El Gobierno anunció días atrás una Reforma Tributaria con cambios en los impuestos internos para autos y motos (ver nota). Sin embargo, está siendo un proceso más largo de lo previsto. La medida se incluye dentro de un paquete de otras medidas impositivas que generaron polémicas, como los tributos a las bebidas alcohólicas y azucaradas.

Mientras tanto, como era de esperarse, las ventas de autos en la Argentina comenzaron a desacelerarse a la espera de definiciones: los concesionarios no quieren perder stock de unidades que podrían subir de precios (aquellas que estaban apenas por debajo del mínimo imponible) y los consumidores no quieren perder comprando unidades que podrían bajar (las que actualmente lo tributan).

Este freno en las ventas llevó al Gobierno a analizar la posibilidad de que los cambios en los impuestos internos para autos y motos se aprueben por decreto, en lugar de esperar a las negociaciones del Congreso.

En ese sentido, el diario Ámbito Financiero revela hoy que algunas marcas premium ya comenzaron a remarcar sus modelos hacia abajo. Es porque ya dan por descontada la desaparición del impuesto en su primer escala. Y para que los rumores no afecten el ritmo de patentamientos.

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Nota del diario Ámbito Financiero Autos: comienza baja de precios anticipando la quita de impuesto

Por Horacio Alonso

En un mercado supercompetitivo, cada venta se pelea con uñas y dientes. Así está hoy el sector automotor y es por eso que las automotrices que se beneficiarán por la rebaja de Impuestos Internos que prevé la reforma tributaria que impulsa el gobierno no quieren dar ventajas.

Se trata especialmente de las marcas del segmento Premium ya que ese tributo impacta en los vehículos de mayor precio. Según anunció el ministro Nicolás Dujovne, se eliminará el impuesto interno de 10% que grava a los 0 km de entre $380.000 y $800.000 de valor de salida de fábrica o distribuidor. Equivale a entre $540.000 y $1.200.000 al público.

Cuando se concrete la baja de ese gravamen, por lógica, los autos beneficiados bajarán de precio. Esto, obviamente, repercute en la demanda. Al saber que algunos modelos tendrán un precio más bajo, el público se retrae y espera las nuevas listas.

Este fenómeno ya se sintió en los primeros días de noviembre con muchas consultas en los salones de ventas, sobre cuáles serán los nuevos valores pero pocas operaciones cerradas. Para evitar que la incertidumbre continúe mientras se trata la reforma (aunque se especula que el cambio saldrá en enero por decreto), algunas marcas decidieron adelantar las rebajas y no perder clientes.

Audi dio instrucciones la semana pasada a su red de concesionarias para bonificar los precios de los modelos en cuestión si el potencial comprador especula con postergar la compra hasta que los cambios estén aprobados, según confirmó Ámbito Financiero. La rebaja que se ofrece a modelos como el A3 y alguna versión del A4 es de alrededor de 7%. Este porcentaje es lo que representa, por la forma de cálculo, la quita del impuesto del 10%.

También, según pudo saber este diario, Mercedes-Benz aplica "incentivos" de ese orden en algunos de sus modelos. Los vehículos que están alcanzados por el tributo son los Clase A, B, GLA 200 y 250 y algunas versiones del Clase C200.

Fuentes de BMW Argentina señalaron que están analizando la nueva política comercial que se definiría esta semana. En este caso, impacta en el BMW Serie1 y en algunas versiones de MINI. Estas tres marcas alemanas son las líderes del mercado Premium por lo que fijan las reglas y eso hará que otras automotrices importadas de alta gama sigan sus pasos para no quedar descolocadas. El efecto cascada puede repercutir en los segmentos más bajos.

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