Texto de Leonardo Valente
@LeonardoValente

Hace unos días, Toyota Argentina sorprendió con el anuncio de que antes de 2025 se ofrecerá una Hilux Hybrid en nuestro mercado (leer nota). Todavía no se conocieron las características técnicas, pero hay una tendencia cada vez más común en el segmento de las pick-ups y vehículos de lujo: la tecnología Mild-Hybrid. No es un conjunto Atkinson-eléctrico, como en el Toyota Prius, sino un formato intermedio, que está llegando a las calles más rápido que los tableros digitales.

Anotalo: en cinco años, como mucho, será casi imposible comprar un auto sin alguna características híbrida.

Esto nos lleva a formularnos preguntas y plantear algún dilema como fierreros (y también contribuyentes).

¿Qué es un Mild-Hybrid (MH)?

Como dice el título, se trata de la variante más “tibia” de la propulsión híbrida. Para que se entienda (no tan) mal y pronto: la configuración MH consiste en un “súper alternador”, que trabaja en 48 volts en vez de los típicos 12. Además de alimentar los sistemas eléctricos convencionales del vehículo (en general, vía una conversión CC-CC), también alimenta un pequeño pack de baterías (o mejor aún, capacitores), ya sea con la fuerza del motor o estableciendo un esquema de frenado regenerativo, auxiliando al sistema de frenos de fricción y actuando de manera similar a un “rebaje”.

Así se convierte en motor de arranque, de manera similar al Start&Stop, que ya está presente en muchísimos vehículos de alta gama (y fastidia a los propietarios del Chevrolet Cruze, por no poder desactivarlo). Pero, además de permitir esa operación, tiene la potencia suficiente (generalmente entre 8 y 10 Kw) para poder vencer la inercia de arranque y llevar al vehículo en modo 100% eléctrico hasta los 15/20 km/h. Obviamente, con cero emisiones directas durante ese tramo de algunos metros, y atacando el momento de mayor consumo de un vehículo.

Si te preguntás cómo se siente manejar un Mild-Hybrid, imaginate a esos intentos de arranque con el cambio puesto y el motor sin funcionar, donde el burro mueve al vehículo. Pero mucho más suave. Esto permite ahorros interesantes (no muy diferentes a los que proponemos en Exponential Motor Company), con un costo bastante contenido de implementación a los esquemas actuales.

¿Un Mild Hybrid es un híbrido de verdad?

Definitivamente, la respuesta es: ¡sí!

Si un vehículo es capaz de moverse, aunque sea unos metros, con una motorización diferente a otra (en este caso eléctrica y combustión), es un auto híbrido. Más aún si, además, lo hace sin emisiones y tiene un impacto positivo sobre el consumo. Es la razón por la cual muchos fabricantes lo vienen adoptando de manera acelerada.

Sobran los ejemplos: el más notorio, en mi humilde entender, es el caso de la nueva Ram 1500 Full Size presentada en enero durante el Salón de Detroit (ver nota).

La Ram 1500 es, en la Argentina, el paradigma local del vehículo obsceno tragador de combustible: expresión inequívoca del machismo sobre ruedas (salvo que lo uses para remolque, tarea para la cual es invencible). Resulta que la nueva generación de la Ram 1500 incorporó esta nueva tecnología Mild-Hybrid. Pero no es el único ejemplo. Los anuncios recientes de que toda la gama alta de Audi (A7, A8, Q7 y Q8) lo incorporará y, mucho más cerca, que el reciente restyling del Mercedes-Benz Clase C también cuenta con esta funcionalidad como estándar, hacen inminente la llegada de esta tecnología a la Argentina.

Esto se suma, obviamente, al ya anunciado (“veremos-cuando-lo-permita-el-dólar”) malón de alta gama alemanes, que en mayor o menor medida también están sumando distintas variantes de sistemas híbridos, que deberían estar disponibles para la compra de los bolsillos más afortunados este mismo año.

El tema impositivo

Todo lo anterior nos lleva al punto que quería discutir. En mayo de 2017, el Gobierno argentino decretó una fuerte exención impositiva para todos los vehículos eléctricos e híbridos importados por las terminales automotrices radicadas en el país. La medida dio lugar a una importante polémica, porque las únicas beneficiadas fueron las marcas con fábricas instaladas en la Argentina. No se contempló a las marcas representadas por importadores.

Desde luego, los importadores se quejaron. Y algo de razón tienen: pasado más de un año, el decreto sólo fue aprovechado por el Toyota Prius (híbrido), el Baic EX260 (eléctrico) y la Renault Kango Z.E. (eléctrica).

Sin embargo, una vez más, la tecnología se anticipa a la regulación, y este aluvión de Mild Hybrids puede obligar a replantearnos en breve si el instrumento no puede convertirse -de un día para el otro- en un beneficio para ricos, antes que en un promotor de nuevas formas de movilidad.

La preocupación de las marcas no radicadas se expresa públicamente en términos de avance y modernidad, pero claramente este tema puede desembocar en pocos meses en un fuerte desequilibrio en el sector de la alta gama alemana (o en un aumento desproporcionado de utilidades, si deciden mantener el precio en gama, como la Audi Q5 mexicana con exención arancelaria): ¿podrá competir el BMW Serie 3, que no tiene radicación en el país, con un Mercedes-Benz Clase C con beneficios para híbridos? ¿Cuánto tardará Audi en responder con un A4 Mild-Hybrid, aprovechando que se guarece bajo el paraguas de la terminal de Pacheco del Grupo VW?

¿Esta exención desplazará la posibilidad de beneficiar vehículos más disruptivos como los Full-Hybrid, los Plug-In Hybrid (enchufables) y los Eléctricos Puros, para beneficiar a compradores acaudalados?

¿Será el momento de pensar en poner un límite al valor de venta de las unidades afectadas o pensar en aspectos técnicos como restricciones, de manera de mantener el efecto buscado? No es la primera vez que los argentinos buceamos en la “letra chica” de la legislación, para convertir buenas ideas en rebusques de los más afortunados.

Ojalá que prime un enfoque estratégico, que respete el espíritu de lo que siempre fue bienintencionado, a la vez que se le brinde un lugar a empresas que quieran participar del cambio, trayendo soluciones muy interesantes, pero que hoy quedan afuera por el requisito muy atendible de tener que fabricar vehículos en el país.

Desde aquí (gracias como siempre a Autoblog por el espacio) hago un aviso. Es un llamado de atención. Y, como siempre, quedo abierto a la colaboración y el debate. Siempre para mejorar.

Leov
leonardo@valente.com

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Opinión: Mild-Hybrid, ¿la hora de los tibios?
Toyota Prius y Ram 1500. Uno es híbrido, el otro no. A partir de 2019, ambos lo serán.

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