La medida se tomó "a costa de la seguridad de los argentinos" y para beneficio del "bolsillo de unos pocos". Con estas palabras LatinNCAP condenó hoy que el Gobierno de Mauricio Macri haya cedido ante el lobby de las automotrices, al aceptar una prórroga de dos años para implementar el control de estabilidad (ESP) obligatorio para los nuevos modelos lanzados en la Argentina.

La postergación se publicó en el Boletín Oficial. El ESP iba a ser obligatorio para los nuevos modelos a partir del 1º de enero de 2018. Así lo habían prometido el Ejecutivo y las automotrices en un acuerdo firmado en 2013. Ahora, el dispositivo de seguridad vital recién será obligatorio en 2020 (ver nota y resolución del Boletín Oficial).

LatinNCAP es el organismo encargado de evaluar la seguridad de los autos que se venden en América Latina. Su secretario general, el ingeniero urguayo Alejandro Furas, calificó la medida como "preocupante". Sus declaraciones completas se encuentran en el comunicado acá abajo.

El 6 de julio de 2017, Autoblog reveló las negociaciones entre el Gobierno y las marcas de autos para postergar las mejoras en seguridad. Desde entonces, LatinNCAP es uno de los pocos organismos de seguridad que se animó a condenar esta medida. Las entidades y fundaciones de seguridad vial argentinas mantuvieron un llamativo silencio sobre este lobby de seis meses.

La postergación del ESP costará la vida de muchos argentinos. El Gobierno y las automotrices justificaron la prórroga en nombre de "optimizar el comercio" (ver resolución completa).

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Comunicado de prensa de LatinNCAP Gobierno argentino posterga obligatoriedad de Control Electrónico de Estabilidad

En el día de hoy el gobierno argentino comunicó la desafortunada decisión de postergar la obligatoriedad del Control Electrónico de Estabilidad (ESC) al menos dos años más, a pesar de que la fecha establecida era enero de 2018 y de común acuerdo firmado entre marcas y gobierno.

El Programa de Evaluación de Vehículos Nuevos para América Latina y el Caribe, Latin NCAP, se dirigió directamente a Presidencia de la Nación, Ministerio de Transporte y Agencia Nacional de Seguridad con el fin de informar y solicitar a los responsables de que no sigan adelante con esta lamentable decisión. Latin NCAP entiende que el gobierno argentino, al igual que los otros gobiernos de la región, deben introducir regulaciones sólidas y transparentes para mejorar la seguridad de los vehículos. Asimismo entiende que los fabricantes de automóviles deberían ofrecer a los consumidores la misma protección básica que ofrecen a sus clientes de las economías maduras.

Las últimas pruebas de choque realizadas por Latin NCAP, han demostrado que los fabricantes de automóviles pueden construir vehículos en nuestra región cada vez más costeables y con seguridad de cinco estrellas, eso implica la inclusión de ESC, tecnología que está demostrado que salva casi tantas vidas como el cinturón de seguridad. Asimismo se ha demostrado lo importante que es que los gobiernos establezcan normas mínimas de seguridad para los vehículos vendidos a los consumidores. Sin estas normas, varios de los fabricantes de automóviles continuarán ofreciendo seguridad deficiente, 20 años atrasada respecto a Europa y las familias de argentinos seguirán sufriendo pérdidas y lesiones innecesarias ante siniestros de tránsito.

Gran cantidad de los incidentes viales que se ven a diario en rutas y que se aducen a impericia del conductor podrían ser evitadas con el ESC. La incorporación inmediata de este sistema es lo correcto para la seguridad vial y para los consumidores de Argentina. Latin NCAP entiende que si la razón de la postergación es acompasarse con el mercado brasilero, Argentina perdió la oportunidad de liderar en la región en esta materia. La postergación del requerimiento del ESC ignora a quienes han trabajado duramente por la seguridad vial y apoya a unos muy pocos que entienden que la seguridad vial es menos importante que sus propios beneficios económicos. Hay marcas que han creído en este acuerdo y han dispuesto recursos para cumplirlo.

Latin NCAP ha demostrado que el mercado puede cambiar gracias al esfuerzo y presión de los consumidores, es por ellos y los resultados de Latin NCAP que se explica que varias marcas ya hayan impulsado mejoras en seguridad en nuevos vehículos de nuestra región mucho antes que los gobiernos y con más exigencia en los niveles de protección de las normas básicas de seguridad.

Alejandro Furas, Secretario General de Latin NCAP: “Mientras esta tecnología que salva vidas no se haga obligatoria como estaba acordado en 2018, los fabricantes la seguirán ofreciendo como opcional cobrando por ella varias veces más del costo real haciendo pagar al argentino más por seguridad básica de otros mercados. Creemos que este es el peor efecto de dicha decisión, que los argentinos que decidan por más seguridad se vean forzados a pagar varias veces el costo real por ella. En tanto que si es obligatoria, todo argentino que compra un vehículo caro o barato con gran esfuerzo económico hubiera tenido esta protección básica desde 2018. El gobierno debería haber antepuesto la seguridad de entre 1 a 2 millones de argentinos que en los próximos cuatro años comprarían un nuevo vehículo o harán uso de un nuevo vehículo para trabajar (sea taxi, remise u otro), ante el interés económico de unos pocos de demorar esta exigencia y ampliar sus ganancias por un tiempo más. Es preocupante que hoy, ya ocho años de iniciada la Década de Acción para la Seguridad Vial de la ONU, el motivo sea el bolsillo de unos pocos en beneficio de corporaciones multinacionales, a costa de la seguridad de los argentinos”.