Los autos fabricados por los socios del Mercosur circulan hoy entre los países miembros sin aranceles aduaneros. Apenas están regulados por un Flex, una tasa de intercambio para evitar que un país inunde a otros con sus vehículos. Sin embargo, los autos fabricados fuera del Mercosur (con excepción de los producidos por México), deben pagar el tributo más alto permitido por la Organización Mundial de Comercio: 35%.

Esa barrera del 35% es la que permitió a las fábricas radicadas en la región tener un dominio absoluto del mercado interno de Argentina y Brasil. Sin embargo, eso podría cambiar de manera drástica en el corto plazo.

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, anunció que planteará en la próxima reunión de socios del Mercosur una mayor apertura económica a todos los mercados. En el caso de los autos, Bolsonaro propone que el arancel aduanero baje del 35% actual a sólo el 12%. La reducción sería aún más marcada en el caso de los autobuses de pasajeros: caerían del 35% a apenas el 4%.

No es todo. Bolsonaro también quiere reducir los aranceles para insumos claves del sector automotor: acero (bajar del 12% actual al 4%), plásticos (del 11% al 5%) y máquinas industriales (del 12% al 4%).

El equipo de Bolsonaro solicitó una reunión urgente de los presidentes del Mercosur, con una fecha que generó suspicacia. Propuso celebrarla el 4 de diciembre, justo seis días antes de un posible cambio de Gobierno en la Argentina.

El plan del Gobierno brasileño es lograr una mayor apertura económica. Como contrapartida, obligaría a la industria automotriz regional (incluyendo a las autopartistas) a mejorar su competitividad ante la drástica reducción de protecciones arancelarias.

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Nota del diario Clarín Brasil busca acelerar la apertura y propone bajar aranceles al Mercosur

Por Guido Nejamkis

Brasil quiere acelerar la apertura económica del Mercosur, para lo que presentó a sus socios en el bloque una propuesta para ejecutar un recorte drástico de los aranceles aplicados a la importación de bienes industriales. El plan de apertura económica elaborado en Brasilia aspira a un plazo de ejecución de cuatro años y contempla una fuerte disminución en la protección de productos considerados sensibles, como siderúrgicos, autos, textiles y calzados, rebajando el Arancel Externo Común (AEC) promedio del Mercosur a 6,4% desde su actual nivel de 13,6%.

La intención había sido adelantada a Clarín en agosto por el viceministro de Economía para Comercio Exterior y Asuntos Internacionales de Brasil, Marcos Troyjo, quien en una entrevista con este diario aseguró que el gobierno trabajaba en un plan de reducción del nivel de protección arancelaria desde el actual 14% a un promedio de 5% o 6%. El funcionario, mano derecha del ministro de Economía Paulo Guedes para los temas de comercio internacional e integración, dijo que el país, también, diseñaría un cronograma y una metodología para efectuar los cortes, parte de un plan de apertura económica del gobierno de Jair Bolsonaro. Eso sí, aclaran que sería sólo un punto de partida para debatir entre los socios.

El plan contempla reducir aranceles para autos importados desde fuera del Mercosur a 12% desde el actual 35%. La misma rebaja se plantea para los productos textiles y de vestuario.

Aranceles de importación para productos siderúrgicos como laminados de acero en caliente pasarían a 4% desde 12%, mientras que los aplicados a las compras de autobuses fuera del Mercosur caerían a 4% desde 35%. En tanto, petroquímicos como polipropileno verían su nivel de protección reducido a 4% desde 14%.

La reducción de aranceles para calzados, en tanto, iría a 12% desde 31,8%; para equipos médico-hospitalarios, a 3,8% desde 11,2%; muebles, a 8,8% desde 17,6%; plásticos, a 4,8% desde 10,8%; otros productos siderúrgicos a 3,7% desde 10,4%; y para máquinas, materiales y aparatos eléctricos, a 4,2% desde 12%. La propuesta brasileña fue llevada por Brasil al “Grupo Ad Hoc para Analizar la Consistencia Dispersión del AEC”, del Mercosur, en el que se espera avanzar en el trabajo de modernizar la estructura arancelaria del bloque, disminuyendo el nivel de protección.

El gobierno de Bolsonaro espera avanzar en las discusiones con sus socios en la próxima cumbre de presidentes del Mercosur, para la cual se fijó una fecha inusual. Habitualmente celebrada a mediados de diciembre, la reunión semestral del bloque se realizará los días 4 y 5 de diciembre, pocos días antes de un eventual cambio de gobierno en Argentina.

La fecha de la cumbre que se realizará en el SPA del Vino, un resort ubicado en el Valle de los Viñedos, en la localidad de Bento Goncalves, del estado de Río Grande do Sul, permitirá que las discusiones para una baja arancelaria se inicien con el gobierno de Mauricio Macri, aunque los funcionarios brasileños saben que, por tratarse de un asunto sensible, deberán tener en cuenta las necesidades de cada país y necesariamente se extenderán a la nueva administración argentina, cualquiera sea su orientación.

Además, recuerdan, ninguna negociación podrá avanzar sin consultas al sector productivo.

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