Una de las frases que más nos quedaron grabadas en este 2020 no la dijo ni Victor Pruvost, de Honda Argentina, ni Ezequiel Weisstaub de Credicuotas, pero es algo que el mercado de la moto en nuestro país necesita para crecer. A la hora de comprar una moto, más importante que su precio es la financiación que permite el acceso a ella. Y en nuestro país, con la volatilidad de los últimos tiempos, esto no es tarea sencilla.

Muchas veces nos hemos quejado de los precios que tienen las motos, en gran medida por la cantidad de impuestos que tributan, y lo seguiremos haciendo hasta el cansancio, pero también es cierto que hoy existen caminos para poder bajar esa carga impositiva de manera notable. No es soplar y hacer botellas, pero algunos ya lo han logrado y los precios de sus productos han tenido una baja importante.

Aunque hay algo inevitable, por más que las motos se armen, ensamblen y hasta produzcan en nuestro mercado, la dependencia de las importaciones es total, ya sea porque la moto viene terminada o porque llega en kits. Así que los precios de las motos están atados a la cotización del dólar prácticamente en su totalidad. Y aquí es donde se hace difícil el tema de la financiación. Un tipo de cambio impredecible, sumado a una inflación muy alta complican mucho acceder a los dos mejores atributos que una financiación puede tener: plazos largos y tasas bajas. Pero todo esto es historia para otro día.

Porque lo cierto es que el mercado -léase las marcas y su red de distribución- sabe que la financiación tracciona ventas y está buscándole la vuelta para poder ofrecer este tipo de herramientas. Y así es como nos enteramos de que la firma Credicuotas, que se autoproclama el principal financiador del país, acordó con Honda Argentina, líder en ventas de nuestro mercado con casi el 25% del share, una alianza para facilitar el acceso a la compra de motocicletas.

La información, como muchas veces ocurre, nos llegó a través de una gacetilla, y en Motoblog no nos gustan las gacetillas. O al menos no nos gusta pegarlas directamente. Seguro es más fácil y lleva menos tiempo, pero antes preferimos indagar un poco sobre el asunto.

Ya lo hemos dicho antes, estamos totalmente de acuerdo con que el mercado de la moto aproveche la oportunidad que le presenta este escenario de la pandemia para crecer, de acuerdo a ciertos indicadores que lo posicionan como el medio de transporte de preferencia para el regreso a la normalidad, pero no estamos para nada de acuerdo con que esto signifique una inyección enorme en las calles de motos que no cumplen con normas de seguridad, y mucho menos pilotadas por usuarios sin experiencia. Es un combo explosivo, en el mal sentido.

Dicho esto, nos parece que desde los bancos y entidades financieras que hayan encontrado en el mercado de la moto un buen negocio para colocar créditos, que al fin y al cabo es el producto que les interesa vender, no deberían limitar sus asistencias financieras solo para motos económicas. Dentro de la complejidad de la economía argentina y los efectos que esto tiene sobre el mercado de las dos ruedas, esta es una excelente oportunidad para que el sector levante el nivel de su parque motomor.

Dicho esto, Credicuotas es el líder en financiamiento de motos de nuestro mercado. Tiene una participación entre el 10% y el 15% de los patentamientos de baja cilindrada. De la mano de la marca japonesa, apuntan a que la recuperación del mercado se de con la continuidad de una oferta crediticia. La alianza Honda Argentina-Credicuotas está ofreciendo préstamos a tasas diferenciadas para su red de concesionarios en todo el país.

Con este acuerdo buscan acercarle a sus clientes la posibilidad de acceder a un crédito con el Plan Exclusivo Honda que, según nos informaron tiene un tope de $300.000 -es decir, máximo una XR150L-, con una diferencia en las tasas respecto de la competencia.

Pero los créditos no están limitados a un modelo, sino al perfil crediticio de cada solicitante. Además pueden ser utilizados como complemento para la compra. Es decir que uno puede solicitar la asistencia de Credicuotas para comprar una moto de $600.000, aportando el 50% del valor de la moto con fondos propios y el saldo con financiación de crédito. Las tasas y el plazo dependen de la situación crediticia de cada persona, ya que son muchas las variables que se tienen en cuenta.

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