El año pasado comenzamos a viajar con las motos remolcadas a varios lugares, tanto porque algunas motos no eran aptas para circular por la vía pública como por la necesidad de viajar con las motos cargadas para cuidar las cubiertas de taco y llevar todo el equipamiento, viajar con mayor comodidad y seguridad, etc. Así que en varias ocasiones utilizamos trailers para cumplir con la tarea, en nuestro caso provistos por nuestros amigos de Portonar.

Al mismo tiempo, desde la ANSV el año pasado estaban trabajando para implementar una normativa, a través de DNRPA, mediante la cual regularizar la situación de todos los remolques de hasta 750 kilos que no fueran de fabricación en serie, a efectos de poder controlar que cumplieran con las medidas de seguridad necesarias para circular. Y esto es tanto para el trailer en sí, como para la instalación del mismo en el vehículo tractor. Pandemia mediante, llegando la fecha para que la norma comience a tener vigencia, las autoridades decidieron prorrogar por un año más, hasta el 1 de noviembre de 2021.

Con los requisitos por parte del ANSV plasmados en un documento (ver), denominado Informe Técnico Obligatorio, los fabricantes de trailers debieron comenzar a realizar modificaciones y adaptaciones en sus productos para estar en línea con las exigencias de la normativa, y así poder ofrecer a sus clientes remolques con la posibilidad de ser patentados. Así que, sabiendo que iba a ser un tema de interés para una buena parte de nuestra audiencia, encomendamos la misión de desasnarnos a Elías y César, de Portonar, sobre el proceso y los costos para lograr, finalmente, tener la chapa reglamentaria que nos permita circular con nuestras motos y en regla.

Y algunos meses después, con los resultados obtenidos y la logística armada, acá está la verdad de la milanesa sobre un tema que del que no abunda información y nunca se conocen los detalles. Recibir la información por parte de alguien que ya recorrió el camino siempre es valioso.

El trámite es bastante breve y simple, comenta Elias Hosein, el ingeniero verifica que se cumpla con los requisitos básicos tanto del trailer como del vehículo tractor. Se trata de un ingeniero mecánico. Los honorarios rondan los 20.000 pesos. Él se encarga de cargar todos los datos y presentar la documentación ante el colegio de ingenieros, que luego da el visto bueno -o no- y automáticamente lo comunica a la ANSV.

La Agencia Nacional de Seguridad Vial envía un mail al usuario del trailer con un link de pago, donde se abona un arancel de 2.000 pesos. Una vez efectuado el pago, la ANSV notifica a la DNRPA dónde está radicado el vehículo tractor y confirmando que está todo en orden para el patentamiento. El usuario pide turno en el registro automotor para solicitar la extensión de la chapa patente trailer. Una vez en el registro se abonan los aranceles, unos 2.500 pesos, y al cabo de 10-20 días está lista la chapa patente y el título de propiedad del trailer.

Así es la cosa señores, los trailers que no tienen LCM se pueden patentar y circular en regla si cumplen con las condiciones de seguridad y el trámite es bastante simple. Desde la teoría, al menos, debería servir para mejorar las condiciones de seguridad haciendo que todos los remolques estén instalados de manera correcta y cuenten con las medidas de seguridad y señalización correspondientes, ya que ahora la norma exige hasta la instalación de luz de marcha atrás.

Esperamos que la información sea de utilidad para quienes necesitan realizar este trámite.

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Flujograma ANSV para el patentamiento de trailers  

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Trailers: Cómo es el proceso para poder patentarlo y poder circular por la vía pública