Fotos: Doble S - Agradecimientos: Scania Argentina

 

Hace poco nos asombrábamos y aprendíamos mucho en el Fotorreportaje XXL Ascenso a Veladero. Hoy volvemos a Scania con otro singular Fotorreportaje.

Repotenciar diez Vehículos de Combate de Infantería (VCI) con motores Scania actuales ha sido una experiencia muy enriquecedora para técnicos, personal militar y de concesionarios de la región Mercosur. Este desafío se planteo cuando el Ejército Nacional de la República Oriental del Uruguay decidió instalar motores Scania de cinco cilindros y 9 litros, en reemplazo de los motores originales de seis cilindros en V de 300 hp. El motor original de estos BMP-1 es un seis cilindros en V fue diseñado para que tras 600 horas de funcionamiento fuese reemplazado (hoy un cambio de aceite se hace en ese lapso)Una actualización que podía hacerse basados en la experiencia de la gente, la confiabilidad de la mecánica y la disponibilidad de piezas de recambio. Esto sumado al buen hacer de los técnicos y especialistas militares en mantenimiento, quienes podían garantizar un funcionamiento dentro de lo que se espera de un carro de este tipo.

Estos vehículos cuentan con blindaje y armamento menor al de un tanque, pero su capacidad y ligereza lo convierten en un polivalente. Tiene tres tripulantes, un conductor, un artillero y un jefe de carro, con la capacidad para llevar ocho soldados y operar como anfibio. Su peso es de 14 toneladas. El equipo utiliza orugas para su tracción-dirección y su armamento es un cañon de 73mm montado en una torreta giratoria, además una ametralladora calibre 7,62 y un lanzamisiles antitanque teledirigidos completan su dotación de armamento. En su parte frontal el blindaje es de 33mm El ejército uruguayo cuenta con quince unidades de este tipo fabricadas en Unión Soviética en 1976, originalmente destinadas a Checoslovaquia (hoy República Checa). El asiento operativo de estos vehículos es la localidad de Durazno. El Batallón N°13 es el único que posee tanques y VCI, entre otras unidades blindadas. Lo integran 300 militares, de los cuales 100 están dedicados a este tipo de rodados.

 

Cambio de motor

El impulsor original, de origen ruso, tenía 6 cilindros en V y entregaba una potencia de 300 hp. Gracias a una compresión muy elevada y a estar fabricado en una aleación especial de aluminio, podía funcionar con el block partido para sacar al vehículo del campo de batalla si era necesario. Sin embar­go, tenía varias contras: además de la corta vida útil, consumía 1 litro de aceite cada 4 horas de uso (según se describe en el manual de uso), el consumo de combustible era muy elevado (un litro de gasoil por cada kilómetro recorrido), no contaba con repuestos legítimos en la región, era ruidoso y generaba corrien­te eléctrica mediante un sistema de dínamo bastante inestable.

Para su reemplazo se utilizaron motores Scania de 5 cilindros en línea y 310 hp de potencia. También se cambiaron los embra­gues originales, de doble disco, debido a que no resistían el torque elevado a bajas vueltas de los nuevos motores. En su lugar, se adapta­ron embragues de Scania L 111, que la marca continúa fabricando en la actualidad como repuestos legítimos para esos camiones, que aún circulan en las rutas sudamericanas.

También hubo que acondicionar nuevos soportes del motor; un radiador y un ventila­dor hidráulico para refrigerar el radiador, el radiador de aceite y el intercooler; y la circu­lación de los gases de escape hasta el exterior, entre otros aspectos. Los trabajos fueron rea­lizados por completo en el concesionario de Scania José María Durán S.A., en Montevideo.

“Con los nuevos motores, los VCI mantie­nen las características originales e, incluso, mejoraron algunas capacidades”, resalta el jefe del Batallón. Entre los beneficios, menciona la baja rumorosidad, el consumo de combustible contenido -que ahora permite hacer 4 kilóme­tros con un litro-, la posibilidad de circular con hasta dos pistones fuera de servicio gracias a la inyección en cámaras individuales –antes se dependía de una única bomba-, los controles electrónicos del motor que evitan roturas en caso de algún desperfecto, la disponibilidad de repuestos, la mayor vida útil, las bajas emi­siones de gases de efecto invernadero –ese había sido uno de los requisitos incluidos en el pliego licitatorio- y el contar con un alterna­dor, que brinda más estabilidad para conectar los distintos accesorios eléctricos.

 

Vehículos de combate de infantería uruguayos, repotenciados por Scania

Versátil, este VCI a campo traviesa puede rodar hasta un velocidad de 100km/h

 

Vehículos de combate de infantería uruguayos, repotenciados por Scania

Pero antes hubo que hacer un profundo trabajo de adaptación mecánica, que requirió de todas las habilidades del taller de servicio de Scania y de los técnicos militares.

 

Vehículos de combate de infantería uruguayos, repotenciados por Scania

Precisión, registro, habilidades y oficio. La combinación perfecta para ir abriéndose paso en la instalación de nuevos motores y sistemas accesorios para su funcionamiento.

 

Vehículos de combate de infantería uruguayos, repotenciados por Scania

Un equipo de estos es más pesado y aparatoso que un camión. Fueron diseñados en los años cincuenta y producidos en los años setenta en la Unión Soviética. Fueron traidos de Checoslovaquia en 1976, y sirven en Uruguay desde entonces.

 

Vehículos de combate de infantería uruguayos, repotenciados por Scania

Zona para el transporte de tropas, se viaja sentado y se ingresa o sale en cuclillas. El VCI fue casi totalmente desmantelado. Su instalación eléctrica debió modificarse para recibir corriente de los nuevos alternadores Scania. Los viejos circuitos dependían de una instable provisión por medio de dínamos.

 

Vehículos de combate de infantería uruguayos, repotenciados por Scania

En el vano motor ya se puede observar al motor Scania DC09 de cinco cilindros y 9 litros de cilindrada. Sus 310 hp son equivalentes a la potencia del motor V6 original. Solo que ofrece consumos y mantenimientos más contenidos. Un vehículo a orugas de uso militar comparte taller con un autobús de ruta estacionado en la dársena contigua.

 

Vehículos de combate de infantería uruguayos, repotenciados por Scania

El motor se utilizará con un embrague de Scania L111, que todavía se produce como repuesto original, de esta manera entrega su par motor al sistema reductor y de transferencia a las orugas. Se pueden observar las instalaciones de accesorios, como el sistema de escape y filtros. También se trabajó con los sistemas de enfriamiento de líquido, ventilador de acople viscoso y el interenfriador de aire de admisión, una vez que el turbocompresor realizó su trabajo.

 

Vehículos de combate de infantería uruguayos, repotenciados por Scania

A bordo, en el puesto de conducción del VCI. El diseño y la disposición obedecen a lo usual en la industria soviética de posguerra. Sobresalen en el centro los cuadros de mandos e instrumentos para el motor Scania DC09. El timón de dirección distribuye el par motor para ambas orugas y con eso se dirige el carro. Las tres mirillas son la única fuente de información visual para el conductor cuando está en combate. Sino puede asomar su cabeza por una escotilla.

 

Vehículos de combate de infantería uruguayos, repotenciados por Scania

Interruptores con caracteres cirílicos indescifrables. Parte de los accionamientos del viejo sistema eléctrico del VCI. Estética militar, hecha para durar. Ahora son moda en las SUV cool.

 

Vehículos de combate de infantería uruguayos, repotenciados por Scania

Cuando un dial o un interruptor no deben acccionarse accidentalmente, el diseño ergonómico se ocupa de protegerlos entre estos tabiques. El espacio en el interior de un blindado siempre es escaso, y el cuerpo o una extremidad pueden presionar algo sin querer.

 

Vehículos de combate de infantería uruguayos, repotenciados por Scania

Especialmente hay que tener cuidado cuando el interruptor es el disparador de un cañón. Aquí la mira óptica de precisión y tres mirillas periscopio para el artillero.

 

Vehículos de combate de infantería uruguayos, repotenciados por Scania

Mas botones protegidos  y conectores  alrededor de la recarga del cañón de 73mm

 

Vehículos de combate de infantería uruguayos, repotenciados por Scania

Puesto de mando según el siempre atinado ojo fotográfico de Doble S. Espacio mínimo, sillín en el centro de la torreta y dispositivos de alimentación de municiones, además de equipo de comunicación. El centro neurálgico del carro de combate. Si no te dicen a qué pertenece, tranquilamente puede pasar por un submarino, o una cápsula espacial Soyuz.

 

Vehículos de combate de infantería uruguayos, repotenciados por Scania

Los tres tripulantes asomados. Adelante el conductor, solo con su cabeza afuera. Más atrás, con el torso completo, el jefe de carro; y en la torreta asoma el busto del artillero, detrás del cañón de 73mm. Capacidades anfibias para el repotenciado BMP-1 con motor Scania.

 

Vehículos de combate de infantería uruguayos, repotenciados por Scania

Campo de maniobras para comprobar que todo funciona correctamente. Unidades repotenciadas extienden su vida útil  por muchos años más.

 

Vehículos de combate de infantería uruguayos, repotenciados por Scania

Emerge el BMP-1 y quedará el testimonio de incursión anfibia.

 

Vehículos de combate de infantería uruguayos, repotenciados por Scania

 

Vehículos de combate de infantería uruguayos, repotenciados por Scania

 

Vehículos de combate de infantería uruguayos, repotenciados por Scania

Un día de maniobras con el carro de combate soviético / Scania

 

Vehículos de combate de infantería uruguayos, repotenciados por Scania

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