El ejecutivo de origen brasileño Carlos Ghosn, reconocido como la persona que logró revivir a Nissan Motor Co. y cerebro de la alianza Renault-Nissan-Mitsubishi, fue arrestado y destituido de su cargo como presidente de la automotriz japonesa debido a acusaciones de que no reportó millones de dólares en ingresos.

La compañía con sede en Yokohama, Japón, informó que una investigación interna basada en una pista descubrió que Ghosn, de 64 años, falsificó informes sobre su compensación “durante muchos años”, incluyendo otras irregularidades, como el uso personal de activos de la compañía.

"Además, se descubrieron otras numerosas malversaciones, como el uso de bienes de la empresa con fines personales", agregó confirmando una información de prensa el grupo, que propondrá al consejo de administración "destituirle de su cargo rápidamente".

La cadena japonesa NHK dice que Ghosn fue arrestado después de acercarse voluntariamente a los fiscales para ser interrogado. "La oficina del fiscal de Tokio arrestó a Ghosn bajo sospechas de violación de la Ley de Instrumentos Financieros y Cambiarios", afirmó la NHK.

Según los medios japoneses, el presidente de Nissan, que también es consejero delegado de Renault, estaba declarando ante la fiscalía de Tokio por sospechas de haber ocultado ingresos al fisco.

Las acusaciones incluyen también al director representativo de la empresa, Greg Kelly. Hiroto Saikawa, director general de Nissan, planea proponer a la junta directiva que Ghosn y Kelly sean removidos de sus puestos.

"Nissan se disculpa profundamente por causar gran preocupación a nuestros accionistas e interesados. Continuaremos nuestro trabajo para identificar nuestros problemas de gobernabilidad y cumplimiento, y para tomar las medidas apropiadas", dijo la compañía en un comunicado.

Las acusaciones son un golpe serio en un momento en que Nissan y otro miembro de la alianza, Mitsubishi Motor Co., aún están superando los escándalos en pruebas de calidad. La prensa nipona reportó el lunes que fiscales de Tokio estaban interrogando a Ghosn.

"Cost killer"

Carlos Ghosn llegó a Tokio en la primavera de 1999 para salvar a Nissan, que acababa de unirse al grupo francés Renault. Fue nombrado presidente dos años después.

Apodado "cost killer" ("asesino de costos"), transformó un grupo en plena debacle en una empresa muy rentable con una facturación anual de cerca de 100.000 millones de euros, lo que le valió una cierta veneración en el archipiélago.

En abril de 2017 pasó el testigo a su delfín, Hiroto Saikawa, aunque siguió al frente del consejo de administración para concentrarse más en la alianza con Renault y Mitsubishi Motors.

Como presidente de Nissan, cobró entre abril de 2016 y marzo de 2017 cerca de 1.100 millones de yenes (8,8 millones de euros al cambio de entonces). Ganaba también más de 7 millones de euros anuales como consejero delegado de Renault, que dirige desde 2009 (antes había sido director general desde 2005).

Carlos Ghosn preside también el consejo de administración de Mitsubishi Motors, empresa que salvó a finales de 2016 al adquirir a través de Nissan una participación del 34% en el grupo, entonces enzarzado en un escándalo de falsificación de datos.

La asociación Renault-Nissan-Mitsubishi es hoy una construcción con equilibrios complejos, constituida por empresas distintas ligadas por participaciones cruzadas no mayoritarias.

Renault posee un 43% de Nissan, que a su vez tiene un 15% de Renault y un 34% de Mitsubishi Motors. Recientemente circularon rumores de fusión.

Las acusaciones contra Carlos Ghosn, que forjó solo esta alianza, suponen un duro golpe para el trío franco-japonés que reivindica el título de primer conjunto automovilístico mundial, con 10,6 millones de vehículos vendidos el año pasado, más que Toyota o Volkswagen.

"Si está detenido, esto alterará la alianza de la que es la piedra angular", comentó antes de que la prensa informara de su arresto Satoru Takada, un analista en la consultoría TIW.

Desde Bruselas, el presidente francés Emmanuel Macron declaró que el Estado francés será "sumamente vigilante en cuanto a la estabilidad" de Renault y de la alianza con Nissan.

En la Bolsa de París, la acción Renault perdía más del 10% a mitad de sesión. La plaza japonesa ya había cerrado cuando se filtraron las primeras informaciones.

Durante estos años, ha mantenido un perfil inusualmente alto en una nación en la que los CEO extranjeros de las principales compañías japonesas son todavía relativamente escasos.

Ghosn ha aparecido en portadas de revistas vestido con kimono, prometiendo renovar la marca Nissan. Fue ampliamente elogiado en los círculos de la industria japonesa por implementar recortes de costos necesarios y la introducción de una mayor eficiencia en un momento en que Nissan necesitaba un nuevo comienzo.

El grupo Nissan-Renault-Mitsubishi se encuentra entre las alianzas automovilísticas más grandes del mundo y vende alrededor de 10 millones de vehículos al año. Antes de unirse a Renault, Ghosn trabajó para Michelin North America.

Fuentes: Agencias AP y Reuters

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