Desde Lima (Perú) – Primero fue el Launch Control (ver nota), después fue el turno del Slalom y el Handling (ver nota). Al mediodía llegó a la hora del almuerzo. Y, entonces sí: la prueba Off-Road.

A pocos metros del autódromo La Chutana hay una gran cantidad de médanos que son mezcla entre arena y tierra. No son excesivamente altos, pero sí lo suficiente como para complicarle la vida a cualquier vehículo. La gente de Porsche Experience diagramó un circuito para que los participantes del Porsche World Roadshow pudiéramos probar tres versiones de la Cayenne: V6, S y Turbo.

Primero me puse al volante de la S, buscando “degustar” el término medio de la gama. Con 440 HP bajo el capot emprendí el recorrido. Al llegar a la parte de off road duro, el instructor se encargó de setear, una por una, la electrónica de las Cayenne. Suspensiones en modo Off-road (24 cm de despeje) y tracción en modo Sand - la primera parte la haríamos sobre piso mayormente arenoso-. Los neumáticos son los de serie y con la presión de uso en autopista. No era necesario modificar nada más.

Encaramos la primera parte, con mucha arena suelta y la indicación de no ir siempre a más de 15 km/h, para evitar encajarnos. Las cuatro ruedas de la Cayenne avanzan con algunas patinadas intermedias, pero sin dejar de empujar. Las Michelin que calza de serie son para asfalto y la arena se divierte con ellas. Pasamos sin mayores zozobras, pero me acuerdo de Jacinto Campos y su nota sobre los neumáticos que traen de fábrica las pickups 4x4 (leer completa).

Ahora la arena se convierte en piedras, de diferentes tamaños y filos. Hay que ir más despacio, mirando bien dónde pisamos. Afuera hace unos 27 grados. Adentro, con mi colega Pablo venimos con 19 grados, la ventilación de los asientos encendida y escuchando oldies de rock and roll, que nos pasa una radio limeña. Costó, pero encontramos una FM que no pasara cumbia-bachata-reggaetón.

Llegamos al primer circuito. Primero será una trepada de unos 35 grados. Nuestro instructor nos pide que, a mitad de la subida, paremos y soltemos el freno para probar la ayuda en pendiente. Automáticamente, la Cayenne se queda clavada ahí, donde dejamos de acelerar. Sólo se moverá cuando toquemos el acelerador.

Seguimos subiendo, hacemos cima y es hora de bajar y probar otro “chiche”, el Porsche Hill Control (PHC). Se trata de un sistema que mantiene la velocidad de bajada según nuestro preseteo. Se puede ajustar entre los 3 y los 30 km/h y se desactivará sólo si presionamos el freno o el acelerador. Nuestro instructor lo regula a 4 km/h y empezamos a bajar. En cuanto estamos con las cuatro ruedas sobre la pendiente, dejamos de tocar los pedales. Sólo movemos el volante. El PHC hace el resto, llegando abajo sin inconvenientes.

El segundo circuito es un poco más áspero. Pasamos las suspensiones a modo Gravel y nos preparamos para una trepada veloz. Hay que subir una cuesta con mucha piedra suelta, bastante inclinada. La orden es: o la encaran a 20/25 km/h o no van a subir, al menos con este dibujo de neumáticos.

Soy un alumno obediente y “le entro” a 25 km/h. La Cayenne se acomoda y trepa como si fuera asfalto, apenas se siente un pequeño derrape. Estoy arriba, ahora hay que bajar una pendiente de unos 40 grados y con muchísima piedra suelta. Esto se va a poner patinoso.

El instructor nos ayuda a setear el PHC en 7 km/h y nos avisa que es posible que lleguemos al final con un poco más de esa velocidad. Bajamos a puro volante, tratando de mantener la carrocería derecha, ya que las piedras se encargan de hacer patinar a los neumáticos traseros. El PHC y el PSM ayudan (y mucho) a mantener el control. También la muñeca del piloto, pero nadie me cree esa parte.

Llegamos perfecto a la base y quiero hacerlo de nuevo, pero mi coequiper me mira con cara de “ahora me toca a mí”. Le cedo el asiento para ir a sacar fotos.

Es hora de volver al zona del Hospitality del autódromo. Las Cayenne están intactas, pero llenas de polvo. Nosotros, escuchando un poco de Led Zepellin y con el aire en 20 grados.

Se viene el gran cierre del evento. Ampliaremos.

Orly Cristófalo

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Porsche World Roadshow: Off-Road
Llegó el momento del off-road.

Porsche World Roadshow: Off-Road
El circuito de montañas se puede recorrer con las Cayenne V6, S y Turbo.

Porsche World Roadshow: Off-Road
Es una combinación de arena y ripio, bastante deslizantes.

Porsche World Roadshow: Off-Road
Sobre todo para estos Porsche con neumáticos de asfalto y muchos caballos.

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Todo lo que sube.

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Puede patinar.

Porsche World Roadshow: Off-Road
Pero, al final, siempre tiene que bajar.

Porsche World Roadshow: Off-Road
Cayenne: un vehículo de lujo y altísimas prestaciones, que también se anima a transitar fuera del asfalto.

Porsche World Roadshow: Off-Road
No es el vehículo off-road más extremo. Pero es el más off-road de los Porsche.

Porsche World Roadshow: Off-Road
La Cayenne, ¿es enorme o chiquita? Todo es una cuestión de perspectivas.

Porsche World Roadshow: Off-Road
Se viene el final del Porsche World Roadshow en Lima. Ampliaremos.

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