La semana pasada, Autoblog publicó un rumor que suena cada vez más fuerte en los despachos del Gobierno y las marcas de autos: algunas automotrices pertenecientes a Adefa pidieron una prórroga para que se postergue la obligatoriedad del control de estabilidad (ESP o ESC) en los nuevos modelos de autos lanzados en la Argentina. Según un acuerdo firmado en noviembre 2013, debía regir a partir de enero de 2018.

Según la propuesta de algunas marcas, habría que postergarlo hasta 2020. Los detalles del caso y los motivos esgrimidos por las partes se publicaron en esta nota.

La primera voz oficial que se levantó en contra de esta posible prórroga no vino de la Argentina. Llegó desde Uruguay.

María Fernanda Rodríguez, presidenta de la Fundación Gonchi Rodríguez y ex presidenta de LatinNCAP, advirtió vía Twitter: “Esto podría costarle la vida a miles de argentinos. ¿Quién estaría dispuesto a pagar ese precio?”.

En una serie de posts publicados en esa red social, la hermana del fallecido piloto uruguayo Gonzalo Rodríguez amplió su posición: “El ser humano se equivoca. Y por eso hay que usar todos los recursos existentes para disminuir el daño. El ESC debe ser estándar para todos. Los siniestros de tránsito son la primera causa de muerte en menores de 30 años. Eso para mí es alarmante. La seguridad no debería ser para los que más pagan. Los expertos dicen que el ESC podría reducir 20% la mortalidad en carreteras. Debería ser estándar”.

La Fundación Gonchi Rodríguez viene trabajando desde hace tiempo en Uruguay para que los autos equipen cada vez más dispositivos de seguridad de serie. Además, en el país vecino, la organización fue líder en la difusión de la importancia en el uso de sillas de seguridad para niños (SRI). La Fundación es miembro fundador de LatinNCAP, el organismo encargado de evaluar la seguridad de los autos que se venden en América Latina.

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