Y así volvió, después de unos meses, nuestro amigo y lector Leonel a tener su espacio dentro de la Comunidad Motoblog. Siempre con intenciones de sumar y generar conciencia -y debate- sobre los temas que importan a la hora de subirse a la moto: el pilotaje y la seguridad. O un poco de ambas cosas. Uno hace al otro.

Hoy le toca el turno a la técnica más famosa para doblar la moto y que además ayuda mucho a que uno entienda un poco más cómo funciona una moto cuando está en movimiento. Y también dará respuesta a aquellos que nos retan cuando por instantes soltamos el puño izquierdo y manejamos con una mano en nuestros Motoblog Cotidiano.

Así que sin más, lo dejamos con Leonel y la técnica del contramanillar. ComunidadMotoblog, tercera parte.

Pregúntenle a los motociclistas que conocen cómo hacen para doblar su moto. Asombrosa y muy probablemente, verán que más de uno no sabe cómo responderles, o simplemente no tiene muy claro los conceptos. De hecho, si uno mismo nunca escuchó o le explicaron el contramanillar, difícilmente sepa responder. Uno sencillamente dobla o acuesta la moto.

Está claro que a baja velocidad, el piloto gira el manillar y hace que la moto tome cierta dirección. ¿Pero qué sucede cuando aplicamos esto mismo en velocidad? Como por ejemplo, a más de 30 km/h.

No sé si lo habrán probado. Yo sí -y no se los recomiendo-. Lo moto empieza a temblar, lo más parecido al famoso shimmy -no confundir con el postre- y uno instantáneamente tiene que dejar de intentar doblar el manillar.

Entonces. ¿Cómo es que doblamos?

Bueno, en primer lugar cabe aclarar que todos, absolutamente todos los motociclistas utilizamos el contra manillar. La diferencia radica entre los que son conscientes de su aplicación y los que no. Pero básicamente, no existe otra forma de poder doblar un vehículo de dos ruedas sin aplicar esta técnica. La misma es simple y se explica claramente en la imagen aquí debajo.

 

Como regla podemos decir, dependiendo el lado del manillar que empujemos, que será ese el lado hacia donde la moto doble -o se acueste-. Es decir, empujamos lado derecho -como en la imagen- y la moto dobla -se acuesta- para el lado derecho, y lo mismo ocurre para el lado opuesto.

Cabe aclarar que tanto la posición del cuerpo al descolgarnos de la moto como también el colocar nuestro peso con los pies sobre los apoyos hacia un lado, ciertamente afectan el ángulo de inclinación de la moto y la hacen cambiar de dirección, pero ninguna de estas acciones es tan efectiva y precisa como el contra manillar.

Si bien, y como les comentaba en un principio, el contra manillar es una acción que todo motociclista realiza, creo que es interesante asimilar el concepto, ya que siendo realmente conscientes del mismo podremos hacer un uso más efectivo

Nos puede ser de verdadera ayuda al momento de tomar una curva que se cierra más de lo previsto, o bien a la cual llegamos a una velocidad elevada. Mismo si nos interesa sumarnos a algún track day o realizar conducción deportiva en circuito. Aplicar el contra manillar siendo realmente conscientes y con firmeza, hará que la moto se acueste más y más rápido, permitiéndonos negociar positivamente la maniobra.

Mismo es interesante este concepto al momento de maniobrar una moto pesada. Verdaderamente nos facilitara el trabajo. Una vez más, debemos recordar que para una mejor aplicación de esta técnica, debemos ir relajados -sin estar tensos sobre el manillar y utilizando nuestras piernas y zona media como apoyo sobre la moto- tal como lo comentamos en la primera nota (ver), ya que de otra forma será más difícil o prácticamente imposible de realizar.

LDM

***

Desde Motoblog nos tomamos el atrevimiento de agregar un video de Chicho Lorenzo, que echa luz sobre el tema de una forma muy didáctica.

Enviá tu noticia a novedades@motor1.com