Desde Detroit (Estados Unidos) - A la hora de responder a las amenazas de impuestazos y proteccionismos de Donald Trump (leer nota), ninguna marca reaccionó con más tranquilidad que la japonesa Toyota: "Somos la automotriz que más invierte en Estados Unidos", respondió en un comunicado tras el ultimátum del jopo electo contra el Corolla mexicano.

Y es cierto: hace décadas que Toyota descubrió que para competir contra las marcas norteamericanas no hay nada mejor que enfrentarlas en su propio terreno y con sus propias reglas. Así, Toyota se metió en el mercado de pick-ups full-size con la Tundra. Y hasta hirió el orgullo redneck triunfando en las carreras de Nascar.

Desde hace décadas, los vehículos más vendidos en Estados Unidos son las pick-ups, con la Ford F150 a la cabeza. Pero también desde hace años, el auto de pasajeros más exitoso es el Toyota Camry. Diseñado, desarrollado y fabricado en Estados Unidos, Toyota eligió el Salón de Detroit para presentar al auto que exige Donald Trump: el nuevo Camry.

Esta flamante generación del sedán para el Segmento D (mediano) fue presentada ayer en el autoshow por el propio Akio Toyoda, presidente de la compañía (foto de arriba). Es más largo, ancho y más bajo que el Camry anterior y se ofrece con dos niveles de terminación: una más convencional y otra más deportiva.

De todos modos, incluso en la versión más conservadora, el nuevo Camry se ve más moderno y atlético que nunca. Akio Toyoda aseguró que también es "más divertido de manejar".

Para asegurarse de cumplir con esa promesa, el Camry estrena dos nuevos motores. Si bien mantienen la misma cilindrada, la marca asegura que tienen mayor potencia, torque y menor consumo. Se trata de un cuatro cilindros 2.5 litros y de un V6 3.5. Habrá que esperar a los datos oficiales para comprobar esta promesa.

Por dentro, el nuevo Camry también se renovó. La mayor distancia entre ejes permitió mejorar la ya excelente habitabilidad de las plazas traseras. Y estrena un nuevo diseño de la plancha de instrumentos, con sistemas multimedia integrados en la consola. Nada de pantallas flotantes y mucho de líneas curvas en un auto habitualmente cuadrado y conservador.

El Toyota Camry llegaría a la Argentina en 2018 y la planta de Estados Unidos es candidata para abastecer a nuestro mercado. Mientras tanto, las últimas unidades de la anterior generación se venden con precios entre 59.300 y 73.800 dólares.

***

Salón de Detroit: el nuevo Toyota Camry es todo lo que quiere Donald Trump
El nuevo Camry se ofrece con dos paquetes estéticos diferentes.

Salón de Detroit: el nuevo Toyota Camry es todo lo que quiere Donald Trump
Interior moderno y con muchas curvas. No parece un Camry, salvo por los plásticos que imitan a la madera.

Salón de Detroit: el nuevo Toyota Camry es todo lo que quiere Donald Trump
Toyota presentó al Camry con un argumento inesperado: "Es divertido de manejar".

Enviá tu noticia a novedades@motor1.com