Rafael Delceggio es fotógrafo profesional. Pero ese título no alcanza para definirlo por completo. Se inició en la fotografía de manera amateur, incursionó en el mundo de la moda y la publicidad. Y encontró su verdadera pasión retratando autos y motos.

Delceggio (42 años), es conocido por ser el Editor de Arte de la Revista Miura. Ahí explota su faceta de fotoperiodista, ilustrando las pruebas de manejo o retratando a los entrevistados. Pero también es uno de los profesionales más buscados en el mundo de la publicidad, tanto en la Argentina como en otros países.

Esta es la primera vez que Autoblog entrevista a Delceggio. Pero este profesional de la cámara ya había incursionado en el blogcito, con esta guía práctica: “Cómo vender tu auto con fotos profesionales sacadas con el celu” (leer acá).

El diálogo completo con el gran @RafaDelceggio77 reproduce a continuación.

-¿Cuáles son los primeros recuerdos que tenés de tu infancia relacionados con la fotografía?
-En 1993, mi padre me regaló -bueno, la tomé “prestada” sin que supiera- su cámara y empecé a descifrar las combinaciones posibles del paso de luz a la película, que estaba dentro del artefacto. Después hubo un taller de fotografía en mi colegio. Me maravillaba eso mágico de plasmar un momento único y real en un papel. Después descubrí que no sólo era así: también se podía mentir y hacer pensar que ese momento fue real. Con el tiempo descubrí que la fotografía me encantaba ya que era parecido a dibujar. Pensaba algo y lo interpretaba a mi manera de una forma única e irrepetible. Estudié dibujo y pintura desde quinto grado, también dibujo humorístico con caricaturas. Pasé por diversos talleres de barrio, hasta terminar estudiando con Hermeregildo Sábat. Todo me llevo a estudiar imagen y sonido en la UBA y finalmente me dediqué a la fotografía como medio de vida. Empecé por lo social, con eventos. Después pasé al mundo fashion y las mega campañas de las marcas de ropa del momento.

-¿Y cuándo se unió la pasión por la fotografía con los autos?
-Cuando hacía las campañas de moda, siempre quería colocar un auto en escena y hacer que la modelo manejara o se bajara del vehículo, generando una situación. El auto me daba una época determinada, con su estilo único. No era lo mismo un auto de los ‘60 que de los ’90. Siempre me gustó el diseño. Creo que en un auto o una moto confluyen todos los parámetros de interés de un momento específico de la Humanidad.

-¿Qué consejos les darías a los fotógrafos interesados en el mundo de los autos?
-Tienen que conocer su equipo a fondo. Observar las formas del objeto antes de disparar. Y ver cómo le pega el sol en su superficie. Hay que equivocarse mucho, para poder analizar por qué. Es muy bueno comparar las fotos y analizar por qué en una se ve el auto “rechoncho” y en otra “estilizado”. Los autos se ven cotidianamente entre nosotros y dejamos de darnos cuenta que son piezas de arte y diseño. Cada auto representa una necesidad y un deseo de algo. Detrás de ese producto consolidado hay mucha gente trabajando para que guste y exprese algo. Los diseñadores fueron los verdaderos artistas y hay que contribuir con ellos al mundo. Creo que el desafío de mi fotografía de autos pasa por ese lado fundamentalmente. Descubrir qué me transmite el auto a fotografiar y plasmarlo en la imagen.

-¿Y si te toca fotografiar un auto que no te transmite mucho?
-Es cuando tenés que hacer valer tantos años de estudio y experiencia en la fotografía, para poder brindarle una sensación al espectador. No siempre vas a fotografiar una Ferrari. Ser fotógrafo publicitario te enseña eso: hacer que ese auto fotografiado por tu ojo se transforme en elemento que llame la atención del espectador. Es igual que con las personas. Por ejemplo, las modelos internacionales de 1.80, con unos rostros alucinantes y piernas largas, serán mucho más fáciles de fotografiar, sin importar qué ángulo uses. Pero atención: igual hay que ser buen comunicador y sensible. Sólo así vas a conseguir transmitir el mismo impacto cuando fotografíes a otra persona que no es tan agraciada.

-¿Por dónde se empieza a fotografiar un auto? ¿Existe un método?
-Primero: sí o sí, hay que revisar el auto de todos los ángulos posibles y observar sus superficies. Analizar sus hombros, ancas, etcétera. De ahí interpreto si es agresivo, potente, si es familiar, si es una pieza de extremo diseño, etcétera. Todo esto me dará como resultado la luz indicada para acentuar algunas cosas. No siempre tenemos el auto del color que queremos y cada color de auto impacta diferente en la luz. Segundo: pienso cómo usar la técnica a beneficio de lo observado. ¿Qué lentes? ¿Será una toma estática o dinámica? ¿Dónde la haré? ¿Qué presupuesto tengo? ¿Quién me ayudará a manejar el auto-moto? ¿Será un driver profesional o una persona que maneja normalmente? Por último, la post producción. Dependerá de cuál sea el uso de estas imágenes para saber qué tratamiento se le dará a la misma. Pero la idea es hacer una buena foto, como si fuera analógica, para no tener que intervenirla mucho. Y dependiendo del plan inicial, ver qué fondos colocarle o que tamaño tendrá la impresión, si hablamos de un aviso publicitario.

-¿Cuáles fueron tus mejores trabajos con autos?
-Siempre hay un trabajo preferido o el catalogado “mejor”, por razones muy personales. No siempre el más caro es el mejor. Un día sonó el teléfono y me ofrecieron hacer un comercial para el edificio Aston Martin Residence en Miami. Lo difícil es que tuvimos que filmar y sacar fotos sin que existiera el edificio aún (el cual era el producto a vender). Osea: armamos una historia fílmica y con fotos de un “usuario tipo”, llegando al departamento en su flamante DB11, luego de bajar de su jet privado. Hicimos una réplica en 3D del edificio. A la mañana siguiente, se levantaba y salía a pasear por el mar con su lancha (también Aston Martin). Pensaba que estaba filmando a James Bond y eso fue supremo. Sumado que Aston Martin es mi marca preferida de autos y al confirmarme el trabajo pensé que había logrado todo.

-¿Qué diferencias hay entre fotografiar un auto para una publicidad, para un catálogo o para un medio de prensa?
-Cuando es una campaña publicitaria, hay que transmitir el sentimiento que ha pensado con antelación un departamento de marketing y una agencia publicitaria. Hay que acatar un poco el “boceto” y con mi estilo hay que hacer de esa imagen un producto necesario para todo tipo de espectador. Por lo general, te eligen como fotógrafo después de pasar varios filtros: estilo, presupuesto, disponibilidad, equipo, etcétera. Creo que hacer fotos para un catálogo es un mayor desafío, aunque depende de menos personas en la decisión. Son las fotografías de catálogo que distribuyen las automotrices a todos los medios de prensa. En las imágenes se tiene que ver el verdadero “producto-auto”, en uso o en estudio. Se tiene que ver bello, ágil, potente y cómodo. El gran desafío consiste en hacerlo siempre bien, a pesar de que el producto no esté a la altura de la circunstancia. Por último, está la fotografía de prensa o editorial, donde hay un gran lienzo de interpretación. Uno puede jugar con las imágenes y analizar a fondo el producto-auto para retratarlo. Un buen método es comenzar leyendo el texto del periodista que me acompaña en la nota haciendo el review. El redactor sensaciones y yo las plasmo en imágenes. O a veces empiezo al revés y planteamos junto al director editorial por dónde va la imagen o qué pretendemos “decir”. Para un review convencional, siempre hay que fotografiar el auto en el ámbito para el que fue pensado: un auto chico es citadino y no tanto para viajes. Una SUV será para la ruta familia. Una pick-up es para trabajar, cargar y sortear obstáculos. En base a estos ítems planeamos la imagen en equipo y cómo encarar el trabajo. Soy el Editor de Arte de MiuraMag y en ella puedo divertirme bastante haciendo las fotos o designando al equipo fotográfico más indicado para cada producción.

Entrevista de C.C.

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Rafael Delceggio: el arte de fotografiar autos
Rafael Delceggio empezó jugando con la cámara, trabajó en publicidades y moda, pero su gran pasión son los autos.

Rafael Delceggio: el arte de fotografiar autos
Y las motos. Foto de Rafael Delceggio para MiuraMag.

Rafael Delceggio: el arte de fotografiar autos
Muchas motos. Producción de Rafael Delceggio para BMW Motorrad Argentina.

Rafael Delceggio: el arte de fotografiar autos
Y todo lo que pueda surgir en largos debates de brainstorming (ver nota aparte).

Rafael Delceggio: el arte de fotografiar autos
Fotografía publicitaria para Mercedes-Benz Argentina.

Rafael Delceggio: el arte de fotografiar autos
A veces es necesario trabajar con mucho equipo.

Rafael Delceggio: el arte de fotografiar autos
Otras veces alcanza con soluciones más creativas.

Rafael Delceggio: el arte de fotografiar autos
Delceggio en su hábitat natural: el piso.

Rafael Delceggio: el arte de fotografiar autos
También se lo suele encontrar en los baúles de los autos.

Rafael Delceggio: el arte de fotografiar autos
O asomando por el techo.

Guía práctica: cómo vender tu auto con fotos profesionales (sacadas con el celu)
En Argentina, con una Ferrari. O en Miami, con un Aston Martin.

Rafael Delceggio: el arte de fotografiar autos
"Fotógrafo de autos profesional. Circa Siglo XXI. Óleo sobre asfalto. Mucho óleo".

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