Por fin mi amigo Carlos Adrián García tiene su lugar aquí en PESADOBLOG, y hace su entrada con una crónica de viajero calificado, con muchos detalles y ricas  anécdotas, como es su costumbre. Nos contará cómo fue ir a buscar un avión para Aerolíneas Argentinas (privatizada entonces como AASA), acompañando como periodista invitado, un A310 directo a la fábrica Airbus Industries, en 1994. Pero antes permítanme describirles a este personaje.

Conversar con Carlos es una invitación a irse por las ramas, ya que en cada frase de su relato puede picar y abrir otra ventana con más ricos contenidos. Trataremos de seguir el hilo de su relato principal y no apartarnos (mucho). Cada día que coincidimos en la previa de profesores de Tecnología en la facultad, era solo arrojar un dato a la mesa; suficiente para que arranque con alguna historia, divertida e instructiva. Somos muchachos de antes. Respetuosos de la tradición oral, y de leer el vívido relato escrito por plumas consagradas. De la época cuando los diarios La Prensa o La Nación se plegaban prolijamente, y se leían sus extensas crónicas en el colectivo (en el tranvía también)

Su historia con los aviones arranca desde hace mucho tiempo, fue primero dibujante, luego redactor y más tarde diagramador de la legendaria revista Aeroespacio, además es un fino y talentoso ilustrador de aeronaves con clientes en todo el mundo; de cuadros con batallas aeronavales de Malvinas, de aerolíneas, y de todo aparato que se te ocurra. También ha desarrollado la gráfica y corte de pintura de diversas libreas para aviones comerciales y helicópteros. Su estudio es un lugar de trabajo, inserto en medio de un museo propio, con reliquias y reconocimientos de todos lados. Si lo visitás, hasta te podés sentar en un asiento eyector Martin Baker, de verdad.

Como ha recorrido tantos kilómetros, ha visto y hecho muchas cosas, lo tendremos de visita seguido por acá. Así que vayamos al primer diario de viaje de Carlos Adrián García, uno que sucedió en agosto de 1994. Despegamos.

 

Destino: Francia, a buscar un Airbus A310

Solo el viaje en vuelo regular de ida a Madrid en un jumbo 747 de nuestra aerolínea de bandera, comandado por Jorge Pérez Tamayo (piloto y gremialista, comandante de los vuelos de la ex presidente Cristina Fernández) daría para otra nota, pero nos enfocaremos en el propósito del viaje: retirar el segundo de tres Airbus A310 de la fábrica Airbus de Toulouse, que llevarían la doble A pintada en la deriva de cola.

De Madrid a Paris, viajamos en un A321 de Iberia, y en Orly ya nos estaba esperando el avión que nos llevaríamos: el F-OGYS, matrícula francesa que mantuvo cuando estuvo en servicio para nuestra aerolínea. Tiempo después se rematricularon todos (Aerolíneas operó cinco A310 en su historia). De París volamos de noche hacia Toulouse, y arribamos en medio de una festividad local. Qué mejor recibimiento para nosotros, ya que la ciudad vista desde el cielo nocturno se llenó de destellos de los fuegos artificiales. Aterrizamos en pleno verano, y permaneceríamos unos días hasta llevarnos al A310 a Sudamérica.

 

Airbus A310: Voy a buscar un avión y vuelvo

El Airbus A310 de Aerolíneas Argentinas en el aeropuerto de Toulouse. Este avión había servido antes para Pan Am. Dos turbofan Pratt & Whitney, con 220 pasajeros en dos clases, y unos 8000 km de autonomía

 

Airbus A310: Voy a buscar un avión y vuelvo

Carlos Adrián García- modelo 1994-  apoyado en un autocar Renault. Diseñador, artista plástico, maquetista, y amigo. Ya desembarcado en Toulouse, en agosto de ese año

 

El vuelo hacia Buenos Aires sería una evocación de la ruta que hacía la aerolínea francesa Aeropostale (precursora de Air France y de nuestra Aerolíneas Argentinas), empresa fundada en la ciudad de la industria aeroespacial francesa: Toulouse (en 1927), con vuelos que partían dando innumerables saltos por la península ibérica, de ahí a África, y luego un salto enorme sobre el Océano Atlántico, para luego dar otros saltos sucesivos por el país continente Brasil y finalmente pasar a Montevideo, con llegada a Buenos Aires (la ruta terminaba en Santiago de Chile. Esa ruta, pionera para aviones a hélice y con relativamente poca autonomía, fijó los hitos y rumbos para las actuales rutas aéreas hacia y desde Europa. En el cockpit nuestro avión tenía a tres comandantes de Airbus, así que viajaríamos con expertos pilotos de pruebas de la fábrica, con muchas horas de vuelo en sus fojas. Entre ellos se destacaba el comandante Patrick Pierre Roger Boudry, quien era además astronauta; había viajado al espacio en el transbordador espacial Discovery en 1985 (como Especialista de Carga en la misión STS  51-G). Tripulación de lujo. Ver fotos.

 

Airbus A310: Voy a buscar un avión y vuelvo

La ruta de la antigua Aeropostal (correo, carga y pasajeros), se sigue en parte aún hoy, pero ya sin las paradas obligatorias. Vuelo directo

 

Dakar, escala obligada

El A310 solo necesitó hacer combustible en Dakar, Senegal; así que descendimos en el Aeropuerto Internacional de Dakar-Yoff / Léopold Sédar Senghor (IATA: DKROACI: GOOY) nombre larguísimo como su pista. Patrick Smith (periodista aeronáutico), lo calificó como el “Peor Aeropuerto del Mundo”, comentando que había encontrado en él ”solo mugre, una desagradable sensación de confinamiento y hasta cierto punto peligroso”. La fama la tenía, y eso lo comprobamos en el momento que sabiamente nos indicaron permanecer a bordo del avión; cuando los auxiliares de tierra entraran a la aeronave a efectuar la limpieza; ya que tenían fama de que cuando limpiaban, lo hacían “a fondo”. Así que, nos quedamos sentaditos, y alzamos las piernas cuando la aspiradora pasó bajo nuestros pies. La aeroestación era un páramo en medio del desierto, con los oficiales de pista a resguardo del implacable sol africano. Un lugar detenido en el tiempo.

El cruce del Atlántico transcurrió en parte esquivando una tormenta de las buenas, con cumulonimbos de alto desarrollo vertical, y rayos, que se pudieron ver por la banda de estribor. Esos tormentones se llevarían al fondo del mar al Air France AF 447 (2009) así que son de cuidado. El vuelo continuó normalmente y llegamos a Ezeiza, una semana después de haber partido. En tierra ya esperaba terminado un aviso publicitario con una ilustración de los tres primeros A310 que Aerolíneas incorporó por esos días. La escena yo la había planteado con unas muy pocas indicaciones por parte de la agencia de publicidad. La pintura original la terminé, y fue entregada para que una moto la llevara a la agencia, unos minutos antes de que llegara el remís a buscarme para llevarme al aeropuerto e iniciar este viaje, una semana antes. Todo sobre la hora, como siempre acostumbra la industria publicitaria.

Lindo plan para una semana: Tres aviones ilustrados, ir a buscar y regresar en uno de ellos. Una experiencia de vida inolvidable.

Relato: Carlos Adrián García

Fotos: Carlos Adrián García y spotters

 

Airbus A310: Voy a buscar un avión y vuelvo

Nuestro A310 alistándose en Orly, verano europeo de 1994. Aerolíneas Argentinas operó cinco de estos aparatos. Este fue el segundo entregado y el protagonista de este relato. Hoy descansa en el desarmadero de Victorville/California, en desguace

 

Airbus A310: Voy a buscar un avión y vuelvo

Tres comandantes de primera línea puso Airbus para llevar el A310 a Buenos Aires: Bernard Di Marzio (izq), Patrick Boudry (der), y Michael Conron (primer plano der)

 

Airbus A310: Voy a buscar un avión y vuelvo

Patrick Boudry, uno de los tres comandantes, era además astronauta. Viajó al espacio en 1985 en el transbordador espacial Discovery

 

Airbus A310: Voy a buscar un avión y vuelvo

Hablando del transbordador espacial, la larga pista del aeropuerto de Dakar estaba considerada como alternativa para el aterrizaje de la nave. Aquí aterrizó el A310 con Carlos García a bordo, en escala técnica de su vuelo a Buenos Aires del ´94. ¡Cuiden sus pertenencias que pasa la aspiradora!

 

Airbus A310: Voy a buscar un avión y vuelvo

Imponente el A310 F-OGYS, volando para Aerolíneas Argentinas con su esquema de la doble AA,. aquí retratado por un spotter. Llegó a operar rutas a Nueva York, para la compañía

 

Airbus A310: Voy a buscar un avión y vuelvo

Aquí en la lente de otro spotter, luciendo otro esquema de pintura, pero conservando la matrícula francesa

 

Airbus A310: Voy a buscar un avión y vuelvo

Para Carlos García el A310 es un avión por el que guarda mucho afecto, así que lo construyó y decoró en esta maqueta. Esta preparando toda la flota en miniatura de la Aerolíneas Argentinas de esos días, pronto la veremos.

 

Airbus A310: Voy a buscar un avión y vuelvo

El Airbus A310 es una versión corta del A300 (aquí regresando de  su primer vuelo de prueba, en 1978). Aerolíneas Argentinas lo eligió por sobre el Boeing 767 300 ER. Se impuso por muy poco ante el formidable avión norteamericano

 

Airbus A310: Voy a buscar un avión y vuelvo

Airbus A310. Ciertos ejemplares militarizados como este, sirven actualmente en Alemania para evacuaciones médicas

 

Airbus A310: Voy a buscar un avión y vuelvo

Un A300 (similar al de esta nota), es el avión carguero de Fed Ex que lo deja como náufrago a Tom Hanks en una isla desierta, en la película Náufrago (Cast away) del año 2000. El accidente es una de las mejores escenas del film dirigido por Robert Zemeckis. 

 

Airbus A310: Voy a buscar un avión y vuelvo

Trabajo terminado. Tras el viaje de Carlos García, el aviso publicitario estaba listo para su difusión. Los tres A310 pintados por su enorme talento

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