A fines del año pasado, con la aceleración de la devaluación y las restricciones para acceder a divisas, Autoblog lo anticipó: “Cepo y dólar blue: el mercado automotor fantasea con recrear el boom de ventas (artificiales) de 2013” (leer nota).

Y esa fantasía se acaba de hacer realidad. La brecha que se generó en las últimas horas entre el dólar oficial y el paralelo (u otros legales, como el “Dólar Bolsa”), sumado a las dificultades que algunos ahorristas están teniendo para retirar depósitos de los bancos, permitió que resurgieran las operaciones que fueron muy populares con un escenario similar -aunque por motivos diferentes- al 2013.

En medio de la cuarentena por la pandemia del coronavirus, es posible ganar hasta 35% en dólares en la compra de autos premium. El diario Ámbito Financiero lo explicó en detalle en esta nota de hoy.

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Nota del diario Ámbito Financiero Brecha cambiaria: se gana 35% en dólares en compra de autos

Por Horacio Alonso

El dinero manda y, cuando hay crisis, el que lo tiene sale ganando. Más si los ahorros están en dólares. Pese a estar prácticamente paralizado por el aislamiento social, el mercado automotor sigue ofreciendo oportunidades para realizar buenos negocios. La suba del tipo de cambio -tanto blue, “contado con liqui” o Bolsa- de los últimos días, que amplió la brecha con el precio oficial, permite obtener ganancias de más del 35% en moneda estadounidense en la compra de un 0 km. El mecanismo es fácil: los vehículos se venden en pesos, con precios fijados en base a la cotización que dispone el Banco Central. Quienes venden los billetes en el mercado negro u operan mediante las otras formas legales que ofrece la plaza financiera, logran ese beneficio.

Si bien esta posibilidad sirve para todos los modelos, los vehículos premium o de alta gama son los más buscados. Varias concesionarias consultadas que comercializan estos productos reconocieron que desde hace unas semanas hay mayor flujo de consultas y que se están cerrando operaciones, tanto para los 0 km que tienen sus listas en pesos como los que están en dólares.

Por ejemplo, una Toyota SW4 con caja automática cuesta $3.400.000, lo que equivale a unos u$s52.000 al cambio oficial. Si el comprador vende sus dólares en el mercado ilegal, necesitará desprenderse de unos u$s40.000, mientras que si lo hace en el CCL requiere sólo u$s34.000. La brecha ayer de estos dos tipos de cambios iba del 35% hasta el 66%.

“Tenemos muchas llamados de gente que trabaja en el mercado financiero o se mueve habitualmente en este sector que quiere aprovechar el buen momento. Hacía tiempo que los autos no estaban tan baratos en dólar “billete” como ahora”, explicaron desde una concesionaria.

Estas operaciones también se están haciendo con vehículos que tienen sus listas en dólares. “Hicimos algunas ventas con gente que tenía moneda extranjera depositada en el banco y, como hay restricciones para retirarla, prefieren comprar un auto”, comentó el dueño de una agencia premium. En esos casos, tomando un ejemplo de un vehículo de un valor de u$s50.000, el comprador transfiere de su cuenta a la de la concesionaria unos u$s33.000.

Además de la brecha cambiaria, en estos momentos juega a favor de los consumidores la dura crisis que vive el sector que lleva a algunas concesionarias a situación crítica. Esto hace que muchos empresarios tengan que salir a liquidar el stock para cubrir los gastos fijos. Hay empresas que entraron a la cuarentena con un estado saludable y sin deudas pero otras no. En el primero de los casos ahora es posible que tengan que salir a tomar crédito para pagar, por ejemplo, salarios. En cambio, las que ya venían golpeadas no tienen otro remedio que vender los autos necesarios para cubrir gastos. Esto hace que, en este momento de necesidad, los compradores puedan ponerse duros y tener mayor beneficio. “Muchos están reventando stock para tratar de pasar el momento”, explicó otro empresario. Es por eso que se estima que cuanto más dure el aislamiento el número de empresas que no podrán resistir será mayor. Todas estas operaciones se realizan telefónicamente o por internet, ya que los locales están cerrados y se pacta la entrega para cuando finalice la cuarentena. Esta modalidad la están haciendo todas las concesionarias -incluso las de marcas generalistas- para mantener un mínimo de facturación que ayude a pagar los gastos. Al no estar funcionando los registros automotores, no hay posibilidades de patentar y retirar el vehículo.