En Motoblog nos encanta personalizar y modificar motos, aunque sea algo que en estos años no se haya visto reflejado. Fue nuestra idea desde el principio, pero no es fácil cuando no se dispone del tiempo y la infraestructura para llevarlo a cabo y por otro lado la imposibilidad de probar motos modificadas o personalizadas por otros de la manera que corresponde para poder comprobar su correcto funcionamiento. Muchas veces vemos proyectos que quedan increíbles visualmente, pero quizás desde la ciclística y mecánica la moto es un desastre. Con un poco de suerte eso va a cambiar en los tiempos que vienen.

Hace unos meses nos enteramos de este proyecto conjunto entre STG y Royal Enfield Argentina, y casi al mismo tiempo que probábamos la Interceptor llevada a 865 (ver), así que paramos la oreja porque prometía que iba a ser algo realmente para tener en cuenta y, lo más importante, nos íbamos a poder subir para tener una idea bien clara del producto final. Las promesas se cumplieron y, hace ya un tiempo, en secreto, tuvimos acceso al proyecto terminado. El Proyecto Crow.

Marcelo Obarrio y German Karp son dos de los personajes más salientes de la escena custom de nuestro país, quienes tomaron como base una de las plataformas más versátiles de los últimos tiempos para quienes hacen este tipo de modificaciones: la Royal Enfield Interceptor/Continental GT 650. Una moto que combina un cuadro muy abierto a modificaciones por su simpleza y eficiencia en el diseño, líneas clásicas que se prestan a una gran variedad de estilos y un motor que tiene muchísimo carácter, sobre todo cuando, como en este caso, se lleva a otro nivel de prestaciones con el kit Big Bore de S&S.

El enfoque del diseño se puso en las motos que corrieron el Pikes Peak International Hill Climb y se modificó absolutamente todo haciendo hincapié en la performance con la vieja fórmula de reducir peso y aumentar potencia, simplificando el diseño al máximo o, como diría Colin Chapman: "Simplify, then add lightness". Los cambios en esta moto son muchísimos, quedando original solo parte del motor y del cuadro, con la gran mayoría de las modificaciones fabricadas localmente en los talleres de STG o de la mano de importantes artesanos y especialistas que tenemos en nuestro querido país.

El resultado queda a la vista. El detalle lo van a ver en el video donde hablamos parte por parte cómo se llevó a cabo este increíble proyecto. Los dejamos con esta primera parte, donde les mostramos la moto al detalle. A la espera de la próxima entrega, donde nos subimos y la probamos como corresponde.

Que lo disfruten.

***

***

Galería: Proyecto Crow: Una Royal Enfield 650 muy distinta - Entrevista a Marcelo Obarrio y Germán Karp de STG

Enviá tu noticia a novedades@motor1.com