevo Makka anti-scooter. La obsesión de Cake en crear una experiencia superior para el usuario han estado arraigadas al ADN de la compañía desde el día uno y es algo con lo que nos identificamos, agregó Staffan Helgesson, uno de los socios de Creandum, estamos muy felices de poder seguir apoyando al equipo en el largo plazo y en sus ambiciones de convertirse en los líderes de su categoría dentro del segmento premium de motos eléctricas.

Por el momento son muy caras, pero si los costos mejoran sensiblemente con esta nueva etapa en la que está entrando Cake, bien podríamos empezar a ver algunas por estas tierras, sobre todo las que no son street-legal, por una cuestión de que es un mercado que puede estar dispuesto a pagar un valor más alto por uno de estos juguetes y por otro lado porque no necesitan ser homologadas.

Acá queremos tener alguna. Sin dudas. Segway y Sur Ron ya están acá.

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