Scania realizó la primera prueba en la Argentina con un camión impulsado por completo con biodiesel. Se trata del combustible de origen vegetal, cuya producción local el presidente Mauricio Macri negocia por estas horas su exportación a Estados Unidos, durante su visita oficial a Donald Trump.

El ensayo de la automotriz sueca se realizó con un camión basurero de la empresa porteña Cliba. Scania asegura que se redujo en un 80% la emisión de gases contaminantes.

La prueba de Scania se produce justo en un momento de disputa entre el campo argentino y las fábricas automotrices locales. El agro impulsa ante el Gobierno local una expansión de los biocombustibles (biodiesel y alconafta) en la Argentina, mientras que los fabricantes de vehículos temen que esto termine perjudicando a la producción automotriz local.

El comunicado de prensa de Scania y el informe sobre la puja campo-automotrices se publican acá abajo.

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Comunicado de prensa de Scania Argentina Scania realizó pruebas con un camión propulsado 100% con biodiesel

Scania Argentina, su concesionario Baisur Motor y la empresa de servicios urbanos Cliba concluyeron exitosamente la prueba del primer camión recolector de residuos impulsado 100% con biodiesel, reduciendo la emisión de gases contaminantes en un 80% y la emisión de dióxido de azufre a cero.

“La fase experimental duró poco más de un año, obteniéndose resultados sumamente positivos: disminución de la emisión de gases contaminantes y reducción a cero en la emisión de dióxido de azufre”, explicó el gerente de Ingeniería de Ventas de la compañía, Guillermo Hughes.

Scania Argentina, proveedor de camiones de la flota de Cliba Buenos Aires, brindó todo el apoyo técnico para la evaluación de los resultados parciales y finales a través de la realización de los ensayos de laboratorio.

“Para realizar una evaluación correcta, se compararon dos camiones idénticos con similares recorridos, uno de ellos trabajando con gasoil comercial y el otro con Biodiesel 100% puro”, amplió el directivo. “Durante el transcurso de la prueba se controló la facilidad de arranque (invierno y verano), la calidad del aceite lubricante, filtros, inyectores y limpieza de tanques; para luego proceder -al cabo de un año-, al desarme competo del motor. Esto permitió comprobar que el mismo estaba en perfectas condiciones mecánicas y de limpieza interior”, concluyó.

A nivel global, la empresa realiza investigaciones con combustibles alternativos para diferentes tipos de operación. “Argentina no es una excepción a esa filosofía de trabajo, estamos muy entusiasmados con los resultados que arrojó esta prueba a nivel ambiental y técnico. Es importante destacar el exhaustivo y profesional trabajo realizado por la firma Cliba, al igual que su permanente compromiso para ofrecer a la comunidad soluciones en materia de higiene urbana cada vez más eficientes y sustentables”, concluyó el gerente de Ingeniería.

Por su parte, Guillermo Virano, gerente de Cliba Buenos Aires, destacó que “el camino de la sustentabilidad es un desafío a través del cual la compañía busca establecer estándares de gestión acordes a los compromisos contractuales y a los intereses y necesidades de la sociedad”.

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Nota del diario Ámbito Financiero Automotrices temen cierre de fábricas por “efecto” maíz

Por Horacio Alonso

La Argentina parece estar encerrada en sus viejos dilemas de los cuales no puede escapar. Hoy, la nueva disyuntiva tiene enfrentados a los fabricantes de autos contra los productores de maíz y caña de azúcar. Todo a partir de la decisión del Gobierno de avanzar en una amplia reconversión industrial para que los vehículos que se produzcan en el país dejen los combustibles tradicionales para incorporar la alconafta al igual que, desde hace años, utiliza Brasil. Eso quedó claro en una serie de reuniones que se realizaron en las últimas semanas y que muestran que la iniciativa oficial va en serio. De hecho, el secretario de Industria, Martín Etchegoyen, comenzará a citar en los próximos días a cada terminal para discutir la política respecto a los biocombustible.

El problema no es menor ya que desde algunas automotrices alertan por las consecuencias negativas. En una de ellas hablaron directamente del fin de la radicación industrial en el sector para nuevos proyectos, tal como adelantó ayer este diario. El jueves pasado, en la reunión mensual de presidentes de automotrices que se realizó en ADEFA, se debatió este tema. No hay consenso sobre las reales consecuencias pero sí, una casi generalizada inquietud. La postura más extrema advierte que avanzar en esta iniciativa podría significar que lentamente se traslade la producción local hacia el país vecino por decisión de las casas matrices. El argumento para sostener esta hipótesis es que al unificar las tecnologías no habría motivos de tener plantas en cada lado de la frontera. Es cierto que existe un régimen común que establece reglas de intercambio en el comercio pero éste vence en el 2020 y Brasil podría dar por terminado el acuerdo y dejar a la Argentina librada a su suerte. A eso se suma que los costos de producción en ese país son más bajos y que, por la crisis de los últimos dos años, hay una capacidad ociosa de entre dos y tres millones de unidades. En ese contexto, intentará atraer todas las inversiones posibles a costa de la Argentina. En una videoconferencia de hace un par de semanas entre las asociaciones de fabricantes de los dos países quedó en evidencia que Brasil quiere la unificación de tecnologías.

Otras empresas tienen una postura no tan dramática pero también muestran su preocupación. Este diario habló al menos con tres de ellas que confirmaron la información publicada ayer. "A largo plazo puede destruir la industria" dijeron en una de esas terminales. También, es cierto, hay compañías que minimizan el impacto.

La razón de este conflicto es una promesa de campaña de Mauricio Macri y la sobreproducción de maíz que, junto a la caña de azúcar, se utilizan para producir etanol. Estos productos son vitales para muchas provincias. Si se volcara el exceso de producción al mercado sus precios se derrumbarían provocando el colapso de las economías regionales. Colocarlo en la producción de alconaftas provocaría el efecto contrario. Además se contaría con un combustible de menor costo y menos contaminante, algo que atrae a los funcionarios PRO. El año pasado se decidió subir el corte de etanol para los combustibles tradicionales del 10,5 al 12%. Ahora se quiere llevarlo al 100%. Fuentes del ministerio que conduce Francisco Cabrera consideraron exagerada la alarma en algunas terminales. En los próximos días se podrán decir en la cara cuando se reúnan a debatir el tema.