Dos mujeres fueron detenidas en la localidad bonaerense de Béccar (San Isidro), por vender Porsche de segunda mano, violando el régimen de repatriación. Las dos delincuentes, cuya identidad no trascendió, tenían una agencia de autos usados, donde la Policía incautó dos Boxster.

El régimen de repatriación permite a los argentinos que estuvieron viviendo en el exterior, que vuelvan al país importando algunos bienes con beneficios fiscales. Lo más común es traer autos. El trámite, paso a paso, se realiza de esta manera.

Sin embargo, la normativa tiene restricciones muy estrictas. Los autos no pueden cambiar de dueño durante los primeros dos años. Tampoco es posible tramitarles una cédula azul, para que lo maneje otra persona. Los límites están puestos para evitar que se genere un mercado paralelo de autos importados de segunda mano.

Es lo que quisieron hacer las dos propietarias de esta agencia de Béccar. Compraban los Boxster por 10 mil dólares en Miami (EEUU), los ingresaban a la Argentina bajo el régimen de repatriación y los vendían a 35 mil dólares, sin esperar los dos años exigidos por la norma.

Consultado por Autoblog, el importador exclusivo de Porsche para la Argentina, Nordenwagen, informó que actualmente realiza "las homologaciones correspondientes para comercialización de los vehículos 0 km tal como la ley establece".

Con respecto a la comercialización de vehículos usados, el importador hace más de tres años cuenta con el programa Porsche Approved, que ya lleva vendidas más de 200 unidades. La automotriz alemana brinda garantía de fábrica por un año, con posibilidad de renovación año tras año (leer más).

Federico Fahsbender, periodista de Infobae, publicó la crónica completa del caso. Se puede leer acá abajo.

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Dos mujeres detenidas en San Isidro: estafaban con Porsche repatriados
Los Porsche Boxster comprados en Miami por diez mil dólares se vendían en San Isidro por 35 mil dólares.

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Nota de Infobae Rápido, furioso y trucho: cómo funcionaba la maniobra para importar y vender barato un Porsche en la Argentina

Por Federico Fahsbender

El Porsche Boxster 2004, convertible y de color plateado, publicitado en Internet y puesto a la venta el mes pasado en una concesionaria sobre la Avenida del Libertador en la zona de Beccar parecía una ganga con una etiqueta de venta de un millón de pesos. Fuentes en el mercado automotor de usados apuntan que normalmente saldría cerca del doble. No es tanto, en el fondo: la versión 2013 de la línea Boxster del fabricante alemán puede superar los 110 mil dólares.

Al final, ese Porsche a la venta en Beccar no fue a ningún lado. El Departamento de Delitos Federales de la PFA lo incautó luego de una denuncia de la Aduana que recayó en el Juzgado en lo Penal Económico N°2 a cargo del doctor Pablo Yadarola, con la instrucción del secretario Fernando Stokfisz. Ese Porsche no era el único en la agencia: la Federal encontró otro Boxster similar, a precio de ganga de lujo y también flojo de papeles.

Ambos tenían patente argentina reciente, podían circular y tenían como dueñas originales mujeres de nacionalidad argentina, vecinas de la zona norte del Gran Buenos Aires que habían traído los autos usados al país, no como importadoras, sino en términos de una mudanza, una nueva radicación en el país desde el estado norteamericano de Florida.

Vender el Porsche plateado a un millón de pesos implicaba un margen de ganancia notablemente gordo: sitios como eBay publicitan ventas de usados del mismo modelo y año a apenas 9.500 dólares. Sin embargo, la venta misma era el problema, una "avivada" que disparó una causa por violación al código aduanero en el el despacho del juez Yadarola.

"Podés importar un Porsche nuevo, la marca en Argentina tiene concesionarias, los costos son muy altos", explica un investigador, "pero importar un usado es otra historia. En este caso fue bajo la modalidad de mudanza. Fijate lo que dice la resolución de la AFIP al respecto, la 3109/11."

La resolución, que regula la importación de bienes de argentinos que vuelven del exterior luego de dos años o más de residencia, establece que los autos deben estar registrados en un domicilio fijo, con un trámite de ingreso a la Argentina iniciado al menos tres meses antes de la llegada con una factura de compra o declaración de valor adjunta. Los vehículos no pueden ser vendidos, según establece la resolución, por al menos dos años después de la llegada al país. Los autos fueron puestos a la venta rápidamente tras su llegada; una de las mujeres volvió a Estados Unidos poco más de una semana después. La norma, por otra parte, permite la importación de un vehículo bajo mudanza solo una vez cada siete años.

Los costos altos con respecto a la importación de vehículos de lujo están lejos de ser un eufemismo. Hoy, Porsche Argentina todavía enfrenta fuertes impuestos. Voces cercanas a la marca aseveran que entre un 52 y un 56 por ciento del precio de venta final al público de cada auto corresponde a diversos aranceles. La homologación de un modelo es determinada por la cantidad de vehículos que se importan de ese modelo: a más autos de un modelo, menos impuestos. El Porsche Panamera Turbo, el modelo más exclusivo que ofrece la firma alemana en Argentina, con una aceleración de 0 a 100 en 3,8 segundos, cae en la lógica del porcentaje, con un precio final de 480 mil dólares.

Las ventas de la marca cayeron un 48 por ciento con respecto al primer semestre del año pasado según el más reciente informe de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina. BMW tuvo, por ejemplo, una baja mucho menor en comparación: un 16 por ciento.

El juez Yadarola y el secretario Stokfisz, por lo pronto, mantienen la imputación sobre las dueñas de los autos, que todavía no fueran indagadas. Se esperan los resultados de pericias de computadoras y teléfonos secuestrados en la concesionaria de Beccar.

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