Texto de Leonardo Valente
@LeonardoValente

Desde Bahía Blanca (y con ganas de estar en Las Vegas) - Pocas industrias han sufrido más el impacto de la crisis que la de los eventos y exposiciones. En palabras de mi amigo Jero Chemes, su estado actual es la “devastación”. Y claro, como también dice Jero, “las ferias no son sin gente”. Cualquiera que haya recorrido cualquier circuito de exposiciones lo sabe bien: se trata en muchos casos de viajar, apartar agenda, encontrarse o reencontrarse con otras personas de la industria, tener un mano a mano con los lanzamientos, las curiosidades, las personas que son parte de las organizaciones, y por qué no, una agenda paralela que se extiende desde el final de cada jornada hasta el principio de la siguiente.

Algunas ferias son tan grandes que también generan un enorme ecosistema de eventos paralelos, algunas veces tan interesantes como la feria principal en sí. En mi caso particular, he tenido la posibilidad de visitar dos encuentros de clase mundial: el Mobile World Congress de Barcelona, y la Feria de Cantón en China, de la cual trajimos unos cuantos recuerdos (ver nota).

Sin embargo, siempre he tenido “entre ceja y ceja” al primer evento en la agenda anual del Grand Slam de las expos tecnológicas, algo que en términos tenísticos sería el Abierto de Australia: el Consumer Electronics Show de Las Vegas (CES). Es un evento enorme que, por su extensión e importancia, ha logrado incluso absorber una parte importante de la expectativa de la industria automotriz e incluso ha llevado a la reprogramación de grandes salones como el de Detroit.

El CES fue la última feria grande que pudo llevarse a cabo en la “antigua normalidad”, allá por enero de 2020. Luego, con todos sus espacios vendidos para este año (como suele negociarse habitualmente), entró en la disyuntiva de tantos otros megaeventos, que a su vez suelen ser por lejos la parte más grande del financiamiento anual de sus organizadores: “¿Ingresamos en un circuito de prórroga permanente para la reedición, como ha decidido la GSMA con el evento de telefonía móvil, o incorporamos una variante 100% digital, electrónica, como ya realizó en dos ediciones megamuestra de exportación china?”

En este caso, la decisión del CES fue conservar el lugar en el calendario, y seguramente renegociar con los expositores esta presencia 100% digital vendida con bombos y platillos. La expectativa fue grande, como en Cantón, y los resultados fueron -en el mejor de los casos- muy flojitos.

Con una exposición virtual no sólo se pierde gran parte de la interacción, la agenda personal y la de los eventos. También se pierde la posibilidad de visitar los grandes stands con presupuestos millonarios y los pequeños stands de chinos -sin respeto por las buenas prácticas de manufactura ni la propiedad intelectual-, siempre llenos de novedades picantes recién sacadas del horno. En un evento virtual, todo se reduce a una interfaz bastante fría, en la que las marcas (con muchísimo control corporativo y control personal, con slides y presentaciones editadas por abogados, no tengo pruebas pero tampoco tengo dudas) que hace pedir a gritos la vuelta de la presencialidad, y la posibilidad de algún día volver a Las Vegas para vivir todo esto (“algún día Pipino, ¡claro que sí!").

LOS GRANDES

Por el lado de las marcas grandes y medianas, la mecánica fue bastante similar: una serie de videos de invariable estética Minority Report, con personas usando pantallas táctiles virtuales, imágenes sintéticas de autos emitiendo ondas o vinculados por líneas, tableros que estallan de información (y alguna que otra gafa de realidad virtual o aumentada).

Para pasar a la palabra de uno o más ejecutivos de la empresa, transmitiendo desde una escenografía real o virtual, o en algunos casos desde sus casas con mayor o menor nivel de calidad: diálogos grabados, tomando distanciamiento digital, y algún que otro producto en escena, para tratar de acercar algunos conceptos novedosos y la idea de que salvo excepciones la carne se va a tirar más adelante a la parrilla.

Y probablemente la gran excepción haya sido General Motors, que realmente apostó fuerte a este evento, incluyendo un histórico cambio de logo y con la presencia grabada de su CEO, Mary Barra, para acercar lo que le toca a un director general: un cambio integral de estrategia para lograr que “todo el mundo se suba a un auto eléctrico”.

El núcleo de esta estrategia es la Plataforma Ultium: hablamos hace poco de plataformas con motivo del lanzamiento de Hyundai (ver nota), y GM se suma a esta necesidad inevitable de crear productos desde cero con enfoque eléctrico. Utilizando -como Hyundai- un formato de “pouch” y reemplazando parte del cobalto (el gran cuco de toda esta historia, por toxicidad y las implicancias sociales de su extracción en el Congo) por aluminio, prometen una densidad 60% mayor. Suman una gestión de baterías (BMS) completamente Wireless, lo que es una verdadera novedad a este nivel y anticipa otra tendencia: muchos sistemas no críticos van a comunicarse sin cables, configurando pequeñas internets en cada vehículo.

La plataforma Ultium presenta tres combinaciones básicas de motores y formatos de baterías, una de ellas de doble altura para vehículos pesados y comerciales. Bajo una nueva compañía llamada Brightdrop, General Motors ha desarrollado una plataforma de Delivery conocida como EV600, de la cual ya han sido entregadas las primeras unidades a FedEx. Brightdrop no sólo será una nueva marca comercial de GM, sino un concepto integrado de gestión logística, donde el vehículo es una parte más de una cadena de valor que incluye software, contenedores, y más autonomía, seguramente la vas a ver seguido en las páginas de Pesadoblog.

También afirman estar ya abocados al desarrollo de la siguiente generación que promete el doble de densidad: por costos y avances, es posible que en algún momento empiece a “sobrar espacio” en las plataformas para las baterías, o por qué no, empezar a imaginar sistemas de recambio rápido total o parcial, verdadera solución para una recarga rápida.

La presentación no se agotó ahí. Sumaron el lanzamiento del servicio Ultify que desde un celular permite gestionar globalmente la relación con un auto: Compra, Uso, Servicio e incluso la posibilidad de prestarlo o alquilarlo a otras personas. También es importante el avance en autónomos: su sistema Supercruise de autonomía nivel 3 y 4, los más completos antes del “Full Self Driving”, estará disponible en 22 vehículos de los mercados más desarrollados para 2023.

Incluso una compañía del grupo (Cruise) ya tiene una prestación experimental de Delivery en San Francisco con vehículos 100% autónomos sin conductor de respaldo, un gran avance no solo tecnológico sino fundamentalmente regulatorio y legal, que es lo que termina habilitando la autonomía completa.

Otra de las “grandes” que hicieron acto de presencia fue Mercedes-Benz, en este caso con el lanzamiento de la interfaz MBUX, una pantalla literalmente gigante que abarcará de punta a punta los salpicaderos de los nuevos vehículos de la marca (como siempre bajando desde el Clase S), basada en un concepto de “inteligencia emocional” -afirma la marca- y con opciones para el conductor, la gestión del vehículo y también el acompañante.

Otra empresa quizá no tan reconocida, pero detrás de algunos “juguetes adorables” que supimos conocer por estos pagos es Magna, que anunció desactivar el 60% de sus líneas de producto para enfocarse en la producción de sistemas (y eventualmente pequeñas series de vehículos) eléctricos, además presentaron una grilla frontal inteligente conocida como Mezzo Panel, que incluye sistemas de iluminación led (tanto para resaltar marca como generar señalética) y sistemas de radar y cámaras.

Audi, por su lado, puso de presentador al campeón de Formula E Lucas DeGrassi para el lanzamiento de -otro- concept eléctrico, en este caso el sedán E/F RS E-Tron Prototype, una bestia de performance que el mismo DeGrassi afirma que “prácticamente anda como mi auto de competición” (foto de portada, la principal, no la chiquita del escriba).

La compañía de neumáticos Bridgestone desarrolló probablemente el más sofisticado de los “pabellones virtuales” de la feria, una especie de videojuego con sus desarrollos más recientes. Entre los que más me llamaron la atención un nuevo material que mezcla caucho con polímeros sintéticos y promete prestaciones inéditas, y por otro la integración con otros sistemas y tecnologías para llevar la gestión más allá de la cubierta, como la integración con la compañía Webfleet.

Una empresa pequeña, pero que jugó fuerte y entiendo que en un contexto adecuado, más allá de las limitaciones que les vengo comentando es la alemana Sono Motors, quienes empezaron desarrollando un vehículo (el Sion) mediante la modalidad de crowdfunding, con características muy novedosas: desde el vamos la propuesta fue cubrirlo íntegramente de paneles solares (con celdas flexibles de polímero en vez de las habituales de vidrio) para obtener un adicional de autonomía que en ciertos casos pudiera ser suficiente para las necesidades del conmuting diario, siempre y cuando tenga la posibilidad de pasarse algunas horitas al sol.

Lo más interesante, sin embargo, es el modelo de producción y venta Low Cost que plantean para su presentación comercial. No sabemos si va a ser exitoso, pero combinan algunos elementos interesantes. Por un lado, se puede elegir una única variante de carrocería (un monovolumen bastante similar a un Fiat Idea), por obra y gracia de las celdas el vehículo no se pinta, y viene en cualquier color “siempre y cuando sea negro”, se han incorporado muchos componentes ya existentes en la industria tanto en motorización y baterías, como en suspensiones y accesorios, y será fabricado en una vieja fábrica anteriormente usada por Saab.

Además, el sistema es de venta directa online, y los puntos de soporte son tercerizados e incluso se propone la realización de reparaciones “no críticas” en casa, guiándose con videos de Youtube. Insisto: no sé si va a funcionar, pero es un anticipo de cómo se puede reformular la propuesta de valor de algunos fabricantes en un futuro próximo.

LOS PESADOS

También hubo lugar para varias novedades que seguramente van a volver de la mano de Freddy Pereyra: Caterpillar hizo una presentación de sistemas sin conductor para minería y John Deere presentó sus nuevos equipos (“¡sorpresa… son verdes!”) afirmando que llevan 10 y 20 años de conducción autónoma, y en el primer caso con promesas de bajas de un 20% en costos y aumentos de 30% en la productividad por esa razón.

LOS PEQUEÑOS

Finalmente y alejado de las grandes “luces” de las mega conferencias y stands, y por qué no evitando los tediosos paneles de la industria que ya son aburridos en vivo, llega el momento de repasar las pymes que acercan sus pequeñas innovaciones en la forma de pequeños stands, o en este caso micrositios.

En general, los países que suelen llevar las presentaciones más innovadoras son tres: los chinos (por su carácter advenedizo, escala y otras alternativas ya comentadas), los coreanos (con enorme soporte del sistema científico) y los israelíes (con apoyo de la industria informática y de defensa local). Son aproximadamente 100 expositores entre un total general del 400 para tecnologías vehiculares -entendidas en el sentido más amplio- en donde se destacaron las tecnologías para la implementación de sistemas ADAS, tanto en equipo original como accesorios aftermarket: sensores, radares, Lidar (radar óptico), computadoras a bordo, conectividad 5G, sistemas para el control de choferes, monitoreo de flotas fueron las presencias más recurrentes en estos stands.

También algunas soluciones interesantes para la conexión y gestión de electromovilidad, como brazos robóticos para acercar un conector de carga, o enchufes universales que permiten mejorar la compatibilidad de vehículos con redes, algo que vamos a ver cada vez más seguido mientras sigan surgiendo estándares diferenciados o peor aún, los gobiernos no definan estándares locales o regionales, y también bastante “Tecnología Covid” para no quedar fuera del contexto, desinfección y trazabilidad de pasajeros como herramientas para tratar de seguirle el ritmo a la pandemia.

¿TAN ABURRIDA?

Obviamente, el título de la nota es un recurso bajo de clickbaiting, con la anuencia del jefe del blog, pero para alguien que considera que un auto eléctrico no es para nada aburrido, las exposiciones a nivel global siguen mostrándose como un sector desesperado y en crisis que no termina de poder conectarse con su público. Ocupan un rol importante en el desarrollo de conocimiento, vínculos y crecimiento de la industria en sí, pero aún no encuentran formatos superadores o al menos que comprometan a un asistente virtual más allá de mirar un video o navegar un catálogo como los miles que existen en la web.

Sin embargo, no por eso deja de confirmar tendencias: lo eléctrico ya no es ni novedoso ni opcional, es la nueva norma, los sistemas ADAS y la digitalización masiva de los interiores llegaron para quedarse, y ese lugar para lo nuevo, pequeño y disruptivo que supo abrir Tesla hace más de una década seguirá sumando challengers, que también quieren ser parte de todo esto. Y no es poco.

L.V.

PD: Apple nunca fue protagonista del CES. Atenti a eso, porque van a jugar a los autos y las pilitas (leer más).

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Opinión sobre el CES de Las Vegas 2021: “Una exposición aburrida, como auto eléctrico”
Ultium, así se llama la plataforma de GM desarrollada completamente para eléctricos.

Opinión sobre el CES de Las Vegas 2021: “Una exposición aburrida, como auto eléctrico”
Viene en tres formatos: pequeño, mediano y utilitarios.

Opinión sobre el CES de Las Vegas 2021: “Una exposición aburrida, como auto eléctrico”
Los primeros comerciales desarrollados con Ultium, el EV600.

Opinión sobre el CES de Las Vegas 2021: “Una exposición aburrida, como auto eléctrico”
De punta a punta, así son los tableros digitales que se vienen. En la foto, el MBUX de Mercedes-Benz.

Opinión sobre el CES de Las Vegas 2021: “Una exposición aburrida, como auto eléctrico”
Sono Motors: La propuesta de movilidad Solar… y low cost.

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No hay conductor, autónomo o remoto, la propuesta de Caterpillar para bajar costos y lograr eficiencia.

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Casi tan bueno como un Fórmula E, el nuevo RS E-Tron.

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Los pequeños stands que valen la pena: Step, una plataforma con ruedas de geometría transformable.

Autoblog en China: un diario de viaje
La Feria del Cantón. Así eran las exposiciones presenciales antes de la pandemia. Leer nota de archivo de Enero de 2019.

Nota de archivo - Enero 2019: "Me escapé del CES de Las Vegas para refugiarme en el Museo de Carroll Shelby" (leer acá).

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