Land Rover anunció ayer que la nueva generación de la Defender llegará a la Argentina (leer nota aparte). El nuevo modelo se presentará a fin de año y podría llegar en 2019 a nuestro mercado. Hasta ahora es poco lo que se sabe sobre la renovación del clásico todo terreno británico, que se mantuvo en producción –sin mayores cambios- entre 1948 y 2016.

El fin de la producción del tradicional Defender, hace dos años, fue una celebración triste (leer obituario). Las normativas de seguridad europeas obligaron a replantear el modelo por completo. De hecho, su comercialización en la Argentina se había suspendido mucho antes, a comienzos de 2014, ante la imposibilidad de equipar airbags (ver “Edición de Colección”).

En Gran Bretaña, no faltaron los intentos de rebelión. Varios empresarios independientes amenazaron con copiar las matricerías y encarar su propia producción privada de Defender. Sólo los abogados de Jaguar Land Rover lograron detenerlos.

Y es que la Defender no es un auto más para el pueblo británico. Fue el vehículo sobre el cual se reconstruyó un país, después de la Segunda Guerra Mundial. Ya en tiempos de paz, se transformó en el vehículo rural y de trabajo más vendido. También se convirtió en la herramienta favorita de los exploradores de la segunda mitad del Siglo XX. En 1998, una estadística de improbable comprobación dictaminó que el primer vehículo con motor que vieron el 90% de los pobladores de Africa fue una Defender.

Pero los argumentos de marketing no alcanzaron. La Defender murió y la nueva generación se enfrenta a un mercado automotor muy distinto. Las nuevas herramientas de trabajo ahora son las pick-ups. Y los aventureros prefieren un Jeep Wrangler (o una más confiable SUV asiática).

Por eso, la primera y drástica decisión fue que abandonara el tradicional chasis de largueros. El llamado Proyecto L663 utilizará la plataforma común en aluminio de Jaguar Land Rover. Es por eso que, los primeros prototipos de pruebas camuflados (ver fotos abajo), utilizan carrocería muy modificadas de la actual Range Rover Sport.

Al abandonar el chasis de largueros, la Defender permitirá unificar procesos de producción. Pero esto también representa toda una declaración de principios sobre la filosofía del nuevo modelo: será un todo terreno de lujo, no una rústica herramienta de trabajo.

Sin embargo, se sabe que habrá versiones pick-ups. ¿Una pick-up con carrocería autoportante? ¿Una chata monocasco? Sí, esa es la nueva tendencia mundial. En nuestro mercado, ya lo demostraron las Fiat Toro y Renault Duster Oroch. En Estados Unidos, hace tiempo que la Honda Ridgeline utiliza esta solución. Y Volkswagen se sumará pronto con su nueva pick-up basada en la Atlas (ver Concept Tanoak).

Las estructuras monocasco son más livianas, reducen el consumo de combustible y las emisiones de gases contaminantes. Sin embargo, son menos robustas y no soportan los malos tratos de un chasis con largueros. Así y todo, en Land Rover se comprometieron a que la Defender pick-up tenga una capacidad de carga de una tonelada y una fuerza de remolque de hasta 3.5 toneladas.

La Defender pick-up se propone competir contra las versiones más equipadas de las Toyota Hilux, Volkswagen Amarok y Mercedes-Benz Clase X. Las variantes cerradas, en cambio, prometen dos opciones: chasis corto (para ofrecer prestaciones off-road de Jeep Wrangler) y chasis largo (para variantes de lujo que rivalicen contra la Mercedes-Benz Clase G).

¿Land Rover no estará abarcando demasiado, con los desafíos que le plantea a la próxima Defender? La respuesta la sabremos antes de fin de año. Por el momento, hay una sola certeza: nunca es fácil reemplazar a una leyenda.

C.C.
Proyecciones y fotos espía: Autocar

***

El desafío de la próxima Land Rover Defender: ¿competir con el Wrangler o con la Hilux?
Los primeros prototipos de pruebas de las Defender utilizan carrocerías muy modificadas de la actual Range Rover Sport.

El desafío de la próxima Land Rover Defender: ¿competir con el Wrangler o con la Hilux?
Adiós al chasis de largueros. Hola al monocasco con piezas en aluminio.