El equipo holandés De Rooy ha puesto parte de su flota de camiones de carrera en venta, y reestructura su organización de competición. La crisis mundial del Covid-19 afecta por dos lados al ganador del Dakar y la África Eco Race, ya que, a la caída de su principal sponsor Petronas, también se suma la merma notable en el negocio del transporte, principal actividad de esta empresa tradicional holandesa.

Decir De Rooy es decir Dakar, tanto en su formato africano original, como en su incursión por América del Sur, o en la primera edición de su nueva casa, Arabia Saudita 2020. En este raid los holandeses han escrito páginas notables de su frondosa historia. El legendario Jan De Rooy (padre de Gerard) es el protagonista del mejor sorpasso de la historia del Dakar, cuando superó con su DAF FAV 3600 Twin Turbo, nada menos que al Peugeot 405 TI16 Grand Raid de Ari Vatanen en la edición de 1988; a más de 200 Km/h en el desierto; épocas donde un camión les competía mano a mano (y les ganaba) a los autos. Sin ir más lejos, un año antes, el DAF de Jan De Rooy se alzaría con el triunfo absoluto. Veinticinco años después, y sin faltar a una sola edición en el medio, otro De Rooy, su hijo Gerard, vencería en 2012; y repetiría en 2016; ambas con Iveco Powerstar.

El camión naranja regresa

Imagen de TV. La increíble secuencia del camión DAF Twin Turbo superando en velocidad al Peugeot 405 TI16 Grand Raid de Ari Vatanen, en el desierto africano. Paris-Dakar edición 1988, cuanto todo era posible en el mundo del motor.

 

El camión naranja regresa

Jan De Rooy con su criatura más poderosa. A los mandos de este camión se alzaría con la victoria en camiones, en 1987. La París-Dakar escribía sus páginas de gloria.

 

El camión naranja regresa

DAF bicéfalo, otra innovación del ingeniero-constructor-piloto-empresario Jan De Rooy. La carrera africana daba para todo tipo de soluciones con vistas a alzarse el triunfo.

 

El equipo Iveco-Petronas fue el más grande retador al poderoso conjunto Kamaz de Rusia, consiguió quebrar su hegemonía dos veces. Los holandeses, después de utilizar DAF y Ginaf, originarios de Países Bajos, comenzaron a competir con los Iveco anaranjados, identificados como sus camiones de flota transportadores de vehículos en la empresa familiar; así llegaron a tierras sudamericanas, tras la fallida edición 2008 que debió cancelarse. En nuestro continente supieron armarse con inteligencia, innovación y astucia, para hacerle frente al poderoso equipo liderado por Vladimir Chagin. Hasta la pasada edición 2020 el equipo tenía dos camiones de punta y otros cuatro camiones-cliente o mochileros, para servir de apoyo a los líderes. De Rooy conservará los camiones más nuevos, y venderá otros dos Powerstar, más un Trakker frontal. La salida de estas unidades se suma a la venta del prototipo Powerstar con suspensión independiente, que ahora pertenece a otro equipo holandés famoso: Firemen, el de los bomberos. De Rooy continuará con el desarrollo de los motores Cursor 13, y seguirá dando asistencia a todas las unidades Iveco de carrera; manteniendo su estructura y know how.

Las circunstancias actuales obligan a todo el mundo a replantearse y a aligerarse, pero no a dispersar el talento y el conocimiento de tantos años como animadores principales de todas las competencias off road.

Carlos Alfredo Pereyra

Fotos: Freddycam/Dakar Rally

El camión naranja regresa

El desembarco de la escuadra naranja De Rooy impresiona por lo racional, y a la vez descontracturado. Aquí en el Bivouac Córdoba, Rally Dakar 2009

 

El camión naranja regresa

Gerard De Rooy siempre atento, aquí supervisando el desencaje del barro de unos camiones de asistencia de otro equipo (MB Stradale), en la ciudad de Colón, Dakar 2010

 

El camión naranja regresa

Largar con el número 500 significa que te adjudicaste la prueba el año anterior y sos el piloto con ranking más alto. El Iveco Powerstar de De Rooy venció dos veces en el Dakar sudamericano y marcó el quiebre del dominio de los Kamaz rusos. Otro hito del apellido De Rooy

 

El camión naranja regresa

Tripulación ganadora en los Dakar que supimos ver por nuestras tierras. Ya mudados para disputar la carrera en Arabia Saudita, el equipo quedó bajo la dirección del Gerard De Rooy (centro), retirándose como piloto.

 

El camión naranja regresa

Siempre fue asombroso ver el poderío de la escuadra De Rooy. Aquí desembarcando sus camiones de asistencia en el puerto de Campana, en las vísperas del Dakar 2015

 

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El autor de la nota probándose el Iveco Powestar de Ale Loprais, en la concesionaria Aurelia Vial. Dakar 2015

 

El camión naranja regresa

Federico "Coyote" Villagra, el piloto argentino finalizó cuarto con el Iveco Powerstar en 2019, corriendo dentro de la estructura de De Rooy. Aquí posando junto a su camión en 2015.

 

El camión naranja regresa

Una cabina en cada extremo, como en la París-Dakar. De Rooy transporta vehículos con su flota de camiones; el negocio familiar (cuando no corren) es el movimiento logístico de camiones y otras soluciones de movilidad.

 

El DAF superó al poderoso Peugeot de Ari Vatanen. Paris.Dakar 1988


 

 

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