En el Salón de Frankfurt de 1995, Volkswagen presentó los primeros cuatro Golf Harlequin. Eran cuatro ejemplares de exhibición, basados en la tercera generación del hatchback para el Segmento C (compacto). Se caracterizaban por sus carrocerías con paneles pintados en cuatro colores diferentes: rojo, amarillo, azul y verde.

Nació como una curiosidad para esa exposición, pero -debido al interés del público- se decidió fabricar en México una serie limitada de 60 unidades. No alcanzaron: al poco tiempo se fabricaron 214 más. Y se convirtió en un objeto de culto irónico. El Golf Harlequin tuvo derivados en otros modelos de la marca, como el Polo Harlequin producido en Alemania y el Gol Top fabricado en Brasil.

El proceso de producción de los Harlequin era tan simpático como artesanal. Se fabricaban unidades convencionales en cuatro colores sólidos: Rojo Tornado, Amarillo Ginster, Azul Chagall y Verde Pistachio.

La diversión comenzaba al salir de la línea de producción. Se reunían los autos designados en un playón y se procedía al desmontaje de los paneles en forma manual. Se mezclaban los diferentes colores y se volvían a ensamblar. La combinación no se hacía al azar: había cuatro patrones a seguir, para evitar que dos paneles de un mismo color quedaran pegados, arruinando el efecto payasesco.

Todos los Golf Harlequin tenían interiores en color gris y, aunque suene extraño, en la documentación del vehículo se mencionaba un solo color de carrocería: el correspondiente al techo y el parante trasero (Pilar C), que eran los únicos paneles fijos.

Los Golf Harlequin mexicanos se vendieron entre 1996 y 1997 en los mercados de Europa, Estados Unidos, Canadá y México. Tenían un costo extra de 150 dólares con respecto a un Golf convencional. Había versiones nafteras y diesel.

En la provincia de Salta ahora salió a la venta una réplica del Golf Harlequin. Se trata de un ploteo casero, realizado sobre la base de un Golf diesel. La unidad tiene patente nueva porque se trata de una repatriación (ver cómo se hace el trámite). El dueño pide 85 mil pesos (por más que a la publicación le falten tres ceros). Eso sí: el auto tiene varios "detalles".

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Salta: se vende una réplica del VW Golf Harlequin
La réplica del VW Golf Harlequin, vendida en Salta.

Salta: se vende una réplica del VW Golf Harlequin
Es una repatriación ploteada, con motor diesel.

Salta: se vende una réplica del VW Golf Harlequin
El aviso de venta en Facebook es honesto: tiene "detalles".

Salta: se vende una réplica del VW Golf Harlequin
Foto de catálogo del Golf Harlequin original. Había cuatro combinaciones de colores posibles.

Salta: se vende una réplica del VW Golf Harlequin
Foto de catálogo del Polo Harlequin.

Salta: se vende una réplica del VW Golf Harlequin
Y las cuatro combinaciones posibles de colores.

Salta: se vende una réplica del VW Golf Harlequin
La variante Mercosur. El Gol Top brasileño de 1996. VW Argentina lo vendía bajo el lema: "Una maza".

 

 

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