Texto y fotos de Carlos Alfredo Pereyra

Si esperabas que hablemos de autos en esta nota, te vas a tener que armar de algo de paciencia. Primero, una introducción.

Hacia mediados del Siglo XX, hace casi 70 años, la casa matriz de Mercedes-Benz decidió que Argentina era el lugar ideal para emplazar su primera producción automotriz fuera de Alemania. Un cheque en blanco, extendido gracias a la figura emblemática del campeón de Fórmula Uno, Juan Manuel Fangio (quien tenía una habilidad innata para abrir puertas y canales comerciales), además de las características y potencialidades del país por entonces.

Hoy en otro rubro, y bajo muy diferentes condiciones, el exitosísimo emprendimiento alemán con sede en Hamburgo: Miniatur Wunderland está confiando totalmente en una Empresa Argentina (las mayúsculas provienen del redactor) un enorme trabajo… en miniatura: la producción en escala H0 (1:87) de la ciudad de Río de Janeiro (Brasil), a la que luego se le sumarán Antártida y Patagonia. Sudamérica es el gran tema.

El proyecto es ambicioso, y se extenderá después hacia la reproducción de Centroamérica también. Es decir que, por unos cuantos años, Miniatur Wunderland (el lugar más visitado por turistas en Alemania, con 1.6 millones de personas al año; solo deténgase el lector a ver su aeropuerto internacional) tendrá un canal exclusivo con United Scale Arts, el centro de arte y producción de la familia Martínez, desde su sede operativa en Pilar, provincia de Buenos Aires.

Esta impresionante suma de talentos augura cifras y resultados gigantescos, según la descontracturada visión de los hermanos Gerrit y Frederik Braun, los fundadores de Wunderland, quienes desde 2001 vienen asombrando al mundo.

La casa/estudio/taller/bunker de los Martínez es una pyme familiar que ha convertido a una actividad normalmente asociada al hobby o al pasatiempo, en una producción industrial mano de obra/cerebro intensiva, super planificada y con métodos originales -esto es un negocio muy serio-.

Las personas que están recreando Rio de Janeiro en miniatura, usan su talento y su habilidad para resolver escenarios o situaciones urbanas, de manera que los visitantes puedan apreciar la singular topografía y tipologías constructivas, los distintos barrios, o los diferentes usos y costumbres de esta emblemática ex capital del vecino gran país continental.

Padre y madre fundadores, más sus cuatro hijos, lideran a un grupo de colaboradores llegando a totalizar unas 46 personas en tiempos de alta demanda. No son solo maquetistas o productores de dioramas; el talento requerido está más allá de lo que se ve a simple vista.

Hay situaciones de ingeniería, de programación electrónica e informática, hay recorridos para trenes, muchos trenes con sus cambios de vía, señales y otros dispositivos (tantos trenes que esta maqueta sumará muchos metros y formaciones para la conquista de nuevos récords Guinness); se suman por supuesto vehículos de calle y carretera; además de los clásicos medios de elevación para las postales emblemáticas de Río: el teleférico del Pan de Azúcar, el Bonde-Bondinho (un tranvía abierto que corría sobre las calles de la ciudad vieja y por un puente-acueducto romano del siglo XVIII) y el tren a cremallera que escala el Corcovado, en cuya cima se erige el Cristo Redentor (figura que se ve desde muchos puntos de la ciudad) Miniatur Wunderland plantea escenarios que deben representar la vida de una ciudad a toda hora, por lo que hay actividades y recorridos que se muestran con luz diurna, crepuscular, o en noche cerrada; por lo que todo está conectado y programado para mostrar escenas que llevan detrás un profundo estudio de luminotecnia.

Por si faltaba algo, la vida de una ciudad se caracteriza por sus habitantes, por lo que habrá que producir, vestir, maquillar y caracterizar a innumerables personajes, humanos o animales y, por si fuera poco, un protagonista central en Rio es el reino vegetal, pasando por helechos, flores, árboles y los restos de mata atlántica, la selva original que crecía en esta latitud, aún presente en la reserva natural del Corcovado.

Mirá si hay para hacer cosas. Como dato de color (justamente), los proveedores europeos de figuras humanas para maquetas, no tienen en sus gamas personajes de piel oscura, o sea: no fabrican negros… Río, ni ningún lugar de Brasil, podría ser representado si no tiene afrodescendientes. Así que habrá muchas horas de trabajo entonces, para moldear cuerpos en diferentes actitudes y caracterizar etnias africanas, mulatos, zambos, aborígenes, etc. Además, esta es la Sudamérica emergente (elegante eufemismo equivalente a pobreza), con lo cual habrá muchos negros (y blancos también por supuesto) que tengan el somatotipo denominado endomorfo, es decir corpulentos y adiposos, con sobrepeso, o con obesidad mórbida; una estampa que va en aumento junto con el crecimiento poblacional y de la dieta barata.

Con ver los que desfilan en el carnaval basta para encontrar la variabilidad de piel y de cuerpos. A propósito, el Sambódromo, obra del arquitecto Oscar Niemeyer, también estará en esta increíble miniatura... a esta pieza se la reservan los de Wunderland Hamburgo para realizar (ningunos tontos).

Para guiar, y para establecer ciertas normas o métodos constructivos que Wunderland y la comunidad europea exigen, en la sede de Pilar frecuentemente recalan técnicos y especialistas que vienen desde la casa central de Hamburgo; es el punto de conexión necesario para que estas dos organizaciones complejas puedan trabajar en sincronía. Llegan a Ezeiza alemanes formales y estructurados; y regresan a Europa convertidos en argentos con termo bajo el brazo. En Pilar los ponen patas para arriba, trabajan enfocados y organizados como europeos, pero aprenden a improvisar, a crear, y a resolver con escasez de medios como los argentinos. Juegan al vóley, tocan música y confraternizan con sus compañeros sudamericanos. Terminan amando este lugar en el mundo, y buscan regresar a este caos lo antes posible.

Esta enorme maqueta de 46 metros cuadrados esta toda dividida en sus estructuras portantes, ya que deberá ser cuidadosamente embalada y trasladada por vía marítima hasta Alemania. Eso ha requerido una técnica de separación en partes que hasta ahora no se había experimentado. En Wunderland vienen construyendo desde principios de siglo in situ, por lo que la ingeniería es la propia de un organismo celular que aumenta sistemáticamente su tamaño, con un taller al lado para la producción in house. Esta maqueta sudamericana, producida en Argentina, requiere planificación y dimensionamiento pensando en el shipping, por lo cual deberá ser construida completa, y preensamblada para ajustes, aquí en Pilar, para luego ser despachada para su montaje final en los nuevos salones de exposición, que están actualmente en construcción. El sitio de exhibición se asemeja a los docks originales de Puerto Madero (está en el megapuerto de Hamburgo), de los tiempos en que los barcos se cargaban y descargaban por medio de estibadores, o simples grúas; de los tiempos previos a la existencia del contenedor.

Un tema muy serio será el traslado, algo que forma parte de los vastos conocimientos de la familia Martínez en cuanto a anticipar y prevenir riesgos. No es solo hacer miniaturas, también lo son las distintas fases del empacado, de la estiba en el contenedor, del delicado trato y manipulación en la zona franca, y cómo sortear a los burócratas oportunistas que se suelen interponer (coimeros) obstaculizando a esta exportación cultural no tradicional, imposible de evaluar y tarifar.

El cruce de caminos

¿Cómo fue que se vincularon lugares tan distantes, bajo contextos industriales y económicos tan disímiles? Porque cada tanto en la vida se produce un cruce de vías, y cuando el tren pasa, hay que estar listo para abordarlo. Y los Martínez lo estaban. La alusión a los trenes no es casual ni arbitraria: los trenes en miniatura son el lenguaje común que estas dos empresas hablan. Construyeron su prestigio a partir del ferromodelismo y los dioramas, solo que en unas magnitudes difíciles de asimilar. Las proporciones y cantidad de componentes que se emplazan en sus maquetas son enormes. Miniatur Wunderland está planificando un crecimiento sostenido, dado su éxito; y la forma de hacerlo ahora es en forma corporativa, adquiriendo arte, visiones y metodologías constructivas llave en mano, importadas de Argentina. No le están quitando trabajo a los alemanes; a juzgar por los Braun, la visión y ejecución por parte de sudamericanos es imprescindible.

Prestá atención: esto es nada más y nada menos que una exportación cultural industrial de gran magnitud y de primera categoría, que merece ser destacada y resaltada. El demandante es un país que es la locomotora industrial de Europa. Esto nada más acaba de comenzar.

El origen

Este cronista tiene por costumbre arrancar el día apagando el despertador, siguiente paso ir al baño, para luego desayunar abriendo Autoblog en el smartphone. Con la otra mano enciendo la tv, y lo primero que aparece es DW Deutsche Welle. Este ritual de ver las novedades desde la óptica de los alemanes lo mantengo desde hace muchos años. Así que allá por 2001, vi aparecer las primeras noticias sobre Miniatur Wunderland a través de este canal.

A Ricardo Martínez y su familia les pasaba algo similar, DW les trajo la novedad de estos locos alemanes, quienes pusieron en práctica algo con lo que ellos soñaban. Desde ese momento soñaban conque se produzca un encuentro; querían que en Europa se enteraran que ellos existían, y que tenían un saber hacer de competencia mundial. Paulatinamente se fueron acercando, ya que el tamaño y complejidad de los trabajos que les encargaban iba en aumento. Pedidos de la industria publicitaria, de la arquitectura, y del mundo de las exhibiciones le fueron agregando exigencia y diseño de ingeniería; ya no eran clientes ferromodelistas que pedían dioramas para sus colecciones, su perfil se profesionalizó.

En Nueva York, la familia Martínez instaló en 2017 una maravilla tecnológica que concentraba todos sus conocimientos en una sola maqueta de 110 metros cuadrados, construida en solo diez meses. En Times Square se emplaza esta maqueta temática que incluye las cataratas del Iguazú y el Canal de Panamá (con agua y exclusas), la cual fue oportunamente visitada por los hermanos Braun. Solo verla disparó esta loca idea de ampliar Wunderland. La llave la tenían estos argentinos. El encuentro se produjo. Inició el Big Bang.

Los vehículos

¿Querés que hablemos de autos? Por ahora no hay mucho para decir pero ustedes, lectores de Autoblog, saben perfectamente cual es la fauna automotriz que habita en Río de Janeiro. Habrá que trabajar mucho, ya que los productores europeos que fabrican coches en China se manejan con los estándares de productos mundiales, Mercosur no existe, o tiene escasísima relevancia. Así que pronto veremos cómo esos autos, motos, camiones y buses se integran y ruedan por la cidade maravilhosa. Una característica singular de los universos Wunderland es que son lugares vivos, y el símbolo más categórico de esa vida es el movimiento. Los vehículos son protagonistas, así que esto no ha hecho más que arrancar. En próximas visitas que hagamos a la fábrica de ilusiones de Pilar, podremos actualizarnos sobre cuáles serán los coches y demás transportes que integrarán este micromundo.

Hacé tu lista, y decinos qué autos deberían estar en esta foto 3D de una ciudad impresionante.

C.A.P.
Más info: www.miniatur-wunderland.com

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En este taller de Pilar se construye Sudamérica en miniatura
Postal de antaño con el bondinho, el acueducto y la catedral.

En este taller de Pilar se construye Sudamérica en miniatura
Nissan Leaf taxi, en Rio de Janeiro.

En este taller de Pilar se construye Sudamérica en miniatura
Ricardo Martínez, con parte de su colección de vagones. Hay por todos lados y en todos los tamaños.

En este taller de Pilar se construye Sudamérica en miniatura
Jorge Martínez, el amable anfitrión para la recorrida de Autoblog.

En este taller de Pilar se construye Sudamérica en miniatura
Planos y fotos para documentar.

En este taller de Pilar se construye Sudamérica en miniatura
Planteo edilicio y lumínico para un conjunto de edificios de Copacabana.

En este taller de Pilar se construye Sudamérica en miniatura
Arcos Lapa, acueducto del siglo XVIII y vía del bondinho.

En este taller de Pilar se construye Sudamérica en miniatura
Debajo de la superficie sigue la magia, ya que existen mecanismos de guía muy precisos para los recorridos vehiculares

En este taller de Pilar se construye Sudamérica en miniatura
Las veredas y empedrados tienen relieve, por lo que su interacción con la luz dará brillos y texturas caracterísitcas.

En este taller de Pilar se construye Sudamérica en miniatura
Árboles y plantas, hay por todos lados. Listos y en espera para ser implantados

En este taller de Pilar se construye Sudamérica en miniatura
Desarmaderos y chatarra, producidos por la magia de la matricería en silicona.

En este taller de Pilar se construye Sudamérica en miniatura
Autoblog en Río de Janeiro. Versión Pilar, provincia de Buenos Aires.

En este taller de Pilar se construye Sudamérica en miniatura
Otro de los hermanos Martínez, Ricardo, junto a la Estación Central de Río de Janeiro. Encima se aprecia otra de sus obras, la nave espacial Nostromo.

En este taller de Pilar se construye Sudamérica en miniatura
Procesadora y puerto de caña de azucar, una de las obras cumbre de la familia Martínez, United Scale Arts.

En este taller de Pilar se construye Sudamérica en miniatura
Santa Teresa albergaba palacios y mansiones del Rio de principios del siglo XX.

En este taller de Pilar se construye Sudamérica en miniatura
Museo de arte moderno de Niteroi, otra obra singular de Oscar Niemeyer.

En este taller de Pilar se construye Sudamérica en miniatura
Mesa de producción con un palacete escala H0. En las entradas tienen otra escala, para permitir que las figuras humanas interactúen. Ilusión óptica.

En este taller de Pilar se construye Sudamérica en miniatura
Mazos de cables en las entrañas de los edificios permiten llevar corriente a las diferentes lámparas. Luces con diferentes temperaturas de color. Realismo carioca.

En este taller de Pilar se construye Sudamérica en miniatura
Los bloques de los hoteles de Río forman parte de la postal y contrastes de la cidade maravilhosa.

En este taller de Pilar se construye Sudamérica en miniatura
Habrá autos, muchos autos. De todas las épocas y en todos los estados. Andando o en cementerios.

En este taller de Pilar se construye Sudamérica en miniatura
Gigantesca catedral metropolitana, puede albergar a 200 mil personas de pie.

En este taller de Pilar se construye Sudamérica en miniatura
Figuras humanas festejan carnaval en cercanía de una fiesta narco. Algunos vehículos ya se empiezan a ver.

En este taller de Pilar se construye Sudamérica en miniatura
El interior de la casa muestra singularidades del comportamiento humano. Río vive.

En este taller de Pilar se construye Sudamérica en miniatura
El Cristo Redentor mira hacia Copacabana.

En este taller de Pilar se construye Sudamérica en miniatura
El Copacabana Palace, casi listo, y al fondo un autobus GM que esta siendo preparado para integrar las vidrieras de una conocida marca de ropa.

En este taller de Pilar se construye Sudamérica en miniatura
El nivel de detalle y envejecimiento por el tiempo es notable.

En este taller de Pilar se construye Sudamérica en miniatura
El proceso de pintura lleva una etapa de plenos, y luego cada casa y escenario reciben envejecimiento y características propias.

En este taller de Pilar se construye Sudamérica en miniatura
En las favelas y barriadas pobres se puede detectar un aire a nuestras villas. Parentesco edilicio Mercosur.

En este taller de Pilar se construye Sudamérica en miniatura
En nivel de detalle asombró a los alemanes por su calidad y velocidad productiva.

En este taller de Pilar se construye Sudamérica en miniatura
Escaleras Selarón, una intervención de un artista chileno, con azulejos que decoran todo el desarrollo ascendente. Otra atracción del bohemio barrio de Santa Teresa.

En este taller de Pilar se construye Sudamérica en miniatura
Conexiones y pruebas para los circuitos de iluminación.

En este taller de Pilar se construye Sudamérica en miniatura
Gerrit y Frederik Braun son empujados sobre un vagón playo, en el tendido ferroviario que rodea la casa taller de los Martínez. Diversión asegurada.

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VIDEO: Miniatur Wunderland - ¿Cómo construir Sudamérica?

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