Cuando escuchamos el nombre Rajiv Bajaj no se nos viene mucho en mente, pero si prestamos atención a su apellido, deberíamos tener una pista. Se trata de la persona a cargo de uno de los fabricantes de motos más grandes del mundo: Bajaj Auto.

Esta marca india es una de las muchas empresas que compiten por la propiedad de Ducati Motor Holding, que se presume el Grupo Volkswagen vendería su participación sobre Ducati para hacerle frente a las penalizaciones económicas propinadas por el famoso Dieselgate.

Desde Bajaj informaron que están muy interesados en que la marca italiana sea parte de su portfolio y, según Economic Times, la compañía habría insinuado que se encuentra en negociaciones muy avanzadas para sellar un acuerdo con Ducati.

Estamos muy cerca de finalizar una alianza muy prometedora, dijo Bajaj. No es seguro que suceda, pero si sucede, abrirá enormes posibilidades para la compañía. Cuando llegue la oportunidad, estaremos listos.

Se informa que Bajaj tiene cerca de 13.000 millones de dólares en efectivo en sus libros contables, lo que significa que la firma india podría fácilmente juntar los 1.500 millones de euros que Volkswagen está buscando.

La compra de Ducati para Bajaj podría tener mucho sentido, para ambas marcas, ya que Bajaj está buscando mayor participación fuera del mercado indio, y Ducati podría beneficiarse de la estructura de bajo costo de Bajaj y mayor acceso al mercado asiático.

Está más que claro que Bajaj puede juntar toda la tarasca que pide Volkswagen y ponérsela arriba de la mesa. Solo faltaría convencer a la unión de trabajadores de VW, que controla la mitad de las acciones, y no es una tarea fácil de llevar a cabo. Mientras tanto vamos a seguir pendientes de la novela que se está armando en torno a la compra de la marca de Borgo Panigale.