Texto: Carlos Alfredo Pereyra (Profesor de Diseño, Tecnología y Ergonomía)
Fotos y video: Freddycam

Como es tradición desde hace diez años para esta época, por gentileza de Autoblog publicamos la entrega final de Tecnología IV, la materia de la carrera de Diseño Industrial en FADU UBA, donde soy Profesor Adjunto Regular.

Variado y amplio ha sido el espectro de proyectos que se han presentado. Treinta equipos han iniciado el curso a principios de año, y veintiocho han concluido exitosamente (unos 170 alumnos).

Han sido tantos que al video que acompaña a esta crónica lo hemos editado dividido en tres grupos de proyectos. Este año las temáticas abarcaron: máquinas y sistemas dedicados a procesar alimentos y bebidas; otro grupo fue el de los sistemas de rehabilitación y dispositivos dedicados a la salud; y en un tercer conjunto se han agrupado los proyectos destinados a producción industrial y soluciones de transporte.

El equipo docente se incrementó en número, hemos incorporado a nueva gente y también hemos rotado a nuestros colaboradores que ya estaban prestando su talento en los niveles iniciales de nuestra materia. El equipo del Ing. Louzau se ha puesto un nuevo desafío por delante, y lo ha enfrentado como mejor sabe: trabajando.

Desde que elegimos mostrarle a la sociedad qué es lo que hacemos en la universidad pública hemos recibido numerosas muestras de apoyo y señales que transitamos por la senda correcta; algunos de nuestros ex alumnos prosiguieron el desarrollo de sus proyectos, también han conseguido que ciertas empresas y entidades se interesen; otros han emprendido exitosas carreras profesionales, en tanto que algunos han conseguido premios y distinciones en certámenes de diseño y tecnología, tanto en el ámbito local, como internacional. La búsqueda por el perfeccionamiento es permanente y los buenos resultados no tardan en aparecer. Nuestra premisa es que todos los proyectos alcancen un nivel de competitividad y viabilidad técnica/industrial, sintetizando en su resultado la calidad de formación que se logra hoy en día en nuestra casa de estudios. Nuestra entrega final y la muestra que hacemos se ha vuelto un referente para otras casas de estudio de carreras proyectuales, tanto en nuestro país como en la región, y más allá.

En Argentina, el rol laboral de un diseñador industrial en cuanto a incumbencias suele ponerse en un pie de igualdad con el de los ingenieros de desarrollo (no es así en los honorarios profesionales, pero esa es otra historia). Nuestra vertiente proyectual se nutre de diversas fuentes, incluidas las materias humanísticas y artísticas, además de las técnicas, con lo cual el combo interdisciplinario ya se da desde la cuna profesional. Esto por si solo constituye una ventaja a la hora de contratar un diseñador industrial.

Cuando nuestros estudiantes llegan a la fase de desarrollo y producción de prototipos, lo que se alcanza es una plenitud en la formación de los futuros profesionales. El proyecto no se queda en un trabajo teórico, o en una simulación hecha en un software, o en una maqueta; es todo eso sumado, y mucho más. Hay que prefigurar con herramientas proyectuales, hay que definir y elegir materiales, comprender su lenguaje, su comportamiento, y se los debe enviar a procesar gestionando documentación técnica y proveedores. También hay que administrar el tiempo y los recursos de financiamiento, algo por lo que siempre somos criticados. Nuestra respuesta es siempre la misma: no obligamos a nadie a hacer cosas caras. En los casi trescientos proyectos que se han hecho en estos once años hemos visto prototipos de un costo relativamente bajo y otros más onerosos; pero tener bolsillo profundo no te hace aprobar la materia. Aquí reconocemos el trabajo y el buen uso de los recursos como las principales virtudes a la hora de calificar. Nuestras premisas siguen siendo académicas; que luzcan bien y que estimulen el deseo irrefrenable por querer adquirirlos o usarlos habla bien de cada proyecto; pero lo más importante es lo que no se ve: la génesis intelectual y el carácter que ese posible producto tiene para ser producido o replicado industrialmente.

Por eso uno sigue involucrado en la formación profesional, porque siempre hay desafío, porque enseguida se ven los resultados; porque la gratitud de estos jóvenes retorna de muchas maneras; y especialmente porque Argentina los necesita. Algunos nos acompañan en las aulas como ayudantes docentes, otros nos invitan a ver sus primeros logros, y otros vuelven a nuestra facultad consagrados con una trayectoria brillante.

Una las mayores satisfacciones que me reservo, ya con casi treinta años de profesor, son aquellos saludos y agradecimientos que me recuerdan algo que dije o hice, que ha dejado cierta marca en mis alumnos. Es la gratitud y la certeza de que uno ha hecho lo correcto, y eso te hace dormir muy tranquilo.

Hasta el año que viene.

C.A.P.
http://tecnolouzau-2018.blogspot.com/

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De la Idea al Prototipo 2018: los estudiantes de la UBA presentaron sus trabajos
Proyecto Darwin, la evolución en motores inwheel, con batería desmontable.

Darwin es un asistente de pedaleo.

De la Idea al Prototipo 2018: los estudiantes de la UBA presentaron sus trabajos
Borea, enfría tu bebida en instantes.

De la Idea al Prototipo 2018: los estudiantes de la UBA presentaron sus trabajos
Borea baja a cero el stock de latas en heladera.

De la Idea al Prototipo 2018: los estudiantes de la UBA presentaron sus trabajos
El equipo de Borea.

De la Idea al Prototipo 2018: los estudiantes de la UBA presentaron sus trabajos
Proyecto Curva, madera contrachapada curvada de forma productiva.

De la Idea al Prototipo 2018: los estudiantes de la UBA presentaron sus trabajos
Curva, para darle a la madera forma permanente, vía control numérico.

De la Idea al Prototipo 2018: los estudiantes de la UBA presentaron sus trabajos
Dory, suministro temporizado de dosis en píldoras.

De la Idea al Prototipo 2018: los estudiantes de la UBA presentaron sus trabajos
El equipo de Dory.

De la Idea al Prototipo 2018: los estudiantes de la UBA presentaron sus trabajos
Proyecto H2GO, un bebedero de uso semipúblico que dispone de agua fría o caliente.

De la Idea al Prototipo 2018: los estudiantes de la UBA presentaron sus trabajos
H2GO, agua a demanda.

De la Idea al Prototipo 2018: los estudiantes de la UBA presentaron sus trabajos
Proyecto Braillear es un sistema didáctico y de escritura Braille.

De la Idea al Prototipo 2018: los estudiantes de la UBA presentaron sus trabajos
Proyecto Cuenca, produce envases comestibles.

De la Idea al Prototipo 2018: los estudiantes de la UBA presentaron sus trabajos
Proyecto Pinquela, un pinta-paredes automático.

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VIDEO: De la Idea al Prototipo 2018

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