Texto de Lisandro Labuerta
Fotos de Revista Corsa, El Gráfico y Peugeot
Nota publicada originalmente en TargaSport

Los hechos que narraré a continuación pretenden contar cronológicamente cómo fue el accidente de Ari Vatanen, ocurrido en 1985, durante el Rally de Argentina.

Estamos en julio de 2010 y me encuentro en un almuerzo en la casa de Raúl Berecibar, gran baluarte del karting y los monopostos en Córdoba: un hombre de automovilismo. A mi costado, mi padre. Y, en frente mío, un señor de avanzada edad y pocas palabras. Casi con un sentido patriarcal, nos repartimos la eslora de la mesa en partes iguales, entre hombres y mujeres. Obviamente, del lado de los varones se hablaba de fierros.

En todo el temario a discutir se toca indudablemente el tema rally y mi padre cita haber presenciado el accidente del finlandés Ari Vatanen. Hasta ese entonces, ese hombre que estaba sentado enfrente mío no había dicho una sola palabra. Solo había escuchado. Hasta que de repente dice: “Yo operé a Ari Vatanen”.

En ese momento, además de lamentar no tener una filmadora, debo reconocer que me corrió un frío por la espalda. Y, a partir de ese momento, de mi parte sólo fueron preguntas y más preguntas. Con quien yo hablaba era el doctor Carlos Lucero, durante años Jefe de Cirugía del Hospital de Urgencias de Córdoba.

El accidente se produjo el jueves 1° de agosto de 1985, durante el desarrollo de la primera etapa del Rally de Argentina y en el transcurso del Tramo Cronometrado 2 (Las Bajadas – Villa del Dique), de 19.71 kilómetros de recorrido.

Luego de la largada, con Vatanen puntero hasta el momento, el Peugeot 205 Turbo 16 transita a alta velocidad sobre un vado. El tren trasero del Peugeot pega de lleno y provoca que el auto pique hacia arriba y empiece a volcar.

En el largo viaje, el coche se elevó unos cuatro metros, dio tres vueltas de campana, impactó con un talud de tierra de trompa y finalmente aterrizó de cola. En la inercia de este, se iban desprendiendo partes, hasta quedar solamente la jaula y parte de los trenes de tracción, con los dos ocupantes adentro del habitáculo, casi desvanecidos (pero conscientes).

El reporte del accidente se da en primera instancia a la Policía y a los Bomberos, que prestaban seguridad en ese tramo. En este caso, los bomberos de la ciudad de Almafuerte, quienes rápidamente dieron aviso a las autoridades de la prueba, para que suspendieran el tránsito sobre el tramo e interviniera un helicóptero en el lugar.

Al rescate se lanza un Bel UH2 de la Fuerza Aérea Argentina, despegando desde Villa del Dique. Luego de ver el auto semidestruido busca un lugar para aterrizar. Los rescatistas extraen a Ari e improvisan una camilla usando el protector de piso del auto, despedido durante el impacto.

El protocolo fijado en aquel momento establecía que quienes sufrieran un accidente durante la prueba deberían ser trasladados a la Ciudad de Córdoba, al Hospital de Urgencias, pero no fue este caso: el cuadro que presentaban los accidentados era demasiado complicado para un viaje a la capital. Por eso, el helicóptero tomó curso a la Clínica Regional Río Tercero, a unos 10 minutos de viaje. Mientras el equipo sanitario estabilizaba a los heridos en viaje, en Río Tercero la policía y el equipo médico de la clínica ya tenían listo un corredor sanitario de 50 metros, desde el lugar de aterrizaje (en las vías del tren) hasta la terapia intensiva del nosocomio.

Aún con las aspas girando, los médicos estabilizaron con éxito a Vatanen y su navegante, Terry Harryman, dejándolos listos para trasladarlos a la capital. Nuevamente en tiempo récord, el helicóptero unió en 20 minutos Río Tercero con Córdoba. Debido a la urgencia del caso, se repitió la maniobra de aterrizaje en un lugar improvisado, pero seguro. Para eso, la policía cortó el puente de la Avenida Sarmiento, para que desde la aeronave se pudiera ingresar a los dos heridos al Hospital de Urgencias.

Mientras tanto, Carlos Reutemann (piloto invitado por Peugeot para esa carrera) y Jean Todt (jefe del equipo de Peugeot Talbot Sport), llegaban al lugar.

El primero con el que habló el doctor Carlos Lucero fue con Reutemann, quien rápidamente le manifestó las intenciones del equipo de trasladar a Vatanen a Francia. Lucero se negó y, utilizando al Lole como traductor, le transmitió tranquilidad a Todt, diciéndole que la valoración había sido realizada muy bien y que la operación sería larga: Vatanen y Harryman serían operados bajo su supervisión.

“Como médico, he visto muchos casos complicados, pero lo que más me impresiono de Ari fue que cuando lo desvestimos tenía marcados como hematomas los cuatro cintos de seguridad. Era increíble verlo. Sus ojos estaban rojos, como de una película de terror, producto de los derrames”, contó el Doctor, acerca del examen prequirúrgico.

“Vatanen tenía muy pocos huesos sin quebrarse: una rodilla muy complicada, producto de haber pegado contra el tablero y la jaula del auto. También varias vértebras rotas. Realmente, los sistemas de seguridad funcionaron bien y la estructura del coche soportó semejante impacto”, agregó.

Una vez terminada la operación, de casi ocho horas y con tres transfusiones de sangre, el doctor Lucero volvió a hablar con Reutemann diciéndole que las intervenciones habían sido exitosas y que tendrían que hacer la recuperación en Córdoba. Sin embargo, Jean Todt ya había hecho lo suyo: la embajada de Francia en la Argentina había puesto a disposición un avión sanitario de última tecnología, para trasladar a Europa al binomio accidentado.

“Fue un gesto que no me gustó. Me daba la impresión de que no confiaban en nosotros, pero también entendí que su ritmo de vida, tanto personal como deportiva, los llevaba a eso, así que le dije a Todt que firmara toda la papelería legal, para que el equipo Peugeot fuese responsable de lo que ocurriera en el traslado a Francia”, contó Lucero.

Ese sábado 3 de agosto a las 19 horas partiría desde Córdoba y rumbo a París el avión con los dos accidentados. La trastienda de aquel día fue de pocas horas, pero decisivas y una vez más Argentina estuvo a la altura de las circunstancias, demostrando sus enormes capacidades. Hoy recordamos aquél accidente como una “desgracia con suerte”. Quizás la misma suerte que tuve yo de toparme con este héroe anónimo, sentado frente mío.

Doctor Carlos Lucero, simplemente gracias.

L.L.

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El doctor Carlos Lucero: “Yo operé a Ari Vatanen en Córdoba”
Ari Vatanen nació en Finlandia, en 1952. Tiene diez victorias en el Mundial de Rally y cuatro en el Rally Dakar. Es abstemio: en los podios festejaba con un vaso de leche.

El doctor Carlos Lucero: “Yo operé a Ari Vatanen en Córdoba”
Ari Vatanen, Terry Harryman y el Peugeot 205 Turbo 16, en la largada del Rally de Argentina 1985.

El doctor Carlos Lucero: “Yo operé a Ari Vatanen en Córdoba”
Vatanen era el candidato a ganar el Mundial de Pilotos. Había triunfado en las tres últimas carreras de 1984 y las dos primeras de 1985.

El doctor Carlos Lucero: “Yo operé a Ari Vatanen en Córdoba”
Pero se accidentó en el segundo prime de Córdoba. Esta foto amateur, publicada por la Revista Corsa, es el único registro del momento del vuelco.

El doctor Carlos Lucero: “Yo operé a Ari Vatanen en Córdoba”
Abundan las imágenes de las consecuencias del accidente.

El doctor Carlos Lucero: “Yo operé a Ari Vatanen en Córdoba”
El Peugeot 205 Turbo 16 dio tres vuelcos hacia adelante. El chapón inferior (izquierda) fue usado para rescatar a Vatanen y Harryman.

El doctor Carlos Lucero: “Yo operé a Ari Vatanen en Córdoba”
El binomio fue evacuado en helicóptero.

El doctor Carlos Lucero: “Yo operé a Ari Vatanen en Córdoba”
Los restos del auto fueron, en gran parte, saqueados por algunos espectadores.

El doctor Carlos Lucero: “Yo operé a Ari Vatanen en Córdoba”
Vatanen y Harryman, llegando al Hospital de Urgencias de Córdoba.

El doctor Carlos Lucero: “Yo operé a Ari Vatanen en Córdoba”
Jean Todt (jefe de equipo de Peugeot Talbot Sport) y Carlos Reutemann (ya retirado de la F-1 y corriendo como invitado de Peugeot) coordinaron el traslado de Vatanen y Harryman a Francia.

El doctor Carlos Lucero: “Yo operé a Ari Vatanen en Córdoba”
La carrera siguió su curso. Timo Salonen venció al flamante Audi Sport Quattro S1 de Stig Blomqvist, que debutó en Argentina '85.

El doctor Carlos Lucero: “Yo operé a Ari Vatanen en Córdoba”
El triunfo de Salonen en Argentina fue determinante para lograr el título de pilotos en 1985 (y el de marcas para Peugeot).

El doctor Carlos Lucero: “Yo operé a Ari Vatanen en Córdoba”
Carlos Reutemann terminó tercero, con el Peugeot que conoció apenas días antes de la largada (ver videos abajo).

El doctor Carlos Lucero: “Yo operé a Ari Vatanen en Córdoba”
La rehabilitación de Ari Vatanen, en Francia y Finlandia, llevó un año y medio.

El doctor Carlos Lucero: “Yo operé a Ari Vatanen en Córdoba”
Su regreso a las competiciones fue en el Rally Dakar, en enero de 1987. Otra vez con Peugeot y bajo las órdenes de Todt: ganó la carrera.

El doctor Carlos Lucero: “Yo operé a Ari Vatanen en Córdoba”
Este 27 de abril, Ari Vatanen cumplirá 68 años. Se dedicó a la política y tiene su propia colección de autos de rally del Grupo B.

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VIDEO: Ari Vatanen recuerda el Rally de Argentina 1985

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VIDEO: Carlos Reutemann recuerda el Rally de Argentina 1985