Escribe Jerónimo Chemes
Fundador de La Chata Solidaria
www.lachatasolidaria.com.ar

En todos los viajes de diciembre vimos enfermedades horribles en la gente del Impenetrable. No podías hacer nada más que dejarles donaciones, pero no atenderlos o intentar curarlos. O al menos reducirles el dolor. Es horrible ver a una persona sufrir y no poder hacer nada.

En julio de este año llevamos médicos al colegio y lo convertimos en un hospital, que atendió cientos de personas, un éxito absoluto (ver nota).

Ahora tomamos la decisión más importante en nueve años de La Chata Solidaria: hacer la vuelta grande, casa por casa, con profesionales de la salud. Para no sólo dejar mercadería y amor, sino tratar de brindar atención primaria de salud física y mental, con profesionales dispuestos a dejar la vida por lograrlo.

Formamos un equipo de 20 personas y cinco chatas, que viajó a lo profundo del Impenetrable Chaqueño, a enfrentar cara a cara a enfermedades medievales como la lepra. Algunos colaboradores externos sufrieron desmayos y descomposturas, producto de la presión de lo vivido y el clima, pero todos volvimos sanos y salvos, aunque cambiados para siempre.

Bienvenidos al viaje más grande jamás realizado por La Chata Solidaria. Bienvenidos a LCS Viaje 18.

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En lo personal tengo más de 30 Impenetrables encima, varios de esos no fueron publicados. Los viajes “oficiales” son 18. Adentro del monte chaqueño, el equipo del riñon de LCS, vivió situaciones desesperantes en todos estos años. Desesperantes.

Dolor, angustia, miedo, impotencia, rabia, agotamiento físico radical y literalmente desesperación ante semejante abandono.

Pero nunca se rindió, aun habiendo volcado, andado por más de 50 kilómetros sin una rueda, incendiado una chata… las anécdotas son miles e increíbles, el libro está a la orden del día.

Pero siempre en la Vuelta Grande, esa que se entra por arriba y se sale por abajo, cruzando el Impenetrable de Este a Oeste y de Norte a Sur, más de 700 kilómetros sin camino, parando casa por casa, buscando gente en lugares inexplicables fuimos los del riñon de LCS sin externos. En esta “vuelta grande” casa por casa siempre dejamos mercadería de todo tipo. Pero la situación de las personas en el Impenetrable profundo es desesperante.

Nos dimos cuenta de algo increíble. La gente no va al médico. Si un niño tiene una simple otitis, le revienta el tímpano y se puede quedar sordo. Los pocos que llegan a algún pueblo con hospital no son atendidos como corresponde, de hecho ni son atendidos en muchos casos. En el viaje de julio atendimos a un bebé de dos días, que a la mamá adolescente le dieron el alta a las cuatro horas y le dijeron que se fuera: cuatro horas y la madre se fue sola con el bebé. LCS la encontró y los atendió como seres humanos.

Ahora, al ver esa situación y tomando la experiencia de julio, tomamos la decisión más importante de LCS: llevar colaboradores externos a la vuelta grande. Con cada uno de los ellos que venían tuvimos reuniones dónde entendieron que la posibilidad de no volver es real y concreta. Si bien siempre volvimos (maltrechos, pero volvimos) el riesgo es enorme. El equipo lo entendió y se armó el viaje más grande de la historia de LCS. Un ejército de 20 personas. Sí, leyeron bien: 20.

Del riñon de LCS: Matías Albín, Matías Corvalán, Tomás Mendez Trongé, Carlos Najblat, Claudio Albornoz, Marcelo Corpucci, Jerónimo y Mariana Chemes (mi hermana).

Equipo de comunicación: Andrés Foresi (video HD con dron), Santiago Uriarte (Telefé), Juan Pablo Lanciotti (Telefé), Matías Raúl Canzonetta (Telefé), Gonzalo Rodiño y Julieta Bongiovanni, estos dos últimos de Ford Argentina.

Profesionales de la salud: Nicolás Tissone (MN 33232 MP 91459, odontólogo y riñón LCS), Paola Perlo (MN 32074, mi mujer, Psicóloga y riñón LCS), Claudia Machado (médica MP 115062), Junior Guerra (Pediatra MN 124328), Lorena Beitía (Farmacéutica MN 17953) y Sandra Lopez Osornio (especialista en medicina general, MP 93061).

Fue, como dije, la primera vez en la historia que llevamos colaboradores externos y dentro de ellos mujeres a un viaje que sabemos es de gran exigencia física, mental y emocional. Cada uno tenía una misión específica que cumplir, se verá en los noticieros centrales de Telefé el resultado. Pero tenían claro que una vez llevado a cabo su trabajo específico debían estar al servicio de LCS para realizar tareas puntuales para el correcto funcionamiento del grupo y el cumplimiento del deber de ayudar sin pausa, pasando cualquier límite de cansancio.

Bien, yo sé que con el riñón de LCS me atrevo, literalmente, a cualquier cosa. Es gente diferente. No mejor ni peor, pero si diferente.

El equipo de profesionales de la salud de LCS dio cátedra de humanidad en la selva sobre cómo atender con profesionalismo y sobre todo amor y contención en el medio de la nada. La gente que recibió la visita no entendía qué pasaba. Nunca jamás en su vida un médico fue a su casa, lo atendió, lo escuchó y una farmacéutica matriculada le dio un medicamento de calidad y le enseñó a usarlo. O menos que menos recibió a una psicóloga para ser… escuchada… por primera vez en su vida.

* Ejemplo 1: Señora con ocho hijos, sola en el monte, embarazada del noveno, con un grado de desnutrición y deshidratación tan severo que tuvimos que ponerle suero. La señora había sido violentada en su humanidad. Mientras Carlos le ponía el suero con Junior, Claudia y Sandra, Paola hablaba con ella (“los hombres son todos malos”) y Mariana les enseñaba a los niños a cepillarse los dientes, mientras el resto de los miembros le bajaba mercadería y les daba juguetes a los chicos. Cada uno una tarea específica. Incluso los comunicadores, luego de documentar esa atroz realidad, largaron todo para realizar las tareas asignadas. Fuimos un reloj Suizo. Detengámonos un segundo. Esa persona tiene los mismos derechos que todos nosotros, pero es invisible para todos. Hasta hoy, que LCS la encontró, la ayudó y dejó lo mejor que pudo. Está en 25°16’39” S 61°13’14” W, buscar en Google Earth (en Maps, no).

* Ejemplo 2: Señor con sed, toda su familia con Chagas, Sandra atendiendo a los adultos, Paola en el piso enseñándole a los niñitos qué era un avión (no saben qué es un avión) y el equipo de comunicación me acompañó con el señor a ver de dónde sacaba agua. Caminamos unos metros y había un charco con un cerdo adentro. El olor era inmundo. Bueno, de esa agua tomaban, desesperados por la sed. Tanto el equipo de comunicación como yo tratamos de contener las lágrimas. Volvimos a la “casa” y el equipo terminó jugando con los niños, mientras los médicos curaban gente en los portones de las Rangers. Tienen hambre de agua. Es desesperante ver eso.

Los comunicadores que vinieron documentaban todo sin pausa, no dejando nada librado al azar, pero después de hacerlo, largaban los equipos y no paraban de subir y bajar cosas, tomar notas en las fichas o hacer lo que sea al fin de ayudar. Realmente, leones brindándose sin guardarse nada, al punto que un miembro del equipo de Telefé le dio sus propias zapatillas a una persona, cuando no nos quedaba más del talle.

Por otro lado, nació una nueva generación de LCS, me atrevo a decir tan (o más) áspera que nosotros. Son las Mujeres (con mayúsculas) de LCS, que fueron sometidas a una exigencia brutal, tanto física como psicológica de enfrentar las barbaridades que nosotros vemos y sobrepasaron cualquier expectativa que pudiésemos tener.

Porque a los varones las cosas nos afectan como hombres, pero las mujeres casi todas son madres y ver la desesperación de los niños y sus madres (sus pares) las afecta de otra manera. Ver a las mujeres de LCS teniendo a upa a niños desamparados, tiradas en el piso jugando con ellos, enseñándoles qué eran los juguetes que les dejaban, como cepillarse los dientes, curándolos o simplemente escuchándolos es algo que las convierte en seres diferentes.

Tanto Mariana y Paola que son del riñon de LCS como Julieta, Lorena, Sandra y Claudia. Fieras cumpliendo la misión, dejando lo que no tienen por los demás.

Las Mujeres logran de alma un contacto instantáneo con la gente, que los hombres por más onda que le pongamos no logramos ni un poquito. No lo hacemos mal, pero ellas lo hacen mejor. Es distinto. Y tres ya pidieron manejar en el barro. ¿Se viene curso de manejo radical en 4x2 en barro abierto al público? Sería una buena idea.El arte de peludear en el suelto no es para cualquiera (más allá del sexo) y ya les digo que me las veo venir y nos van a pintar la cara. Tienen el fuego sagrado adentro. Cada una de ellas siente que en cada niño dejó un hijo allá adentro.

El Día 3, antes de salir, estábamos en Nueva Pompeya (centro del Impenetrable) y se desató una tormenta gigante, con rayos que pegaban cerca de verdad. Llovía como la última vez. Yo debía tomar una decisión, seguir con el itinerario previsto que ese día eran 450 kilómetros de monte salvaje, atendiendo con el barro que hubiera o ir al pueblo de salida por un camino roto pero seguro de solo 290 kilómetros. Mi preocupación eran los nuevos, porque ya con piso seco y arenales se desmayaron un par y con barro empieza una tortura física inigualable por los incesantes golpes. Los miré a cada uno y vi en sus rostros el fuego eterno de LCS. Y en las mujeres vi una decisión determinante.

Por lo cual nos atuvimos al plan y encaramos con barro crudo (sin huella, abre LCS).

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La historia de una foto

El año pasado hicimos este mismo itinerario (en realidad bastante más) con un barro salvaje ya que había llovido como nunca. En ese viaje encontramos una de tantas familias que de noche le dejamos cosas. Y Matías Albín recibió un pedido poco común: "¿No le sacaría una foto a mis hijos y me la trae el año que viene asi me acuerdo como eran?"

El pedido era tan insólito como real. Matías accedió. Noviembre 2017, me escribe Matías. “Mandame la foto de los pibes”. La busco, la encuentro, se la mando. En el galpón antes de salir le pregunto “¿trajiste las fotos?”. Me miró con cara de “obvio” El tema era encontrar ese lugar mismo de noche en el medio de la selva, un año después.

El día 2, a medida que se hacía de noche, Matías toma la delantera con una de las Ranger y empieza la búsqueda incesante, sin luz. Luego de dos o tres intentos fallidos, la radio grita “¡los encontré!” Todas las chatas estallaron de gritos y alegría. Un año después, LCS encontró a la misma gente de noche, en el medio de la nada. Y le dimos las fotos impresas. La alegría de esa familia es indescriptible. ¿Saben por qué? Porque nos dimos cuenta de algo increíble. La gente no se conoce a sí misma, ya que no tienen formas de guardar recuerdos ni plataformas dónde tomarlos.

Las selfies no existen. Ahí caímos, porque los niños del jardín que construímos se miraban en el piso para verse reflejados y conocerse por primera vez: usaban el piso de mármol, como espejo.

El cuarto día en el colegio volvimos a montar el hospital y dejamos la mercadería para los primeros meses del año que viene. El colegio de Ojo de Agua es un ejemplo en el Impenetrable y pasó de nueve niños a casi 50, con jardín de infantes. Atendimos casi a 100 personas

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La Chata Solidaria:
"Encontramos a los nenes de la foto".

La Chata Solidaria:
Un año después, promesa cumplida.

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Lepra

El título es duro. Atendimos a una persona con esa enfermedad que esta solo con 2 niños pequeños, la mujer lo abandonó. Recibió curaciones profesionales de Claudia, Junior, Sandra y contención psicológica a cargo de Paola Perlo. Sabemos dónde está, si alguna autoridad desea saber más información, nos contacta. Por una razón de confidencialidad no queremos brindar información. Está en un pueblo. El hermano también tiene esa enfermedad. El sufrimiento de ese hombre es inimaginable. Pero ahí estuvo LCS, poniendo el corazón y los mejores profesionales para darle pelea al abandono.

La Chata Solidaria:
Diciembre de 2017: La Chata Solidaria encontró casos de lepra en el Impenetrable Chaqueño.

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Las chatas

Cinco Chatas. La Azul que iba a hacer su último viaje, salió pero por un error humano menor se vió comprometida la seguridad. Si bien la chata podía seguir, decidimos hacerla volver y repartir todo en las Ranger. Ya habrá revancha. Tres Ranger 3.L limited configuración LCS (sin estribos y con tacos). Dos Ranger 2.2 4x4 base de 150 cv, una con cúpula original para proteger equipos y remedios. Todas con tacos de barro extremo Pirelli Scorpion Mud Terrain.

Si bien hay gente que va a opinar que esto es una publicidad encubierta de Ford Argentina y que las camionetas las preparan especialmente y que nada de lo que ponemos es verdad y que en realidad es una publinota y zaraza, no hay ningún problema, opinen lo que quieran, internet es libre. Si en un viaje donde informamos que encontramos y tratamos, entre otras cosas, lepra en el Siglo 21, alguien cuestiona el vehículo o la forma que fuimos y piensa que esto es publicidad encubierta, no merece mayores comentarios de nuestra parte. Nuestro tiempo no está puesto en contestar tonterías, está puesto en ver si podemos volver en marzo y cómo juntar el dinero para ello.

La Chata Solidaria agradece profundamente a Ford Argentina, el apoyo incondicional y permanente en lo que hacemos. Tanto por las chatas como en lo humano de varios de sus miembros, que no desean ser nombrados.

¿La Ranger es la mejor camioneta? Respuesta: la mejor chata aquella donde vos decidís poner tu plata. Cada uno elige la que quiere.

La Ranger es una bestia por lo que soporta los golpes, maltrato, castigo severo y sobre todo la potencia y torque y resistencia del 3.2 bajo stress radical. Estoy seguro de que es la mejor Ranger fabricada en Pacheco, aún con cosas mejorables, que las tiene.

Pero insisto: las chatas pasan a segundo plano. La parte humana y real, ante todo. Todo lo que hicimos fue porque las Ranger aguantaron todo lo que le tiramos encima, sin chistar. Y LCS no anda con chiquitas.

La Chata Solidaria:
En esta ocasión viajaron cinco pick-ups.

La Chata Solidaria:
Tres Ford Ranger 3.2 Limited 4x4 con caja manual y Configuración LCS.

La Chata Solidaria:
Y dos Ford Ranger 2.2 150 cv 4x4 con Configuración LCS.

La Chata Solidaria:
La nada y las chatas.

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El equipo

* Junior Guerra: “Me mata ver aquellos rostros. De gente sin suerte y sin recursos. Me mata pensar en su futuro. Que no llegará más allá de una frontera. Son un patrón de llantos olvidados. Son pétalos de una flor pisoteada. ¡Cuánto me gustaría poder ayudarlos! Pero son demasiados... Niñas pequeñas convertidas en madres a fuerza. Hijos trabajadores condenados al azar. Sueños nobles y humildes sin ser cumplidos. Comida vieja y poco alimentadora convertida en un recurso. Hablan con ellos mismos o con el aire. La soledad los posee convirtiéndose en su dueña. No hay más remedio que ceder a ella, si nadie los escucha... Su acompañante puede ser una bolsa de plástico con correa de cordón. Sus cobijas hojas de árboles. Su baño la inmensa naturaleza. Su ducha un charco de agua. No sé cual es la causa de eso. Tal vez hasta ellos son la causa. Pero pase lo que pase, siempre los veré como mi prójimo”.

La Chata Solidaria:

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* Matías Corvalán: “Yo vengo manejando una idea que se genera en los ranchos. Una mirada hacia el camino, una esperanza q en algún momento vuelven 22 personas a verte, a traer un beso a ver cómo estás... Esa esperanza que los hace estar un poco más, saber que hay algo allá lejos que los vuelve a visitar... Y lo duro que vivo es ver anhelar agua... eso no está encajando en mi cabeza, no puedo dejar entrar ese sueño de agua, ese hambre de agua. Puedo ver pobreza, puedo ver gente que no sabe hablar por estar sola en el interior del monte, pero no puedo ver esa cara de “quiero agua”. El flaco del charco de barro estaba enojado, hablaba enojado, buscó por todos lados la forma de conseguir agua para dos hijos. Uno piensa en internet lento, en el tráfico, con quién pasar Navidad, se viene el verano... ¡Qué diferentes mundos! Ese dolor y angustia no la puedo dejar de sentir en mi cabeza”.

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* Sandra Lopez Osornio (perdió un hijo hace poco y en este viaje además de hacer su trabajo profesionalmente sin fisuras y de corazón, pudo entregar los más preciados objetos de su hijo a niños del impenetrable): “Volví del Impenetrable con sentimientos encontrados. Por un lado, la felicidad de poder ayudar un poquito y por el otro la sensación de que al salir de sus casas, si es que así se les puede llamar, todo para ellos volvía a ser como siempre, como todos los días, cruel. Vi en sus caras la desesperanza, la tristeza de sus ojos, el abandono. Sentí que lo que hicimos fue paliativo, pero por un ratito fueron queridos, contenidos, alguien se ocupó y pensó en ellos. Soy pésima escribiendo, pero es lo que siento. Para mí, aparte, tuvo un significado espiritual muy importante. Yo, con ese egoísmo de madre de no poder soltar a mi hijo que físicamente no está más conmigo, pude dejarlo en libertad: dejar en otros chicos sus cosas más queridas. Su Woody, su Buzz. Sentí como un desgarro por dentro. Se iba por segunda vez. Y supe que realmente estaba en paz cuando ese Colibrí apareció en esa ventana, detenido en su vuelo y dando dos vueltas antes de despedirse y ahí comprendí todo. Al fin, mi Santi, mi otra mitad, estaba en libertad. Las cosas en esta vida se dan por algo, soy una convencida de eso. El Impenetrable dio un giro en mi vida. Volveré con más fuerza para poder ayudar y seguir dando sobre todo mucho amor. Gracias a todos por contenerme, por enseñarme y por formar parte de esta maravillosa Chata Solidaria”.

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* Paola Perlo: “Cuando volvés del Impenetrable tu cuerpo vuelve, pero tu Alma tarda más en regresar. Si abrís tus ojos o los cerrás es igual: las imágenes vienen, se imponen, te hablan, ya no hay vuelta atrás. Los rostros del hambre, miradas vacías, mentes perdidas, cuerpos delgados cargados de soledad, pies descalzos, manos con ansias de aferrar. De aferrar a otro Ser Humano para contarles que existen, que viven, que están. Ahí, en la Tierra del Olvido, donde nadie te ve, donde nadie te escucha, donde ni si quiera sos uno más, hasta que aparece Alguien, ese otro que te mira, que te besa, que te abraza y te dice con todo el cuerpo: ‘Vos a mí me importás’. Niños que esbozan sonrisas tímidas al recibir una caricia, un juguete, mujeres abatidas que comienzan a hablar, condenadas a un destino que no las deja descansar, hombres agotados, en algunos casos resignados a su cruel realidad. Familias enteras que pueden pasar un poquito mejor esta Navidad. Cuando volvés, no volvés, porque no te olvidas más de esas Almas que viven allá. Viven con sed. Viven invisibilizados por toda una sociedad. Viven sin luz. Viven sin cloacas. Viven como se puede, ¿pero entonces viven o sobreviven? Y en esas condiciones precarias, primitivas, que calan hondo y corroen huesos, ellos te reciben, te ofrecen, y te dan esa chispa de humanidad que te abraza el Alma, que te invita y enseña a valorar, a honrar tu vida aún más. Y que te susurra permanentemente al oído: no podes seguir igual. Por eso el Impenetrable siempre te Da más de lo que vos le llevas”. (“Si asumís que no existe esperanza entonces garantizas que no habrá esperanza. Si asumis que existe un instinto hacia la libertad entonces existen oportunidades de cambiar las cosas", Noam Chomsky).

La Chata Solidaria:

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* Lorena Beitía: “Me encontré en un paisaje de pobreza absoluta donde el agua es un lujo imposible de alcanzar, algunos juntan la lluvia si es que tienen suerte cada tres meses, elección de la naturaleza o mandato divino, según la creencia. ¡Tienen sed! Horas de soledad absoluta, sin un rancho a la vista y sólo monte y más monte que parece avanzar sobre el propio camino. La zona urbana parece una isla en el medio de un océano verde. El aire caliente lo inunda todo, amenaza cocinar hasta el alma y la tierra que vuela nos tiñe la piel. Por allí una marca en el camino nos indica que hay que entrar. Adultos que matean, chicos que juegan descalzos y perros flacos, con ladridos desganados salen a recibirnos. Tienen hambre, tienen sed. La Chata Solidaria acciona, se sumerge y se impregna del impenetrable, de sus sufrimientos y desilusiones, de sus necesidades. Con humildad, simplicidad y perseverancia. Para nosotros, son esos hombres mujeres y niños los que están en el centro de toda nuestra acción, estar cerca de los que sufren y son marginados del progreso aislados, abandonados. Desde que volví, o lo que volvió de mí, sólo pienso en si podremos a esos hombres rehabilitarlos de dignidad, darle a esos niños hambre de sueños y a esas mamás sed de esperanza”.

La Chata Solidaria:

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* Nicolás Tissone: “Me desvelé pensando en el monte, qué sería de la mujer deshidratada y muerta de hambre , cursando por el noveno embarazo, también pensé en el señor que bebía agua del chiquero de los chanchos , también ese niño pequeño que en vísperas de quedar absolutamente sordo por una simple infección, claro acá nada es simple nada es predecible, vivir o morir se vuelven cotidiano. Sueño con volver a ver todas estas personas pasar por este mundo no solo sobreviviendo, y me preguntó: ¿sobrevivir a qué? ¿Al calor que te derrite los sesos, a la sequedad de la tierra ? ¿A la desnutrición o al chagas? Nada de eso, sobrevivir al peor enemigo del hombre; el hombre mismo en sus apogeos de poder y codicia. No me es posible saber si ya la infinita selva ha iniciado en mí el proceso que ha llevado a tantos a la locura total e irremediable. Sólo sé que cuando regrese, ya me había convertido en otro hombre" (Theodor Vou Martius .amazonía 1909)”

La Chata Solidaria:

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* Mariana Chemes: “Nuevamente una experiencia que uno al final no sabe si recordar o no. Y termino decidiendo llenar mi corazón con cada carita, palabra, gesto, caricia, sonrisa, y cuantas palabras más, pero si me queda claro que la solución no es olvidar sino volver para dar más y dar todo por aquel que sabe que existimos y por aquel que en algún momento ‘Dios decidió bendecirlo al vernos llegar’, porque así me dijeron, porque así lo viví, y lo más ilógico es que yo me siento bendecida de ser parte de esto, de estar junto a mi hermano y a personas tan inmensamente solidarias y con corazones únicos que supieron dar todo de cada uno y por el otro tanto como equipo como personas. Decir que fue un viaje más, y que ayudamos y dimos todo, puede ser, pero sigo sintiendo que cada viaje es sólo un comienzo, y ansío con mi vida que llegue el próximo para seguir dando todo mi corazón y llenarme el alma”.

La Chata Solidaria:

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Agradecimientos

Gracias a todos y cada uno de ustedes
Autoblog Argentina
Ford Argentina
Pirelli Argentina
Megatrans
Menores de 16 de CUBA
Mariano por el grupo electrógeno
Masterfix Zona Norte y Oeste
Víctor Materia
María Brinnand
Celina Dianda
Puntoseco Córdoba (Maxi Palotto)
Georgie de Rosario
Gastón de La Plata
NEA Servicios Integrales (Corientes), Silvia Beatriz Blanc, Martín Badaro Blanc y Francisco Vilas (vinieron desde Corrientes Capital manejando hasta el pueblo base por segunda vez a traer las cosas que juntan, hacen mil kilómetros por rutas destrozadas para ayudarnos. Los bancos nuevos del colegio fueron donados por ellos, entre otras cosas).
Telefé
TN Autos
Zackspeed
Cañossilen
Estudio Medrano y Asoc.
Colegio Juana Azurduy
Corrientes
Colegio Carmen Arriola de Marín 4to grado
Farmacéuticos Sin Fronteras

Y recuerden, nunca esperen poco de nosotros. En 2018 cumplimos 10 años. Prepárense para volver a hacer historia.

J.Ch.

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La Chata Solidaria:
"Agua potable".

La Chata Solidaria:
"Refueleando".

La Chata Solidaria:
Jerónimo Chemes y Felisa.

La Chata Solidaria:
Gonzalo y Julieta, de Ford Argentina, repartiendo calzados.

La Chata Solidaria:
Noche en el Impenetrable. Tránsito de Ranger.

La Chata Solidaria:
Casa por casa.

La Chata Solidaria:
Santiago Uriarte, de Telefé Noticias.

La Chata Solidaria:
"¿Qué es un avión?"

La Chata Solidaria:
Fuera de ruta. Fuera electrónica.

La Chata Solidaria:
Junior. El Impenetrable ya tiene su pediatra de cabecera.

La Chata Solidaria:
Familia por familia.

La Chata Solidaria:
La doctora Claudia Machado.

La Chata Solidaria:
Casos de desnutrición severa. Suero urgente.

La Chata Solidaria:
Consultorio médico móvil.

La Chata Solidaria:
La Chata más Solidaria que nunca.

La Chata Solidaria:
"No esperen poco de nosotros".

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