Desde Lima (Perú) – Autoblog participó del Porsche World Roadshow 2018, que se realizó la semana pasada en Perú. Una prueba de manejo con la gama completa de Porsche, para que los clientes de la marca y la prensa realicen un recorrido completo por los productos de Stuttgart. La primera nota se publicó acá. Ahora, pasemos a la acción.

Me tocó el Grupo Azul. Nuestro instructor se llama Wim. Es un brasileño que vive en Holanda y es hincha del Real Madrid. Ah, también habla muy buen castellano.

La actividad del handling se divide en dos: Slalom y prueba del Launch Control. Piden voluntarios para comenzar con la prueba de aceleración en un Porsche 911 Turbo S, de color amarillo, y me ofrezco primero, para demostrar que vine a trabajar. Está bien, ya sé que no parece trabajo, pero les juro que lo es.

Primero me subo como acompañante. Wim, el instructor, me da la bienvenida mientras me acomodo en la butaca y me pongo el cinturón. Me explica cómo vamos a hacer la prueba: una primera pasada sin Launch Control, a pura sensibilidad en el pie derecho. Activa el modo Sport, y acelera a fondo.

El Turbo S sale despedido hacia adelante, 580HP nos empujan desde la espalda, literalmente hablando. Apenas se escuchó un chillido de los neumáticos: la tracción integral y la electrónica están haciendo su trabajo, se ruega no molestar.

En menos de 40 metros habremos alcanzado los 100 km/h y en 70 llegamos a los conos donde hay que frenar a fondo. La sensación es que la fuerza G del frenado es casi tan intensa como la del arranque. Los discos y pastillas de cerámica tienen un poder tremendo. Son cálipers de aluminio con seis pistones cada uno adelante y cuatro los traseros, “agarrando” a discos de compuesto cerámico de 410 mm de diámetro adelante y 390 atrás.

Hora de volver al punto de partida. Wim conecta el Launch Control. Y explica: volante derecho, pisar el freno con el pie izquierdo, acelerador a fondo con el pie derecho y soltar… el freno. El latigazo es tremendo y mi cuello lo siente porque estaba mirando para cualquier lado cuando salimos. Antes de que termine de decir “¡wow!” ya estábamos frenando.

El Porsche 911 Turbo S, con Launch Control activado, necesita 2,9 segundos para llegar de 0 a 100km/h. Ustedes tardaron más en leer esa oración.

Regresamos y es mi turno de ponerme al volante. Me acomodo, ajusto el espejo retrovisor (como si fuera a mirar para atrás, ja!), y procedo a la primera acelerada sin Launch Control. La sensación es genial, no puedo dejar de sonreír. El petrolhead que llevo adentro se apoderó de mí. Esa adrenalina de descargar todo y que el auto responda es única. Llego a los conos y freno. Es hora de volver. Quiero más. Se viene el Launch Control.

Una vez en posición, piso el freno con el izquierdo, el acelerador a fondo con el derecho y me quedo un par de segundos así. El motor y la electrónica me están esperando y pueden seguir así todo el tiempo que quiera. No hay límite de uso del Launch Control. Siempre está disponible. Largo el freno y… ¡felicidad, ven a mí!

El volante hay que tenerlo firme, pero no se descontrola ni intenta descontrolarse jamás. Todo está a cargo del PSM (Porsche Stability Management) o, como lo bautizaron los instructores de Porsche: “Please, Save Me”.

Después de frenar tengo que pasar la prueba más dura: volver y bajarme del 911 Turbo S. Un pedacito mío se va con él. Pero me espera más.

Orly Cristófalo

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Porsche World Road Show: Launch Control
Una recta en el circuito de La Chutana (Lima, Perú) es el escenario de la prueba del Launch Control.

Porsche World Road Show: Launch Control
El protagonista: el 911 Turbo S con 580 caballos y tracción integral.

Porsche World Road Show: Launch Control
La estrella: el Launch Control que permite acelerarlo de 0 a 100 km/h en sólo 2,9 segundos (y casi sin que patinen los neumáticos).

Porsche World Road Show: Launch Control
Todo ocurre muy rápido. Queremos más. Ampliaremos.

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