La aventura duró solo dos años. Mercedes-Benz dejará de fabricar la Clase X en España -único país donde llegó a producirse, tras la cancelación en la Argentina- y de esta manera llega a su fin el proyecto de la marca alemana de competir en el segmento de las pick-ups medianas. Será un caso de estudio acerca de todo lo que no debe hacer una marca del calibre de Daimler.

Mercedes-Benz tenía todo dentro de su compañía para crear su propia pick-up, pero decidió fabricarla sobre la base de la Nissan Frontier, para ahorrar costos de desarrollo. Fue un acuerdo surgido en los tiempos de Dieter Zetsche (CEO de Daimler, hoy jubilado) y Carlos Ghosn (CEO de Renault-Nissan-Mitsubishi, hoy fugitivo de la Justicia japonesa).

La Clase X se iba a fabricar en la planta cordobesa de Santa Isabel a fines de 2018, pero Mercedes-Benz y Nissan nunca se pusieron de acuerdo con el costo de producción: “La Clase X nos iba a costar 26 mil dólares, pero Nissan la aumentó de pronto a 35 mil y nunca dijeron por qué”, denunciaron desde la marca alemana (ver nota). “Ahora hay un competidor menos”, bromearon desde la firma japonesa (ver nota).

El diario español La Vanguardia publicó hoy que la Clase X ahora también dejará de producirse en Barcelona. La planta de Nissan en la Zona Franca de Cataluña era la única que la fabricaba para abastecer a todo el mundo. Desde ahí se enviaba a buena parte de Europa, además de Sudáfrica y Chile, entre otros mercados.

La decisión de poner el foco en Europa, un mercado que no es muy adepto a las pick-ups, llevó a un resultado previsible: las ventas nunca alcanzaron las expectativas de Daimler. A eso se sumaron problemas de calidad, con recalls para la Clase X donde Mercedes-Benz acusó a Nissan.

Incluso la versión X350d V6 quedó fuera de las actuales normas de emisiones contaminantes europeas. Mercedes-Benz ya ordenó a Nissan destruir casi 200 unidades de la Clase X, ya que ni siquiera podrán ser colocadas en el mercado.

El escándalo de la Clase X tuvo incluso algunos episodios insólitos, con clientes estafados en la Argentina que denunciaron la venta de planes de ahorros falsos. “Me vendieron un concept car”, se quejó uno de los damnificados (leer nota).

En octubre de 2017, Autoblog viajó a Chile para probar la entonces nueva Clase X. En ese momento, pocos imaginaban que se convertiría en uno de los mayores fracasos en la historia reciente de Mercedes-Benz (leer crítica).

***

Nota del diario La Vanguardia Mercedes agrava la crisis de Nissan en la Zona Franca

Por Dolors Álvarez

Nuevo golpe para la planta de Nissan en la Zona Franca. Mercedes ha decidido dejar de fabricar aquí su pick- up X-Class, lo que representa un recorte cercano al 15% del volumen de producción de la factoría, que ya funciona a menos del 30% de su capacidad, según explicaron fuentes sindicales. Fuentes de la empresa, consultadas por este diario, rechazaron hacer comentarios ante una medida que calificaron de “rumores”.

Gianluca de Ficchy, presidente de Nissan Europe, se ha reunido esta mañana con los representantes sindicales. De Ficchy ha decidido desplazarse a Barcelona para comunicarles personalmente la ruptura con Mercedes, debido a la trascendencia de una medida de la que aún no se conoce su posible impacto sobre el empleo en una plantilla que acaba de asumir un recorte de 600 empleos. Además de pedir explicaciones sobre las consecuencias laborales, los sindicatos han demandado a De Ficchy alguna concreción sobre posibles inversiones para la continuidad de la planta.

El presidente europeo de la compañía comunicará hoy la medida a los sindicatos

Nissan fabricó el año pasado 8.000 pick-ups de la X-Class de Mercedes. Es una de las tres versiones de la ranchera que se fabrica en la Zona Franca, que se comercializa además bajo los nombres de Nissan Navara y Renault Alaskan. Entre las tres marcas sumaron el año pasado 38.000 unidades de pick-up .

La ranchera –sumadas las tres marcas– es en estos momentos el gran pilar de la factoría, que terminó el año pasado con un volumen de fabricación de unas 55.000 unidades cuando su capacidad teórica alcanza las 200.000. Es la única línea de la factoría que de momento trabaja con dos turnos.

La otra línea fabrica la furgoneta eléctrica e-NV200, que en el 2019 aportó unas 13.100 unidades, un 120% más que en el año precedente, y que este mes de enero ha aumentado su ritmo de producción en un 25%. Sin embargo, el volumen que representa es todavía muy pequeño para sostener una factoría con 3.000 trabajadores.

El expresidente de Nissan y ahora polémico Carlos Ghosn llegó en el 2015 a un acuerdo con el grupo Daimler para la fabricación en Barcelona de una versión de la pick-up Navara para la marca Mercedes. El modelo levantó entonces enormes expectativas, incluso se amplió la plantilla, pero las ventas se han quedado muy lejos de lo esperado. Las 8.000 unidades de la X-Class fabricadas en el 2019 representan un descenso del 60% respecto a las 20.000 del ejercicio anterior.

En cualquier caso, el contrato con Mercedes tiene todavía unos años de vigencia, por lo que se espera que la empresa alemana pague alguna compensación económica a Nissan por su ruptura anticipada.

La baja utilización de la planta, junto con los costes del recorte de plantilla, ha colocado a Nissan Motor Ibérica en una situación de fuertes pérdidas: 247 millones de euros en el ejercicio cerrado en marzo del 2019, según los datos del Registro Mercantil. Una cifra que contrasta con los beneficios que, aunque modestos, se habían conseguido en los tres años precedentes (25 millones en el año anterior). La cifra de negocio de la compañía, que incluye también a las plantas de Ávila y de Cantabria, se situó en 2.609 millones de euros

El X-Class de Mercedes es el cuarto modelo que deja de fabricar la planta de la Zona Franca en el último año y medio, después del turismo Pulsar, la furgoneta de pasajeros Evalia y la furgoneta de combustión diésel NV200.

Al igual que otros grandes grupos del sector, Daimler se encuentra inmerso en un plan de reducción de costes, que prevé el recorte de hasta 10.000 empleos en tres años, para hacer frente a la transición tecnológica, con las nuevas exigencias de reducción de emisiones y la extensión del vehículo eléctrico.

El próximo 11 de febrero dará a conocer los resultados del último ejercicio, pero ya ha adelantado que el beneficio operativo sufrió una caída cercana al 50%, hasta situarse en 5.600 millones de euros. En esta cifra no están incluidos gastos extraordinarios relacionados con diferentes procesos judiciales y sanciones de algunos gobiernos por las emisiones de los vehículos diésel de Mercedes-Benz.

Daimler, que cuenta con unos 300.000 empleados en todo el mundo y en España tiene planta en Vitoria, se propone reducir los costes de personal en 1.400 millones hasta finales del 2022.

***

Renault:
La tercera en discordia. Renault Argentina anunció este mes que el Proyecto Alaskan está "más vivo que nunca" (leer nota).

Enviá tu noticia a novedades@motor1.com