El vicepresidente para América Latina del Grupo PSA (Peugeot, Citroën, DS, Opel y Vauxhall), Gustavo Soloaga, brindó ayer una conferencia de prensa exclusiva para diarios de Buenos Aires. Allí brindó adelantos de los nuevos planes de la compañía para la planta de El Palomar.

Ese establecimiento produce en la actualidad los modelos Citroën Berlingo, Citroën C4 Lounge, Peugeot Partner, Peugeot 308 y Peugeot 408.

Pero, a partir del año que viene, fabricará una nueva gama de modelos chicos globales de PSA. Utilizarán la nueva Plataforma CMP, que incluso es apta para producir autos eléctricos. Según pudo averiguar Autoblog, los modelos que se producirán en la Argentina podrían ser los reemplazantes de los actuales Peugeot 208 y Citroën C3 (en la actualidad, fabricados en Brasil).

Además, Soloaga dejó abierta la posibilidad de que la nueva pick-up global que PSA está desarrollando se produzca también en El Palomar, donde tiempo atrás se fabricó la Peugeot 504 Pick-up.

Las declaraciones completas del ejecutivo, tal como las reprodujo hoy el diario Clarín, se reproducen a continuación.

***

Nota del diario Clarín Peugeot analiza producir su nueva pick up en El Palomar

Por Luis Ceriotto

El vicepresidente de PSA Peugeot Citroen para América Latina, Gustavo Soloaga, aseguró que la empresa comenzará a producir en su planta de El Palomar, a partir del año que viene, "modelos en segmentos donde hasta ahora esa fábrica no está". Si bien el ejecutivo no quiso adelantar de qué modelos se tratará, admitió que están estudiando la producción de una pick up y también dio a entender que la fábrica volvería a tener modelos chicos: el último que se fabricó en territorio bonaerense fue el Peugeot 207. "A la planta de El Palomar la van a ver produciendo coches en segmentos donde hoy no está y tiene proyección de volúmenes muy importantes", dijo.

Soloaga es argentino y trabaja en la filial de PSA Peugeot Citroen en Brasil con el cargo de Vicepresidente Financiero de PSA Peugeot Citroen para América Latina. En una teleconferencia de prensa con periodistas argentinos, en la cual presentó los resultados de PSA a nivel mundial, pronosticó que el mercado argentino de autos será este año menos explosivo que en 2017 porque, dijo, habrá menos modelos brasileños disponibles. "Si Brasil empieza a crecer, como está pasando, quizás haya menos productos disponibles para ser tan agresivos en la Argentina y eso podría llegar a equilibrar las cosas. Por eso creemos que en 2018 el crecimiento del mercado interno de la Argentina debería ser más bajo y se debería converger a valores más normales".

“Creemos que el incremento de estos primeros meses son por la inercia de 2017 y que el mercado debería equilibrarse. Es un cálculo conservador, que hicimos a principios de año y no incluye los que por ahora estamos viendo. Quizás sea mayor a nuestras estimaciones”

-¿Cómo es la política de PSA respecto a las bonificaciones?
-Lo importante es ganar participación de mercado si es con aumento de la rentabilidad. No a cualquier costo. En 2017 no hemos seguido al mercado argentino, porque consideramos que se estaba destruyendo valor y esa será nuestra política en 2018. Estos procesos de destrucción de valor, de ganar mercado a costa de grandes descuentos, que en algunos casos parecen difíciles de entender, tienen un límite. El mercado no puede crecer indefinidamente sobre la base de esta política. Muchos han podido ser tan agresivos por lo que pasaba en Brasil. Pero si Brasil empieza a crecer, como está pasando, quizás haya menos productos disponibles para ser tan agresivos en la Argentina y eso podría llegar a equilibrar las cosas. Por eso creemos que en 2018 el crecimiento del mercado interno de la Argentina debería ser más bajo y se debería converger a valores más normales.

-¿Es acertado haber puesto tantas fichas en Brasil? Llevan 20 años allá y PSA vende más autos en la Argentina que allá.
-Es cierto que hoy PSA es la única empresa, entre las automotrices tradicionales, cuyo volumen de ventas es mayor en la Argentina que en Brasil. Claramente, el centro de nuestra principal actividad es en Argentina, en relación a Brasil. Tenemos perspectivas de mantener la importancia de Argentina en el tiempo. Creo que el mejor ejemplo es la inversión de más de 320 millones de dólares en la planta que tenemos en El Palomar. Va a ser la primera planta, luego de su equivalente en Europa, que va a recibir la nueva plataforma modular de producción (CMP, según su sigla en inglés). En la región tenemos como estrategia ir a un esquema de plataforma única y la planta que va a hacer eso es El Palomar. No puedo comunicar hoy lanzamiento de productos, pero van a ver a la planta de El Palomar produciendo coches de segmentos donde hoy no está. Ese es nuestro plan de transformación, tal como lo comunicamos en marzo de 2017. Claramente, no es una apuesta por Porto Real. Trabajamos siempre en tratar de equilibrar las producciones. Es más, hemos sido una empresa que ha asignado plataformas exclusivas a las dos plantas. El problema que hoy tenemos en El Palomar es hacemos autos del segmento C, un segmento que a nivel mundial tiende a ser cada vez más pequeño. Las SUV del segmento B, como el Peugeot 2008, están reemplazando en las preferencias del cliente lo que hace cinco años era el 308 o a otros autos de ese segmento. Ha habido una transformación de los segmentos y nos ha agarrado produciendo esos modelos. Pero por el contrario, hoy la planta de El Palomar es la primera que va a recibir la CMP, la van a ver produciendo coches en segmentos donde hoy no está y tiene proyección de volúmenes muy importantes. Nadie tiene el auto asegurado, ni la gente de El Palomar, como la gente de Porto Real como la de las otras plantas. Tienen que ser competitivos. Palomar está trabajando, está en eso, y es un requisito previo, claramente. Por eso hemos decidido las inversiones, para esa transformación.

-¿Cada auto requiere además una inversión adicional, no?
-Efectivamente. La inversión en El Palomar es para la planta, para la plataforma. Las inversiones de los autos van a ir apareciendo en función de los lanzamientos. Pero en la inversión de un coche, lo importante es la plataforma, no es la silueta. Aunque parezca mentira, el valor más importante de un coche no es lo que cuesta hacer una matriz de estampado de una puerta, por dar un ejemplo. Lo más importante es la otra base: el tren, los motores, las cajas, todo lo que es el esquema de dirección. Eso es el grueso de la inversión, y eso es la plataforma.

-¿Esa plataforma también permite la producción de un auto eléctrico, no?
-Sí.

-¿Cuánto tiempo calculan que va a tardar que en la región se produzcan autos eléctricos?
-Hoy ese mercado, en la región, casi no existe. En Brasil creo que son menos de 100 los autos eléctricos vendidos en 2017 y en la Argentina creo que aun menos, en Chile lo mismo. Así que es difícil prever una fecha. En Europa están imaginando que en 2025 entre 10% y 15% del mercado podría corresponder a autos eléctricos e híbridos. Creo que falta mucho tiempo para la región. Sobre el auto eléctrico se habla mucho, pero se requiere ser muy concretos. El grupo PSA tiene un compromiso con energías durables, pero no sólo depende de PSA, hay que definir cuáles son las reglas de juego. Hay que definir cómo será el abastecimiento de esa energía, y otras cosas que todavía parecen muy lejanas en la región. Aun así, nosotros estamos mirando: apenas tengamos una oportunidad, primero lo testearemos con un auto importado, pero estamos. Es bastante fácil, desde el punto de vista tecnológico, pasar de una motorización de petróleo a una de tipo alternativo. Vamos a ir testeando a medida que aparezcan las oportunidades. Estamos trayendo dos autos eléctricos de la gama actual a Chile para 2018. En la Argentina todavía no lo decidimos. No hemos tenido ninguna señal ni del mercado ni del Gobierno.

-El Gobierno bajó el arancel de importación de 35% a 5%.
-Pero cuando uno mira cómo se desarrollaron los mercados de energías alternativas en el mundo, no es sólo un tema de aranceles, sino una política de Estado, con objetivos de mediano plazo, que por ahora están muy embrionarias. Pero además, a partir de 2025 toda la gama de PSA van tener, si el mercado lo requiere, una alternativa eléctrica.

-¿Hay algún proyecto para producir pick ups?
-La marca Peugeot, la que históricamente tuvo dentro del grupo una pick up, salió de ese segmento hace muchos años. Antes de decidir si hacer o no una pick up en El Palomar, primero hay que decir qué pick up vamos a hacer. Empezamos este año, tenemos un acuerdo con Dongfeng y ya presentamos una pick up en Africa, la Peugeot Pick Up (derivada de la pick up asiática Dong Feng Rich). Ahí hubo una primera pista de desarrollo. Por ahora no hay nada concreto, pero antes de decidir, primero queremos tener el producto.

-¿Van a constituir la garantía que les exige el Gobierno para compensar una eventual importación excesiva de unidades desde Brasil?
-Desde que existe el Mercosur, siempre ha habido restricciones a los flujos de comercio entre Argentina y Brasil. En algún momento Argentina fue superavitaria y Brasil protestaba y tomaba alguna medida. Y en otros momentos era Brasil el que tenía superávit y la Argentina protestaba. Después de 25 años, no hemos logrado tener una base de producción entre los dos países, que resulte equilibrada y competitiva. Eso nos hubiese permitido constituir un verdadero mercado único, sin restricciones. Es una frustración y todos los actores tendríamos que preguntarnos cómo no se pudo lograr. Dicho ésto, el Gobierno argentino tiene derecho a exigir la constitución de una garantía, no podemos decir que no. Forma parte de sus prerrogativas.

-¿Pero lo cuestionan?
-Lo lógico hubiese sido discutir primero a nivel gobierno el desequilibrio que se iba generando, no tanto por decisiones empresariales, ya que no tengo conocimiento de que haya habido la decisión empresarial de parar la producción en un país y trasladarla al otro, pero fueron situaciones macroeconómicas muy diferentes en los dos países. Frente a esa situación, lo que creemos es que lo lógico hubiese sido activar los mecanismos que tiene el propio acuerdo del Mercosur. Dicho ésto, el Gobierno ejerció su derecho a notificar a las empresas que constituyan una garantía y PSA cumple con la ley, con lo cual vamos a constituir la garantía en los próximos 30 días, que es el plazo que tenemos. Seguiremos discutiendo con el Gobierno, viendo otras alternativas para converger hacia el equilibrio, pero son dos cuestiones que van en paralelo.

-¿Y el monto a garantizar lo tienen que provisionar en el balance?
-No, creemos que no. Lo primero que hay que definir es ese pasivo potencial y cuál prevé el sector que será al cabo de cinco años. Haciendo supuestos negativos: supongamos que el sector queda desequilibrado, tras cinco años. Luego cada empresa deberá saber si lo estará en ese plazo. Y cuánto participa su desequilibrio en el desequilibrio total. Es así como se calcula, entre comillas, la penalidad. Son elementos bastante difíciles de predecir. Cuando uno habla con los expertos contables, dicen que por ahora son contingencias no valorizables, al menos por cinco años. Por ese motivo es que consideramos que no hay que hacer una provisión en nuestros resultados.

-Ustedes hoy tienen un desequilibrio marcado.
-Es más difícil compensar (de acá a junio de 2020) pero, si los mercados no nos traen muchas sorpresas, estamos muy confiados en revertir nuestra situación a mediados de 2019, de una forma bastante importante. Después veremos si llegamos a un flex de 1,5 o 1,6, o quizás de 1,4. No lo sé. Pero hoy, al hacer número y ver nuestro potencial, cuando vemos los autos que vamos a hacer con esta plataforma, no estamos muy inquietos sobre el tema del flex.

-Eso está atado a la recuperación de Brasil.
-Claramente. En el primer semestre de 2017 fue el piso de la crisis en Brasil. El volumen de ese año fue mayor que en 2016, por primera vez en cuatro años. El impulso de esa suba fue sobre todo por las compras de las empresas, pero ya estamos viendo que desde diciembre ya es el mercado de particulares el que está empujando, un cambio de tendencia importante. No vamos a ver el nivel de recuperación de otras épocas, como la de 1998, donde se recuperó lo que se había perdido en un año y medio. Ahora la expectativa es de una recuperación más suave, pero creemos que se dio vuelta la situación. Se espera un mercado total de 2,5 millones de unidades.

-¿Qué productos exportan hoy a Brasil?
-Todos. El C4 Lounge tiene una nueva versión y hay muchas expectativas en Brasil. Se vende el 308 y el 408. Desde el año pasado vendemos el utilitario Peugeot Partner y, desde este año, el Citroen Berlingo.

-¿Eso no alcanza para que el flex no sobrepase el 1,5?
-No, pero contribuye, porque los volúmenes de exportación deberían aumentar, sobre todo con los lanzamientos de Partner y Berlingo en ese mercado. Debería ser un aumento interesante, de aquí para adelante. Hoy la Partner es nuestra principal oferta de autos de flota para empresas en Brasil, por ejemplo.

-Acá en Argentina el 208 siempre está entre los 10 más vendidos.
-Allá no está en el top 10 como en Argentina, pero para nosotros es un auto importante. En general, todas las ventas de PSA en Brasil son más bajas que en la Argentina, la relación es aproximadamente 2 a 1.

A nivel mundial, PSA reportó un incremento de 65.210 millones de euros de facturación durante 2017 (20,7% por arriba del año anterior), con un resultado operativo favorable de casi 4.000 millones de euros. Hace un año, PSA adquirió a General Motors su división europea Opel Vauxhall en 2.200 millones de euros. "Los resultados financieros, incluyen la operación de Opel, que por ahora es deficitaria. Tras esta adquisición, el grupo va a franquear rápidamente la barrera de las cuatro millones de unidades anuales. PSA dejará de ser un grupo pequeño y pasará a ser una empresa con un volumen de cuatro a cinco millones de coches", afirmó Soloaga.

Enviá tu noticia a novedades@motor1.com