Como muchas otras actividades de la Argentina, los concesionarios de autos están cerrados por la cuarentena desde el 20 de marzo. Algunos están operando con sistemas de ventas online (funcionan así), pero cualquier operación que se realice se traba al llegar a otra actividad en cuarentena: los Registros del Automotor también están cerrados y no se pueden patentar los 0km.

Por este motivo, los dueños de concesionarios agrupados en Acara presionaron anoche al Gobierno, pusieron como ejemplo a Donald Trump y pidieron que el Estado pague los sueldos de su actividad privada: reclaman los salarios de tres meses para todo el sector.

El comunicado de Acara lleva la firma de Ricardo Salomé, presidente de esa entidad y del Grupo Galia, un conglomerado integrado por los siguientes concesionarios: Auto Haus (Volkswagen), Galia S.A. (Peugeot), Globalcar (Chery), Motorplat (Renault) e Italcar (ex Fiat, ahora reconvertida en agencia de usados).

***

Comunicado de prensa de Acara Concesionarios piden equidad: “Que el Gobierno asista a las empresas para el pago total de los salarios por tres meses”

Hoy, luego de la realización de un seminario virtual, Ricardo Salomé, Presidente la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA) expresó que: "tal como lo han hecho varios de los países más representativos del planeta, el Estado debe aplicar medidas de impacto directo sobre el sector de los
trabajadores privados, para cumplir un principio de equidad, con respecto a los trabajadores públicos. Lo justo sería hacerse cargo de los sueldos privados por estos 3 próximos meses para los 6 millones de trabajadores del sector privado, ya que el aislamiento ha hecho que el ingreso sea cero para las empresas que los emplean. Hoy debemos ser mas keynesianos que nunca, hasta Trump lo está haciendo. Tenemos estructuras para 700.000 autos, somos los mayores empleadores del sector, y con suerte llegaremos a las 200.000 en este 2020 dramático. Para que se cumpla la promesa del Presidente, de que no va a dejar caer ni una empresa, necesitamos imperiosamente soluciones adecuadas de implementación fácil y rápida para un problema excepcional. La solución es entre todos”, completó Salomé.