Texto y fotos de Jerónimo Chemes

Habiendo probado la F-150 Lariat (leer crítica) y usado de forma particular la Ram 1500. Siendo propietario de pick-ups full -size desde hace años y conociendo todo el país, me decidí a escribir sobre este segmento que creo aún está “en pañales”.

La idea es debatir ideas y brindarles algunos consejos reales de calle, que aprendí luego de tantos años de manejar full-size. Lo que escribo es una opinión personal.

CONTEXTO

Es importante saber que este análisis se basa en si todo fuese “normal” y el virus este no existiera. Tengamos en cuenta que “normal”, en Argentina, es inflación del 50% y ocho tipos de cambio diferentes. El escenario con virus es incierto. menos en una sola cosa: mi Azul, con su Perkinsei, va a seguir andando, aunque nos extingamos.

Nuestro país es complejo para las pick-ups, porque todos los terrenos son distintos y los usos según región son totalmente diferentes. Por ejemplo, el barro de Entre Ríos nada tiene que ver con el de Misiones. Es otro piso. Lo mismo en Chaco o Santiago, comparado con Córdoba. La piedra del Sur profundo no es igual a la de la “Patagonia arriba” y totalmente distinta a la de la Cordillera. A su vez, la piedra de Neuquén no tiene nada que ver con la de Salta o Jujuy. Son ripios distintos. También está el tema de las alturas. Hay gente que usa la pick-up siempre en el llano. Y gente que opera toda la vida entre 1.500 y hasta 5.500 metros sobre el nivel del mar. Hay infinidad de ejemplos.

Las chatas, en Argentina, tienen tantos usos según la provincia y la tarea, que van desde ir al shopping si no llueve hasta para meter antenas de comunicaciones a 5.700 metros en Salta y Jujuy.

Las full-size en Argentina, desde que Ford dejó de traer la F100 brasileña (era una F250, en realidad), quedaron como vehículos de lujo y “capricho”, ya que Ram en soledad solo trajo la 1500 siempre configurada de lujo (leer crítica) pocas 2500 (pero también con una carga de accesorios que la hacen cara, leer contacto). No son pick-ups de trabajo, para choferes.

Ahora Ford trajo las F150 en versión de lujo (Lariat, leer crítica) y versión Santo Dios (Raptor, leer crítica), pero no trae versiones más baratas diésel ni la F250, que es más grande.

No tengo dudas que de tener versiones diésel en F150 y Ram 1500, más la F250 diesel V8, en todos los casos con menor equipamiento de lujo extremo, serían un éxito en Argentina. Ahora, ¿Qué es éxito? ¿Podrían vender más que las medianas?

No, de ninguna manera. Pero van a venderse al menos el doble de unidades anuales que en 2019, como mínimo.

MERCADO

¿Y por qué se van a vender? Primero, porque al dólar oficial, tienen casi el mismo precio que una tope de gama mediana en pesos. Con los descuentos de los concesionarios, incluso menos. Y al mismo precio no hay chances de que no elijas una full-size. Y segundo, porque son mejores en casi todo aspecto.

¿Cómo podría afectar esto a las pick-ups medianas más equipadas?

* Ford y Chevrolet: Acá entra, sin dudas, el componente emocional. Los usuarios de Chevy comprarían la Silverado, sin dudarlo. Y los del Óvalo, la F150. Eso es así y no se discute. Las chatas son tan parecidas y parejas en casi todo que ningún usuario cambiaría porque “la otra es mejor”. Entonces Chevy y Ford no tendrían problemas con sus medianas tope de gama. De cambiar, sus clientes de S10 irían a Silverado (planeada para 2021) y los de Ranger a F Series.

* Volkswagen: Sabemos que a la Amarok de primera generación le queda poco tiempo y pasará a ser una Ranger, con otra forma. Es el Proyecto Cyclone (leer más). En Argentina, VW logró que sus usuarios estén muy contentos con su chata (Amarok Experto es uno de los mejores programas de fidelización que hay). Como dije cuando la probé (leer crítica), en el mix de gama, la Amarok V6 aniquiló a la 2.0 TDi. Ni en los mejores sueños VW creyó que la V6, siendo mucho más cara, podría llegar a representar más del 40% del mix. Los usuarios de Amarok V6 están encantados con sus chatas y lo más seguro es que, en caso de buscar una full-size, se vuelquen por una Ram. En segundo plano, F Series y Silverado.

* Nissan: Es una incógnita. Las chatas medianas de ellos son buenas, sin dudas, pero no despegan en ventas, aunque en los últimos meses se acercaron mucho a la S10. Las cifras deberían ser mejores, porque la chata es buena en cualquier versión y tienen una red de servicios que crece y es profesional. A la hora de pensar en full-size, el usuario de Nissan va a mirar con cariño a la F Series, que es la referencia. Pero a buen precio no descartaría las otras opciones.

* Toyota: Los Toyoteros son especiales y no creo que cambien sus Hilux por nada que no sea de Toyota. De mirar con cariño el segmento full-size, no creo que vayan a Ford o Chevrolet. Van a mirar a Ram, me parece. Especialmente los que tienen una Hilux V6 nafta y creen que anda fuerte: aceleren el Hemi o el Coyote y recibirán un baño de realidad lapidaria. Toyota es Hilux. Punto.

* Salvedad: Nissan y Toyota tienen sus pick-ups full-size en otros mercados, Titán (leer crítica) y Tundra. Si bien son buenas y venden, ni le hacen cosquillas al trío Yankee, por lo cual sería una pérdida de tiempo y dinero que las traigan a la Argentina. Son nombres que no dicen nada en nuestro país. No hay componente emocional y las full-size llevan mucho de eso en el usuario común. Nadie de tu familia usó una Tundra. Pocos saben lo que es y cuando digas en un asado “me compré una Tundra” todos te van a mirar de costado, pensando que es una tablet. Titan suena a detergente lavavajillas. No hay emoción, no hay ventas.

EMPRESAS Y FLOTAS

Acá es totalmente distinto. Miran precio, calidad y servicio. No quieren nada de lujo, al contrario, solo lo indispensable.

Acá Ford lleva años luz de ventaja. La Serie F en todo el país es añorada y los valores de reventa son siderales. Las F4000 4x4 y F100 doble cabina (brasileña) 4x4 2010 son indiscutibles en el petróleo, las minas, los prestadores de servicios y cualquier laburo que sea intenso y rústico. En la Patagonia, Cordillera o el Norte alto, son figura difícil: nadie las vende y, si querés comprar, tenés que hablar de 1.5 palos para empezar. Hablo de unidades con 10 años, baqueta y medio millón de kilómetros. Pero te la sacan de las manos, sin dudas.

Si Ford trajera la F150 V6 Lion diésel, configurada para laburo y seis pasajeros, sería un éxito. Pero hay una carta más pesada: Ford tiene la F250 V8 Diesel Pack Tremor para off road extrapesado. Esa chata sería comprada por petroleras y mineras con sus proveedores porque en un vehículo con tráiler metes dos cuadrillas completas con su equipo de servicio en una sola chata. Una chata hace el laburo de dos. Ahorro operativo.

La Ram 2500, que está disponible hace años, nunca se posicionó para trabajo laburo. Y, si bien es extraordinaria y aguantadora, no se hizo un lugar en las empresas o la industria. La compran particulares, para tareas específicas que cumple muy bien.

FULL vs MEDIANAS

1. El tamaño: Las diferencias son enormes con una mediana. De ancho, de alto y también de largo. Cuando la gente sube, toma real dimensión de lo que es una pick-up y se dan cuenta de qué equivocados están cuando le dicen a su SUV o autito aventurero “la chata” (cosa que me da dolor de estómago). Una mediana con chasis está OK, pero los usuarios de medianas para abajo, incluso de SUV grandes de siete asientos, quedan sorprendidos. Así de simple.

2. La potencia y el torque: No hay chances de que una mediana potente se acerque a estas bestias. Si encima son las V8 diesel o el Cummins de la Ram 2500, estamos hablando de motores industriales directamente. Van a durar más de medio millón de kilómetros, sin problemas. Y los valores de reventa son descomunales. Apabullan en este punto

3. El comportamiento: Las full-size son más estables, más aplomadas, menos nerviosas y más placenteras de manejar. Son mucho más nobles y comunicativas en el suelto, tierra, barro, ripio y piedra. Tienen un handling mejor que cualquier mediana. Eso sí: también son menos ágiles a las reacciones bruscas y trasladan la inercia de forma mucho más notoria. Son chatas para ir tranquilo, no correr y llevarlas disfrutando el viaje (menos la F150 Raptor, que es otra dimensión de ingeniería).

TIPS PARA EL USUARIO DIARIO

  • Si vas a buscar los chicos al colegio tenés que llegar temprano porque ocupa dos lugares juntos a lo largo.

  • Al abrir la puerta: ¡tené cuidado! Son tan grandes que la puerta de atrás es más grande que la delantera de una mediana y la de adelante es la tranquera de un campo.

  • No la manejes con miedo, porque vas a hacer un desastre. O la usas con seguridad o la dejás estacionada y te tomás el bondi.

  • No se te ocurra hacerte el piola y “arrimársela a alguien” o “tirar un fino” porque, insisto, la gente se asusta. Hice la prueba de sentarme en un Gol Trend y poner la Lariat atrás. Intimida, porque por los espejos externos ves las luces de led y en el del medio ves el Óvalo. Impresiona de verdad y te sentís raro.

  • Tené en cuenta que las chatas de Estados Unidos tienen paragolpes de chapa, con alma de acero, punteras de chasis reforzadas y dos ganchos de rescate a la vista, por lo cual el frente es macizo. Las nacionales tienen paragolpes de plástico por ley. Recién atrás el alma es de chapa. Si te hacés el vivo y rozás a alguno, le destrozás el auto, literalmente. Por favor, responsabilidad de uso.

  • En autopista a 120 km/h, si pasás cerca del que estás adelantando, le movés todo el auto. El viento que desplazan es enorme. Abrite bien, así no se se asusta.

  • En la tierra, andá despacio, pero no hace falta que levantes: pegale a todo, que no se rompe. Las full-size son topadoras.

  • En el barro, si las llevás en 4x2 sin electrónica, al caballaje tenés que dosificarlo con sensibilidad, porque si bajan de golpe entra en trompo. Yo a la Azul la llevo en barro profundo en 4x2 y cuando no se puede más conecto 4x4 alta (cubos manuales). La baja es tan bestial que sólo la usé ante emergencias, a nivel de sacar camiones cargados a pleno de zanjas imposibles. Recomiendo 4x4 alta sin electrónica, si sos experto. Despacio y metele, que arrasa con todo. La Serie F en particular es muy comunicativa, te “avisa” siempre y podás llevarla de costado cientos de kilómetros regulando pedal, que no entra en trompo (si sos medido con los caballos que bajan). Nunca vas a poder decir: “Se me fue a la zanja”. Jamás se va de golpe sola, te avisa siempre y te da chance de evitarlo (si sabés). Pasa por arriba de lo que les pongas enfrente.

  • Las full-size son un arma de doble filo en la arena. Son potentes, pero pesan lo mismo que Santiago del Estero. Y eso es malo en la arena. Gomas desinfladas siempre y giros amplios. En los médanos cerrados o maniobras de travesía tienden a trabarse, porque pierden velocidad. Suben cualquier cosa de punta con los V8, sólo dale pedal. Atentos a la temperatura de transmisión. Este consejo no aplica a F150 Raptor que, si le das pedal violento, trepa con tal furia que cuando se acaba el médano aterrizás en Saturno. La Raptor se maneja diferente.

  • Si alguien se encajó y lo vas a rescatar, atención con el tirón: la diferencia de peso de una a otra hace que puedas arrancarle la trompa completa a la mediana encajada. Sé suave y progresivo. Si lo que se encajó es descomunal (son ideales para sacar camiones del infierno), baja, bloqueo de diferencial trasero, respirá hondo y… ¡burros! En baja, regulá la entrega de power, porque es demencial. Si, por el contrario, se quedan encajada una full-size, vas a necesitar un portaaviones para sacarla. Una mediana, si lo logra, va a destrozar el embrague.

    CONCLUSIÓN

    Las full-size vinieron para quedarse. No van a llegar a vender un gran volumen, pero su segmento va a crecer al doble, en detrimento de las nacionales tope de gama que no tienen full-size (VW, Nissan, Toyota) y en menor media Chevy y Ford. Recuerden que estas chatas duran décadas andando y pierden poco valor de reventa, por lo cual no es mal negocio comprar una.

Si tenés lugar donde usarlas (y el dinero para mantenerlas) no lo dudes, especialmente si tenés campo o vivís fuera de la ciudad.

Y en el segmento de trabajo, si Ram, Ford o Chevrolet traen versiones con lo básico de confort y configuradas para pasajeros, con motores diésel, las mineras y petroleras con sus proveedores las comprarán con los ojos cerrados. Y varios particulares también.

La F4000 4x4 dejó un hueco que nadie llena ni cerca. Las Ram 2500 y F250 4x4, si vinieran configuradas para trabajo, podrían ocupar ese lugar perfectamente, sin tener duales. Incluso mejor. El mercado lo sabe y lo va a pagar.

Si no, fíjense en los sitios de venta de usados cuánto vale un F4000 4x4 usada o una F250 4x4 2010. El mercado específico ya eligió. Quiere eso.

Y no hay oferta. El que pegue primero se quedará con el mercado.

J.Ch.

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Opinión: ¿Cuáles son las pick-ups full-size que realmente necesita la Argentina?
Patentamientos de las Ram 1500 y 2500 durante los últimos 10 años en la Argentina. Click en la imagen para ampliar.

Opinión: ¿Cuáles son las pick-ups full-size que realmente necesita la Argentina?
Patentamientos de las Ford F-150 Lariat y F-150 Raptor desde su lanzamiento en enero de 2020 en la Argentina. Click en la imagen para ampliar.

Opinión: ¿Cuáles son las pick-ups full-size que realmente necesita la Argentina?
Jerónimo Chemes probó la semana pasada la Ford F-150 Lariat (leer crítica).

Opinión: ¿Cuáles son las pick-ups full-size que realmente necesita la Argentina?
Y salió producción de fotos con la F-250 4x4 de La Chata Solidaria (leer más).

Crítica: Ram 1500 (2019)
También probamos la Ram 1500 (2019). Leer crítica.

Contacto en Villa Gesell: Ram 2500 (2020)
La Ram 2500 (2020). Leer contacto.

Opinión: ¿Cuáles son las pick-ups full-size que realmente necesita la Argentina?
La Nissan Titan. Leer contacto.

Crítica: Ford F-150 Raptor
Y la Ford F-150 Raptor. Leer crítica.

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